<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-667353010587719589</id><updated>2012-02-03T21:57:36.123+01:00</updated><category term='http://www.blogger.com/img/gl.align.full.gif'/><title type='text'>María Antonia Valdivielso</title><subtitle type='html'></subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://mariaantoniavaldivielso.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/667353010587719589/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mariaantoniavaldivielso.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>María Antonia Valdivielso</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16622015573551436372</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='24' src='http://bp0.blogger.com/_NgBvvgh0ql0/SI4WMZZHmfI/AAAAAAAAAAc/jbgjbORIgBw/S220/camboya4.jpg'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>70</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-667353010587719589.post-9073225760257587751</id><published>2009-04-23T12:21:00.002+02:00</published><updated>2009-04-23T12:30:22.250+02:00</updated><title type='text'>Despedida y cierre</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;p style="text-indent: 50px;"&gt;Cuando abrí este blog lo hice fundamentalmente con dos objetivos: utilizarlo como una especie de terapia que me permitiera verbalizar de forma ordenada lo que me estaba pasando e informar de primera mano sobre mi enfermedad. Hoy, muchos meses, dos operaciones, seis ciclos de quimioterapia y treinta y tres sesiones de radioterapia después, puedo decir que mis aspiraciones iniciales se han cumplido con creces. Es más, se han superado de una forma que al principio no podía ni soñar.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;p style="text-indent: 50px;"&gt;Lo cierto es que, al escribir la primera entrada, pensaba que poca gente me iba a leer. Aunque pueda sonar un poco extraño, me daba un poco igual, porque lo que yo quería era utilizar el blog para poner en palabras lo que me estaba pasando. Para mi sorpresa, he recibido miles de visitas (unas setenta diarias) y se han dejado cientos de comentarios. Por si esto fuera poco, este medio me ha puesto en contacto con personas a las que no conocía anteriormente, pero con las que he sentido una comunión especial, la de los que formamos la hermandad de ser o haber sido enfermos de cáncer, y me ha dado la oportunidad de reencontrarme con otras de las que me había alejado.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;p style="text-indent: 50px;"&gt;Después de haberlo pensado mucho, y con un nudo en la garganta y una sensación de melancolía que me cuesta describir, hoy publico mi última entrada. Concebí este blog como testimonio de mi experiencia por la travesía del difícil camino del cáncer. Mi intención no ha sido nunca contar mi vida, a pesar de que la página se llame como yo, sino explicar qué ha pasado por mi mente y por mi cuerpo durante estos intensos meses. Una vez cerrado el ciclo, no me parece necesario ni conveniente contar qué hago. Por otra parte, me niego a dejar que muera de muerte natural, no publicando durante semanas hasta dejarlo por completo, algo que me ha ayudado tanto en los peores momentos de mi vida.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;p style="text-indent: 50px;"&gt;Por eso, ahora, cuando me sé curada, creo que no tiene mucho sentido continuar publicando. Por eso, precisamente hoy, cuando hace un año que me dijeron que padecía un cáncer de mama, decido cerrar esta página. Eso no quiere decir que no vaya a dejar esta ventana abierta. Me gustaría que pudiera servir a más gente que está pasando por lo mismo, y por eso el blog va a estar aquí, en ese limbo que es el ciberespacio, hasta que algún administrador desconocido decida hacerlo desaparecer. Durante unos días más iré entrando por si hay comentarios que contestar. Repito que me está costando mucho, pero siempre concebí esto como algo que se debía concluir, algo con un principio y un final. Hoy siento que he cerrado un ciclo y escribir lo que ahora estoy escribiendo me parece lo más coherente.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;p style="text-indent: 50px;"&gt;Por si en un futuro más o menos lejano alguien quiere ponerse o seguir en contacto conmigo, mi correo electrónico es mariaantoniavaldivielso@gmail.com. Estaré encantada de recibiros en otra habitación, mucho más íntima.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;p style="text-indent: 50px;"&gt;Evidentemente, no puedo irme sin antes hacer algo que he hecho muchísimas veces a través de este medio, y de lo que no me cansaré nunca: dar las gracias. No tengo palabras –yo, que hablo tanto- para agradecer a todos los que me habéis animado, sostenido, ayudado, alegrado, emocionado, confortado… Como no me perdonaría olvidarme de nadie, me gustaría dar las gracias de forma global, antes que nada, a mi familia, la de aquí, la de Bilbao y la de Madrid; a mis amigos, a los que ya conocía antes y a los que he ido haciendo en el blog; a mis compañeros de trabajo; y muy especialmente a mis alumnos y ex alumnos, que me han hecho sentirme orgullosa de todos y cada uno de ellos y que han dado sentido al trabajo que he ido haciendo durante años.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;p style="text-indent: 50px;"&gt;Me despido con unas palabras que no son mías, sino de una de mis canciones favoritas, y que resumen en muy pocas líneas muchas cosas que siento y que yo no podría decir mejor:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y en el futuro espero, compañeros, hermanos,&lt;br /&gt;ser un buen tipo y no traicionaros.&lt;br /&gt;Que el vértigo pase y que en vuestras ventanas&lt;br /&gt;luzca el sol cada mañana.&lt;br /&gt;Pero basta de lamentos,&lt;br /&gt;brindemos, es el momento,&lt;br /&gt;que estamos todos y no falta casi nadie,&lt;br /&gt;que hay que apurar la noche que acaba de empezar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;p style="text-indent: 50px;"&gt;Gracias y que la vida os sonría.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/667353010587719589-9073225760257587751?l=mariaantoniavaldivielso.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mariaantoniavaldivielso.blogspot.com/feeds/9073225760257587751/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=667353010587719589&amp;postID=9073225760257587751' title='39 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/667353010587719589/posts/default/9073225760257587751'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/667353010587719589/posts/default/9073225760257587751'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mariaantoniavaldivielso.blogspot.com/2009/04/despedida-y-cierre.html' title='Despedida y cierre'/><author><name>María Antonia Valdivielso</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16622015573551436372</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='24' src='http://bp0.blogger.com/_NgBvvgh0ql0/SI4WMZZHmfI/AAAAAAAAAAc/jbgjbORIgBw/S220/camboya4.jpg'/></author><thr:total>39</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-667353010587719589.post-8403154075542736277</id><published>2009-04-03T11:59:00.008+02:00</published><updated>2009-04-03T12:23:59.829+02:00</updated><title type='text'>Ni rastro de cáncer</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;p style="text-indent: 50px;"&gt;Ayer por la tarde fui a ver a la oncóloga y, tal y como me esperaba, tuvo buenas noticias. Todos los análisis, radiografías y pruebas varias que le llevé o le llegaron están bien, así que hasta principios de julio no me tiene que volver a ver. En definitiva, estoy curada. No hay rastro de bicho ni de tumor en mi cuerpo. Son excelentes noticias. Sin embargo, no estoy tan eufórica como se podría pensar. Es lógico: me he ido haciendo a la idea poco a poco, no sólo porque me encuentro un poquito mejor cada día, sino también porque he ido preguntando y abriendo los sobres que me iban entregando, así que no cabía el factor sorpresa.&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;p style="text-indent: 50px;"&gt;Y ahí quería llegar yo. Me gustaría que alguien me dijera por qué razón en clínicas y hospitales te dan los sobres de las pruebas que te solicita el médico cerrados. ¿Piensan que los pacientes no tienen que saber lo que pone antes que el médico? ¿Realmente se creen que la gente no corre a abrirlos? A mí me da un poco de apuro hacerlo delante del mostrador en el que me los han entregado. Eso sí, en cuanto estoy sentada en el coche abro los sobres con mucho cuidado. Si se trata de analíticas busco los asteriscos que indican algún rango fuera de lo normal y después paso la vista por el resto de resultados. Si son otro tipo de pruebas, leo y releo el informe (me doy cuenta, además, de que cada vez entiendo más palabras de la jerga médica). Al final, vuelvo a cerrar el sobre y ya me quedo más tranquila.&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;p style="text-indent: 50px;"&gt;Esta vez la cosa ha sido algo más difícil, porque como me he sometido a las pruebas en la Clínica P., donde mi oncóloga pasa consulta, le han hecho llegar a ella los resultados directamente, así que hasta ayer no vi la copia de los informes. Claro que yo ya me había preocupado de preguntar cómo estaban las cosas que me iban haciendo.&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;p style="text-indent: 50px;"&gt;En resumen, la doctora me encontró de maravilla, me volvió a felicitar por el ánimo y la fortaleza con la que he afrontado estos últimos meses y me puso un tratamiento distinto para sustituir el Tamoxifeno, siguiendo el parecer de mi ginecológo, al que había ido a ver la semana anterior.&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;p style="text-indent: 50px;"&gt;Que nadie piense que estoy libre de visitas médicas hasta dentro de tres meses: me queda ir a ver a El Hombre Que Nunca Sonríe, a la endocrina, al ginecólogo otra vez para comprobar cómo me funciona en nuevo tratamiento, al nefrólogo y tengo que hacerme una densiometría ósea en junio. Se ve que no quieren que me aburra. &lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;p style="text-indent: 50px;"&gt;Lo que no han entendido los responsables de tanta cita es que no tengo tiempo de aburrirme. Al contrario, entre el teatro y el ciclo formativo (del que cada día estoy más contenta, aunque al mismo tiempo más triste porque ya se está acabando y lo voy a echar de menos lo que no está escrito) tengo mis días más que ocupados, tanto que voy a pedir una baja para descansar de la baja.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/667353010587719589-8403154075542736277?l=mariaantoniavaldivielso.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mariaantoniavaldivielso.blogspot.com/feeds/8403154075542736277/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=667353010587719589&amp;postID=8403154075542736277' title='21 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/667353010587719589/posts/default/8403154075542736277'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/667353010587719589/posts/default/8403154075542736277'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mariaantoniavaldivielso.blogspot.com/2009/04/ni-rastro-de-cancer.html' title='Ni rastro de cáncer'/><author><name>María Antonia Valdivielso</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16622015573551436372</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='24' src='http://bp0.blogger.com/_NgBvvgh0ql0/SI4WMZZHmfI/AAAAAAAAAAc/jbgjbORIgBw/S220/camboya4.jpg'/></author><thr:total>21</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-667353010587719589.post-7448959308283967113</id><published>2009-03-24T14:57:00.001+01:00</published><updated>2009-03-24T14:57:24.112+01:00</updated><title type='text'>Nueva York</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_NgBvvgh0ql0/ScjjLGFu9ZI/AAAAAAAAAG4/TMZmDVq-VZw/s1600-h/Basquet.jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 320px; height: 240px;" src="http://1.bp.blogspot.com/_NgBvvgh0ql0/ScjjLGFu9ZI/AAAAAAAAAG4/TMZmDVq-VZw/s320/Basquet.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5316749139863598482" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;p style="text-indent: 50px;"&gt;Mientras espero a tener los resultados de todas las pruebas que me he ido haciendo estos días, voy a ir aprovechar para contar algo de Nueva York, asunto pendiente desde hace un tiempo ya.&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;p style="text-indent: 50px;"&gt;No creo que vaya a desvelar ningún secreto hasta ahora oculto, ni que vaya a ofrecer un análisis novedoso, si digo que Nueva York es la ciudad de las ciudades. Y lo es no tan sólo por sus dimensiones o sus edificios, sino también porque en ella hay muchas ciudades diferentes. Chinatown no tiene nada que ver con Little Italy, aunque apenas haya una calle de separación entre ellas, igual que el Soho y el Harlem son mundos diferentes a unas paradas de metro.&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;p style="text-indent: 50px;"&gt;Por mucho que la hayamos visto en el cine o en la televisión, por muy sabidos que tengamos sus edificios o sus puentes, por muy familiares que resulten sus calles o sus avenidas, estar allí es completamente diferente a vivirlo en diferido. Los bloques de pisos con las escaleras de incendio, el humo saliendo de las alcantarillas (creo que en realidad son conductos de ventilación del metro, pero ¿a quién le importa?), los taxis amarillos, los rascacielos, los museos... sorprenden, y para mí la sorpresa ha sido que me sorprendieran. Todo el mundo me decía que Nueva York me encantaría. Me encantado y aún más. Sé, sin embargo, que tiene que ser un lugar terriblemente cruel en el que vivir. Por ejemplo, quitando los parques, no hay árboles. Para vivir no la quiero. Para ir de visita repetiría ahora mismo.&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_NgBvvgh0ql0/ScjlbtQx0yI/AAAAAAAAAHA/WO8ofD-2Kzk/s1600-h/Wall+Street.jpg"&gt;&lt;img style="float:right; margin:0 0 10px 10px;cursor:pointer; cursor:hand;width: 320px; height: 240px;" src="http://2.bp.blogspot.com/_NgBvvgh0ql0/ScjlbtQx0yI/AAAAAAAAAHA/WO8ofD-2Kzk/s320/Wall+Street.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5316751624280068898" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;p style="text-indent: 50px;"&gt;Lo que hice allí no fue original en absoluto: subir al Empire State, dar la vuelta por la bahía hasta la Estatua de la Libertad, asistir a un musical en Broadway, visitar el MOMA, ver un partido de la NBA en el Madison Square Garden, recorrer la ciudad en un autobús descubierto, ir a una misa góspel... En definitiva, y quitando quizás el partido de baloncesto,nada que no hagan los millones de turistas que cada año visitan la ciudad. &lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;p style="text-indent: 50px;"&gt;No obstante, para mí Nueva York va a quedar asociada a los días en los que me empecé a encontrar bien. Me fui tan perjudicada por un resfriado que incluso el policía del control de pasaportes me preguntó si estaba enferma. Poco a poco, día a día, el constipado me fue abandonando y su lugar está siendo ocupado desde entonces por unas fuerzas que son muy similares a las que antes del cáncer tenía. El agotamiento que me dejó la radioterapia ya no es más que un recuerdo y si no fuera porque ahora ya me quito la prótesis por la noche y me veo en el espejo con el pelo corto (¡qué fea estoy, en serio!), pensaría que todo por lo que he pasado no ha sido más que una pesadilla como la de esta noche, cuando he soñado que iba a recoger los análisis de sangre con los marcadores tumorales y los resultados eran terroríficos. Hay que ver lo que hace el subsconciente en cuanto nos descuidamos. Es la primera vez que recuerdo haber soñado con algo relacionado con el cáncer desde que me lo diagnosticaron.&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;p style="text-indent: 50px;"&gt;Las fotos de esta entrada no necesitan mucho pie. Por si acaso hay algún despistadillo, la primera es la del partido de baloncesto, en la segunda tengo al fondo los edificios de Wall Street y en la tercera estoy en el mirador del Empire State. &lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_NgBvvgh0ql0/Scjl0wIHRqI/AAAAAAAAAHI/R8YH7fx8Q-c/s1600-h/Empire+State.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 400px; height: 300px;" src="http://1.bp.blogspot.com/_NgBvvgh0ql0/Scjl0wIHRqI/AAAAAAAAAHI/R8YH7fx8Q-c/s400/Empire+State.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5316752054545761954" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/667353010587719589-7448959308283967113?l=mariaantoniavaldivielso.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mariaantoniavaldivielso.blogspot.com/feeds/7448959308283967113/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=667353010587719589&amp;postID=7448959308283967113' title='19 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/667353010587719589/posts/default/7448959308283967113'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/667353010587719589/posts/default/7448959308283967113'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mariaantoniavaldivielso.blogspot.com/2009/03/nueva-york.html' title='Nueva York'/><author><name>María Antonia Valdivielso</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16622015573551436372</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='24' src='http://bp0.blogger.com/_NgBvvgh0ql0/SI4WMZZHmfI/AAAAAAAAAAc/jbgjbORIgBw/S220/camboya4.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_NgBvvgh0ql0/ScjjLGFu9ZI/AAAAAAAAAG4/TMZmDVq-VZw/s72-c/Basquet.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>19</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-667353010587719589.post-1402583862225288</id><published>2009-03-15T22:32:00.001+01:00</published><updated>2009-03-15T22:35:16.954+01:00</updated><title type='text'>La oncóloga dixit…</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;p style="text-indent: 50px;"&gt;El jueves fui a ver a la oncóloga. Era la primera vez que volvía a la Clínica P. desde el 13 de noviembre, cuando acabé con la quimioterapia. Me costó un cierto esfuerzo entrar por la misma puerta, que va a quedar asociada indeleblemente para mí a unas sesiones que son lo peor por lo que he pasado hasta ahora. Aun así, me sobrepuse, e incluso subí hasta la segunda planta, donde me ponían los sueros, para saludar a las enfermeras que tanto me mimaban mientras me quemaban las venas. &lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;p style="text-indent: 50px;"&gt;Respecto a la visita a la oncóloga, yo llevaba preparada toda una serie de preguntas, aunque la que empezó interrogando fue ella. Me gustó que lo primero que quisiera saber era cómo me encontraba de ánimo. Es un detalle pequeño de esos que te hacen pensar que no eres sólo un tumor, o una mama, o un síntoma, sino que eres una persona, también para tu médico. Después de examinarme el pecho, la axila, los ganglios y de auscultarme, me dejó preguntar.&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;p style="text-indent: 50px;"&gt;Empecé por lo fácil. Me dijo que ya puedo empezar a hacer algún tipo de ejercicio físico, suavemente y con moderación. Le sugerí iniciarme en Pilates y le pareció bien. Para esfuerzos aeróbicos tendré que esperar un poco. &lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;p style="text-indent: 50px;"&gt;También le pareció bien que consultara a una endocrina para controlar mis hormonas y, si lo considero conveniente, mi peso, que es algo que me preocupa. No es sólo que ahora haya ganado un par de kilos, es que me da miedo continuar haciéndolo de forma regular. Creo que ha llegado el momento de hacer algo de dieta, con control médico, y la oncóloga no puso ningún reparo.&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;p style="text-indent: 50px;"&gt;A lo que sí puso reparos es a que empezara a trabajar. Me recordó que lo que yo he tenido no es precisamente un resfriado y se mostró completamente contraria a darme el alta para incorporarme al instituto. Según ella, el hecho de que me vaya encontrando más fuerte cada día no significa ni que pueda resistir el estrés de un final de curso ni que sea conveniente para mi recuperación. Y si hasta ahora he intentado hacer todo lo que me han dicho los diferentes médicos que me han tratado, ahora no voy a cambiar. En definitiva, no volveré al instituto este curso. La agenda 2008-2009 va a estar en blanco para mí. Siento ciertos remordimientos, pero no voy a hacer ninguna tontería que me pueda perjudicar.&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;p style="text-indent: 50px;"&gt;Hablamos también del Tamoxifeno, el tratamiento que estoy siguiendo para que mi cáncer, que es hormonodependiente, no encuentre qué comer en mis hormonas femeninas. A mí me produce bastantes efectos secundarios y por eso un día se me ocurrió leer el prospecto, para ver si era normal lo que me pasaba. Lo es. El problema es que uno de sus efectos secundarios, bastante común además, es el crecimiento del endometrio. Como yo he padecido endometriosis desde hace bastantes años, le pregunté a la oncóloga si no sería contraproducente que continuara con las pastillas. Se mostró bastante contrariada, no porque yo cuestionara su criterio, sino por no haberlo tenido en cuenta. Por ello, después de pensárselo durante un rato y de consultar el vademécum on-line, me dijo que dejara el Tamoxifeno y que consultara con mi ginecólogo, no sin antes haberse disculpado muchísimo. Me explicó que estaba tan preocupada por atacar el cáncer que se descuidó de lo otro, y que se sentía muy mal por no haberlo sopesado. &lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;p style="text-indent: 50px;"&gt;Al final salí de la consulta un poco disgustada, porque dejar las pastillas que ahora tomo supone empezar con algo nuevo que desconozco, y con un montón de volantes para hacerme un montón de pruebas (analíticas, rayos, ecografía, ecocardiograma…). Además, tengo que ir a ver a mi ginecólogo, al Hombre Que Nunca Sonríe, a la endocrina y al urólogo que me operó del riñón. Me espera un mes de tour turístico por las clínicas mallorquinas. Se me ocurren formas mejores de recibir la primavera, pero si hay que ir, se va. Y punto.&lt;br /&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/667353010587719589-1402583862225288?l=mariaantoniavaldivielso.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mariaantoniavaldivielso.blogspot.com/feeds/1402583862225288/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=667353010587719589&amp;postID=1402583862225288' title='15 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/667353010587719589/posts/default/1402583862225288'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/667353010587719589/posts/default/1402583862225288'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mariaantoniavaldivielso.blogspot.com/2009/03/la-oncologa-dixit.html' title='La oncóloga dixit…'/><author><name>María Antonia Valdivielso</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16622015573551436372</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='24' src='http://bp0.blogger.com/_NgBvvgh0ql0/SI4WMZZHmfI/AAAAAAAAAAc/jbgjbORIgBw/S220/camboya4.jpg'/></author><thr:total>15</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-667353010587719589.post-7689372574131926073</id><published>2009-03-05T12:57:00.003+01:00</published><updated>2009-03-05T13:10:03.026+01:00</updated><title type='text'>El alta del radiólogo</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;p style="text-indent: 50px;"&gt;Antes de contar el motivo de mi ausencia del blog durante estos días (es decir, antes de explicar cómo me ha ido durante esta semana en Nueva York), tengo una cosa pendiente, pues el día antes de mi partida fui a ver al doctor V., el radiólogo que me ha seguido durante estos meses, quien estuvo tan encantador, eficiente y amable como en él es habitual. &lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;p style="text-indent: 50px;"&gt;Me gusta este tipo de médicos que es respetuoso con el paciente en una cosa tan básica como el tiempo. No sé por qué razón, pero hay doctores que piensan que sus horas son mucho más importantes que las tuyas, y te hacen esperar lo que no está escrito para despacharte luego en cinco minutos. Sé que muchas veces no es culpa suya; de hecho, los médicos de la Seguridad Social han hecho huelgas para poder dedicar a cada paciente la friolera cifra de diez minutos. Creo que ni eso han conseguido. Encima, de ese tiempo que deben dedicar a cada enfermo, más de la mitad se les va en rellenar papeles, así que, en ese tipo de casos no se puede hacer nada. A los que yo me refiero son a esos doctores que, en la sanidad privada, dan a tres pacientes la misma hora. Si no falla ninguno, los retrasos se van acumulando y como te toque una de las últimas te dan las uvas en la consulta. A mí, particularmente, me parece una falta de respeto. Como, además, nos sentimos tan desprotegidos cuando no estamos bien de salud, no nos atrevemos ni a elevar una pequeña queja, por aquello de a ver si no nos va a tratar luego como corresponde.&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;p style="text-indent: 50px;"&gt;El caso es que el doctor V. no es en absoluto así. Procura ser más que puntual y, si te coge con diez minutos de retraso, es de los que piden disculpas. Después, está con cada paciente como si dispusiera de todo el tiempo del mundo. No es sólo que te mire y te escuche, es que hasta te anima a preguntar. Cuando entré el otro día, ya tenía preparado el informe que le tengo que llevar a la oncológa. Para mis alumnos estudiantes de Medicina y para todos aquellos a los que este tipo de cosas les diga algo, lo voy a transcribir:&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;p style="text-indent: 50px;"&gt;"Paciente de 41 años de edad, diagnosticada de carcinoma ductal infiltrante de cuadrante súpero interno de la mama derecha, clasificada como pT1 N1 M0, tratada con cirugía conservadora seguida de quimioterapia y homonoterapia, que nos es remitida para completar el tratamiento local.&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;p style="text-indent: 50px;"&gt;Tras la práctica de un T.C. de planificación y dosimetría 3D, el 15-XII-08 se inició el tratamiento sobre el volumen mamario, mediante fotones de 6 Mv y técnica de dos campos tangenciales, para administrar una dosis de 50 Gy, equivalente biológico, en 25 fracciones de 2 Gy al día.&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;p style="text-indent: 50px;"&gt;A continuación, con electrones de 9 MeV y por un campo directo, hemos administrado un complemento de 10 Gy más sobre el lecho tumoral.&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;p style="text-indent: 50px;"&gt;La tolerancia al tratamiento ha sido excelente, presentando al final del mismo una dermitis de grado I que ha recibido tratamiento tópico.&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;p style="text-indent: 50px;"&gt;Ruego control evolutivo."&lt;/span&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;p style="text-indent: 50px;"&gt;En resumen, que estoy de maravilla (atención al "excelente" del penúltimo párrafo) y que no me tiene que ver más, excepto que le quiera consultar algo o que mi oncóloga esté muy ocupada y me dé horas muy lejanas. En ese caso, me dijo que estará a mi disposición para lo que necesite.&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;p style="text-indent: 50px;"&gt;Aproveché para preguntarle qué es lo que me harán a partir de ahora. Me respondió que las pruebas dependen de cada médico, que los hay muy puntillosos y amigos de muchas pruebas radiológicas, mientras que otros prefieren que pases por las máquinas de Rayos X lo menos posible, porque la radiación da cáncer. ¡Me lo podía haber dicho antes! (Es broma, claro. De sobra sé que lo que me cura también me puede enfermar, si no a ver por qué razón la sala donde te radian tiene unas paredes blindadas de metro y medio de espesor y una puerta más reforzada que la del Banco de España)&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;p style="text-indent: 50px;"&gt;El alta del doctor V. es la primera de las que voy a ir acumulando durante estas semanas. Me quedan, como mínimo, otras tres: la de la oncóloga, la del doctor T. y la de mi ginecólogo. Va a ser una gozada graparlas todas juntas. Estoy por enmarcarlas y colgarlas de la pared como mi título más preciado.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/667353010587719589-7689372574131926073?l=mariaantoniavaldivielso.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mariaantoniavaldivielso.blogspot.com/feeds/7689372574131926073/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=667353010587719589&amp;postID=7689372574131926073' title='33 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/667353010587719589/posts/default/7689372574131926073'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/667353010587719589/posts/default/7689372574131926073'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mariaantoniavaldivielso.blogspot.com/2009/03/el-alta-del-radiologo.html' title='El alta del radiólogo'/><author><name>María Antonia Valdivielso</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16622015573551436372</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='24' src='http://bp0.blogger.com/_NgBvvgh0ql0/SI4WMZZHmfI/AAAAAAAAAAc/jbgjbORIgBw/S220/camboya4.jpg'/></author><thr:total>33</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-667353010587719589.post-9121961122537299097</id><published>2009-02-22T13:50:00.005+01:00</published><updated>2009-03-05T13:02:06.940+01:00</updated><title type='text'>Fuera de juego</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;p style="text-indent: 50px;"&gt;Ya sé que va a parecer extraño después de haber pasado por las operaciones, la quimioterapia y la radioterapia, pero un simple y vulgar resfriado me ha dejado fuera de juego. &lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;p style="text-indent: 50px;"&gt;El domingo pasado fui al teatro al audiotórium de Sa Màniga y pasé tantísimo frío (no sé si no habían puesto la calefacción para ahorrar en tiempos de crisis o si alguien se equivocó de botón y le dio al del aire congelado) que ya salí de allí medio mala. El lunes el trancazo ya era considerable y, aprovechando que tenía que visitar al médico para que me diera la baja, hice que me mirara y le pregunté por mis defensas. La verdad es que no me aclaró mucho: me dijo que a estas alturas ya las tengo que haber recuperado. Respecto al tratamiento para el catarro ya se sabe que, con medicación o sin ella, son siete días para recuperarse. El doctor me mandó paracetamol y beber mucha agua. El problema es que, una semana después, no he mejorado nada. Ahora no sólo estoy congestionada: me duele la garganta y tengo un dolor de cabeza que, literalmente, hace que no vea. De hecho, he tenido que volver a las gafas, porque con las lentillas me sentía como Rompetechos.&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;p style="text-indent: 50px;"&gt;Si estoy así ahora no me quiero ni imaginar lo que me hubiera pasado de haber cogido otro resfriado o la gripe durante la quimioterapia. No me extraña que me insistieran en evitar cualquier tipo de contagio. Sé que poco a poco me iré encontrando mejor cada día, aunque a veces tengo la impresión de que todo va tan lento que me desespero. La paciencia, definitivamente, no es mi virtud.&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;p style="text-indent: 50px;"&gt;Hablando de paciencia, qué lento me parece que me crece el pelo de la cabeza. El otro día me vi fugazmente sin la prótesis capilar. Qué poco me gusté con el cabello tan corto. Además, me está saliendo rizado, más oscuro de lo que recordaba tenerlo, y con canas. Tengo que ir pensando en cómo voy a hacer la transición de la melena larga al pelo tipo &lt;span style="font-style:italic;"&gt;garçon&lt;/span&gt;. Será igualito que cuando hice la primera comunión: un domingo llevaba una melena a media espalda, y al día siguiente me confundieron con un niño. Creo que el trauma no me lo va a quitar nadie. Estoy segura de que los que me aprecian me dirán que estoy estupenda, pero mentirán como bellacos. Yo se lo perdonaré y hasta se lo agradeceré. Parafraseando la cita peliculera, "decidme que estoy guapa, aunque sea mentira".&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;p style="text-indent: 50px;"&gt;El resfriado no me va a impedir celebrar el fin del tratamiento &lt;span style="font-style:italic;"&gt;my way&lt;/span&gt;. La próxima entrada que escriba será desde la ciudad que nunca duerme.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/667353010587719589-9121961122537299097?l=mariaantoniavaldivielso.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mariaantoniavaldivielso.blogspot.com/feeds/9121961122537299097/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=667353010587719589&amp;postID=9121961122537299097' title='25 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/667353010587719589/posts/default/9121961122537299097'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/667353010587719589/posts/default/9121961122537299097'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mariaantoniavaldivielso.blogspot.com/2009/02/fuera-de-juego.html' title='Fuera de juego'/><author><name>María Antonia Valdivielso</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16622015573551436372</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='24' src='http://bp0.blogger.com/_NgBvvgh0ql0/SI4WMZZHmfI/AAAAAAAAAAc/jbgjbORIgBw/S220/camboya4.jpg'/></author><thr:total>25</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-667353010587719589.post-6426030716448396902</id><published>2009-02-13T13:04:00.003+01:00</published><updated>2009-02-13T13:29:54.894+01:00</updated><title type='text'>Fin de la radioterapia</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;p style="text-indent: 50px;"&gt;No sé si se puede comparar lo que conlleva un cáncer con una vuelta ciclista de esas por etapas. Si es así, yo ya he superado una más: la de la radioterapia. No ha sido como subir al Tourmalet (eso se lo dejo a la quimioterapia); más bien, lo que he vivido últimamente ha sido como una de esas etapas rompepiernas: parece que no es nada, porque no hay cumbres que escalar ni elementos atmosféricos adversos que batir, pero al final estás tan agotado de subir y bajar pequeños repechos como si hubieras vivido una de las etapas reina de la carrera. Cuanto más pienso en el símil, más me gusta. ¡Si hasta he corrido dopada muchas veces!&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;p style="text-indent: 50px;"&gt;Por concretar, ayer me pusieron la última sesión de radioterapia, la número treinta y dos. En el tratamiento estándar de casos como el mío, sólo son necesarias treinta. Como yo viví los problemas con la máquina al principio, me han tocado dos de regalo, para que no se diga que me privo de algo. De estas, veintisiete han sido en todo el pecho afectado; las últimas cinco, eran electrones (¡espero no equivocarme y que no sean protones! A veces ser de letras es un inconveniente) dirigidos sólo a la cicatriz, para asegurar.&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;p style="text-indent: 50px;"&gt;El resultado de tanta sesión seguida es que tengo una mama frita, igualita que cuando fui a Formentera siendo jovencita e inconsciente y me cogí una insolación de aúpa. Lo único que me faltan son las ampollas que me salieron entonces. Es, además, una quemadura con los bordes perfectamente delimitados, bien rectos, señal de que la radiación no sale volando de forma difusa, sino que se concentra donde debe hacerlo.&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;p style="text-indent: 50px;"&gt;Aparte de la quemadura, lo que tengo es un cansancio considerable, que ha ido en aumento cada día. Antes, yo pensaba que la gente exageraba, y que los que me decían que la radioterapia te dejaba agotado era porque no habían pasado por la quimio. Me disculpo ante todos ellos: la quimio mata, pero la radio muele. Y no sé si por ella o por el Tamoxifeno que me tengo que tomar, me duelen todos los huesos del cuerpo -con el mismo tipo de dolor que cuando estás incubando la gripe-, se me agarrotan algunos músculos y mi forma física general es deplorable.&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;p style="text-indent: 50px;"&gt;En cambio, mi estado anímico va remontando. Ayer llevé cava y pasteles para celebrar que voy cumpliendo objetivos y para agradecer a M. y G., los enfermeros con los que he tratado habitualmente, lo amables, cariñosos y pacientes que han sido conmigo. Curiosamente, una chica con la que solía coincidir en la clínica, y que termina hoy el tratamiento, estaba llorosa, temiendo lo que iba a venir después. Yo, sin embargo, estaba eufórica. Lo que va a venir después no va a ser tan traumático como lo que ya he pasado y, esta vez sí, voy a confiar en los que me han dicho que, poco a poco, uno se va recuperando del cansancio y va volviendo a la actividad normal.&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;p style="text-indent: 50px;"&gt;Ahora tengo que ir a ver al doctor V. -el radioterapeuta- dentro de dos semanas. Él me hará un informe, con el que tendré que ir a ver a la doctora G. -la oncóloga-, quien me mandará unas pruebas que después tendré que llevar a El Hombre Que Nunca Sonríe. Estoy convencida de que todo saldrá bien, así que después lo único que necesitaré serán las revisiones prescriptivas.&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;p style="text-indent: 50px;"&gt;Obviamente, haber terminado esta parte del tratamiento requiere una celebración adecuada. Ya está pensada y reservada. Ah, &lt;span style="font-style:italic;"&gt;it's a wonderful town!&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/667353010587719589-6426030716448396902?l=mariaantoniavaldivielso.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mariaantoniavaldivielso.blogspot.com/feeds/6426030716448396902/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=667353010587719589&amp;postID=6426030716448396902' title='40 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/667353010587719589/posts/default/6426030716448396902'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/667353010587719589/posts/default/6426030716448396902'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mariaantoniavaldivielso.blogspot.com/2009/02/fin-de-la-radioterapia.html' title='Fin de la radioterapia'/><author><name>María Antonia Valdivielso</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16622015573551436372</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='24' src='http://bp0.blogger.com/_NgBvvgh0ql0/SI4WMZZHmfI/AAAAAAAAAAc/jbgjbORIgBw/S220/camboya4.jpg'/></author><thr:total>40</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-667353010587719589.post-4492843081112962787</id><published>2009-02-03T10:25:00.016+01:00</published><updated>2009-02-06T09:27:34.534+01:00</updated><title type='text'>Divertimento</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;p style="text-indent: 50px;"&gt;Después de un fin de semana bastante tenso (mi sobrinito pequeño ha sido operado; nada muy importante, pero angustia muchísimo ver a una cosita así con suero), para desdramatizar un poco voy a dejar que esbocéis una sonrisa viendo fotos mías con diversas pelucas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;p style="text-indent: 50px;"&gt;No tiene nada que ver con la quimioterapia. Se trata de un ejercicio que hemos hecho en el Ciclo de Asesoría. Primero se trata de estudiar las características físicas de la futura clienta (tipo de óvalo, cejas, cuello...) y después se ha de tener en cuenta su personalidad. Con todo ello, se aconseja un corte de cabello, un color e incluso qué clase de recogidos se adaptarían mejor a ella. Cuando se ha teorizado a conciencia, si se tienen al alcance se empiezan a probar pelucas, que lo único que hacen es demostrar que las teorías muchas veces fallan.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;p style="text-indent: 50px;"&gt;En todo caso, me ha resultado interesante verme con esos cambios de imagen. Ahora tengo más claro lo que me convendría hacerme y lo que no cuando me vaya creciendo el pelo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_NgBvvgh0ql0/SYgST3GGYmI/AAAAAAAAAGQ/yl1-DWtqDQc/s1600-h/Yo+rubia+bis.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 150px; height: 200px;" src="http://4.bp.blogspot.com/_NgBvvgh0ql0/SYgST3GGYmI/AAAAAAAAAGQ/yl1-DWtqDQc/s200/Yo+rubia+bis.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5298505094017737314" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/_NgBvvgh0ql0/SYgSOzaF8pI/AAAAAAAAAGI/V5ZpSbbx5m0/s1600-h/Yo+peluca+rizada+2+bis.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 150px; height: 200px;" src="http://3.bp.blogspot.com/_NgBvvgh0ql0/SYgSOzaF8pI/AAAAAAAAAGI/V5ZpSbbx5m0/s200/Yo+peluca+rizada+2+bis.jpg" border="0"alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5298505007128507026" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/_NgBvvgh0ql0/SYgSFYwjcWI/AAAAAAAAAGA/MyjTkcIDYZo/s1600-h/Yo+peluca+corta+caoba+2+bis.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 150px; height: 200px;" src="http://3.bp.blogspot.com/_NgBvvgh0ql0/SYgSFYwjcWI/AAAAAAAAAGA/MyjTkcIDYZo/s200/Yo+peluca+corta+caoba+2+bis.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5298504845356134754" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_NgBvvgh0ql0/SYgR4pkdj9I/AAAAAAAAAF4/MNNKnyTdD2I/s1600-h/Yo+peluca+con+mechas+bis.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 150px; height: 200px;" src="http://2.bp.blogspot.com/_NgBvvgh0ql0/SYgR4pkdj9I/AAAAAAAAAF4/MNNKnyTdD2I/s200/Yo+peluca+con+mechas+bis.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5298504626530521042" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_NgBvvgh0ql0/SYgRzfZ9-fI/AAAAAAAAAFw/ZNEEvVQvXlg/s1600-h/Yo+con+peluca+larga+negra+bis.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 150px; height: 200px;" src="http://1.bp.blogspot.com/_NgBvvgh0ql0/SYgRzfZ9-fI/AAAAAAAAAFw/ZNEEvVQvXlg/s200/Yo+con+peluca+larga+negra+bis.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5298504537902807538" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;p style="text-indent: 50px;"&gt;Hablando de cosas serias, hoy me ponen la última sesión de radioterapia en todo el pecho. Las otras cinco que me quedan ya son para la cicatriz. Pensaba que acabaría el martes próximo. No va a ser así porque este fin de semana la máquina necesita una parada técnica y el lunes y el martes siguientes no funcionará. Así que, si todo va como tiene que ir, el jueves 12 de febrero me toca fiesta grande.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/667353010587719589-4492843081112962787?l=mariaantoniavaldivielso.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mariaantoniavaldivielso.blogspot.com/feeds/4492843081112962787/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=667353010587719589&amp;postID=4492843081112962787' title='18 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/667353010587719589/posts/default/4492843081112962787'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/667353010587719589/posts/default/4492843081112962787'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mariaantoniavaldivielso.blogspot.com/2009/02/divertimento.html' title='Divertimento'/><author><name>María Antonia Valdivielso</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16622015573551436372</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='24' src='http://bp0.blogger.com/_NgBvvgh0ql0/SI4WMZZHmfI/AAAAAAAAAAc/jbgjbORIgBw/S220/camboya4.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_NgBvvgh0ql0/SYgST3GGYmI/AAAAAAAAAGQ/yl1-DWtqDQc/s72-c/Yo+rubia+bis.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>18</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-667353010587719589.post-3099384781074330592</id><published>2009-01-22T22:33:00.003+01:00</published><updated>2009-01-22T22:46:52.077+01:00</updated><title type='text'>Continúo con la radioterapia</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;p style="text-indent: 50px;"&gt;Ya llevo 19 sesiones. Es decir, sólo me quedan 13. Afortunadamente, la máquina ha cogido carrerilla (tocaré madera aun no siendo supersticiosa, que da mala suerte) y no he vuelto a sufrir interrupciones. Lo que es bueno por una parte no lo es por otra. Como ahora ya no descanso entre sesión y sesión, mi piel se empieza a resentir y tengo justo encima del pecho una franja de como quince centímetros de largo y diez de ancho de un color rosa cada vez más intenso. Viene a ser una especie de quemadura del sol, que me molesta y que, sobre todo, me pica.&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;p style="text-indent: 50px;"&gt;Por supuesto he preguntado qué puedo hacer para no ir a peor, porque justamente la piel se me empezó a enrojecer el día después de que me la mirara el doctor V. en la segunda vez que lo he visto. Cuando él me visitó, tenía la zona impecable, así que me dijo que no era necesario que me pusiera nada. Como Murphy y su ley son infalibles, al día siguiente empecé a notar que la cosa iba a peor. La enfermera me recomendó hacer una infusión de manzanilla, dejarla en la nevera y aplicármela con una gasa en toda la mama, procurando tener el brazo en alto y llevar la menor cantidad de ropa posible. Por primera vez desde que los doce años salgo a la calle sin sujetador. Supuestamente es muy cómodo, aunque en mi caso tengo que decir que no me acabo de acostumbrar a tanta libertad. Se ve que no soy una auténtica feminista; lo de rechazar los sostenes como signo de opresión machista definitivamente no va conmigo.&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;p style="text-indent: 50px;"&gt;A pesar de que me he ido poniendo la manzanilla cada mañana y cada noche desde que me lo dijeron, la zona empeora. Mañana me va a ver la dermatóloga que trabaja en el servicio de oncología de la Policlínica M. y supongo que me va a recetar una crema específica que he oído que funciona muy bien. A ver si de verdad me da resultados.&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;p style="text-indent: 50px;"&gt;Por lo demás, sigo reponiéndome poco a poco, más lentamente de lo que pensaba. Me siento oxidada: me duelen los huesos con frecuencia y cuando me levanto de la cama o del sofá noto cómo protestan todas las articulaciones. Ayer estuve tres horas y media de pie, maquillando en la Feria de Formación Profesional, y hoy tengo tantas agujetas en los abductores como su hubiera hecho dos horas seguidas de &lt;span style="font-style:italic;"&gt;spinning&lt;/span&gt;. Además, todavía me cuesta dormir, y me preocupa pensar que he perdido el sueño regular para siempre. Sé que la química me ayudaría. El problema es que no quiero acostumbrarme a meterme en la cama sin haber ingerido previamente una pastilla. &lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;p style="text-indent: 50px;"&gt;Lo que sí que funciona a tope es el crecimiento del pelo. Me da la impresión de que me está saliendo con más fuerza y en más lugares que antes. Hoy ya me he tenido que depilar una zona determinada (que no voy a decir, porque soy presumida), y no sé si por la falta de costumbre o por la reacción de la radioterapia, se me ha puesto roja como un tomate. Tendría que haber preguntado si puedo hacer uso de la cera fría mientras sigo en tratamiento, pero ni se me ha pasado por la cabeza que me pudiera pasar algo por utilizarla. Tendría que ir acostumbrándome a la idea de que, después del cáncer, muchas cosas van a cambiar para mí de forma definitiva.&lt;br /&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/667353010587719589-3099384781074330592?l=mariaantoniavaldivielso.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mariaantoniavaldivielso.blogspot.com/feeds/3099384781074330592/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=667353010587719589&amp;postID=3099384781074330592' title='27 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/667353010587719589/posts/default/3099384781074330592'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/667353010587719589/posts/default/3099384781074330592'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mariaantoniavaldivielso.blogspot.com/2009/01/contino-con-la-radioterapia.html' title='Continúo con la radioterapia'/><author><name>María Antonia Valdivielso</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16622015573551436372</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='24' src='http://bp0.blogger.com/_NgBvvgh0ql0/SI4WMZZHmfI/AAAAAAAAAAc/jbgjbORIgBw/S220/camboya4.jpg'/></author><thr:total>27</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-667353010587719589.post-5474376191084597758</id><published>2009-01-11T20:08:00.001+01:00</published><updated>2009-01-11T20:12:33.661+01:00</updated><title type='text'>Modelos matemáticos</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;p style="text-indent: 50px;"&gt;Después de los parones que padecimos a finales del año pasado todos los que tenemos que ir a la Policlínica M. a ponernos la radioterapia, parece que el 2009 ha empezado con ganas de trabajar por parte de la máquina. Es verdad que ha hecho algunos amagos de huelga (¿Le afectará la crisis también a ella? ¿Estará pensando en un ERE de algunos de sus elementos? ¿Habrá decidido trabajar aplicando el reglamento a rajatabla como los pilotos de nuestra compañía de bandera?) y que para evitar que se caliente demasiado y se pare en la sala hay una temperatura polar. Es cierto también que el técnico estuvo todo el viernes por la mañana vigilándola (ya dije que oiríamos hablar más del técnico, al que yo le propondría que se quedara a vivir en Mallorca definitivamente). A pesar de todo lo anterior, la semana pasada tuve cuatro sesiones de cuatro, lo cual supone que ya llevo doce y que "sólo" me quedan veinte. Como ya expliqué en otro momento, al haber sufrido tantas interrupciones, y tras aplicar unos modelos matemáticos -¡me encanta la expresión "modelos matemáticos"!- me tienen que radiar dos días más para asegurarse de que el tratamiento es efectivo con el máximo de garantías.&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;p style="text-indent: 50px;"&gt;En todo caso, seguir este tipo de tratamiento es mucho más fácil que todo lo que he vivido hasta ahora. En realidad, después de la quimioterapia todo resulta fácil y llevadero. Incluso el inconveniente de hacer 110 kilómetros diarios para estar apenas cuarenta segundos en la máquina en el fondo no me supone un gran perjuicio, porque cada día voy a Palma para continuar con el ciclo de asesoría de imagen, así que aprovecho el viaje. Y todo el personal médico de la unidad de oncología no puede ser más amable. Por eso no me uní a los conatos de motín que se produjeron hace un par de semanas cuando los parones. Hubo gritos, reclamaciones y amagos de denuncia por parte de afectados que perdieron los nervios. Incluso hubo quien pidió que se nos pagara el traslado a Barcelona para seguir allí el tratamiento de forma continuada, en vista de que la otra máquina que funciona en Mallorca, la del hospital público, también sufre averías frecuentes. Lo único que nos faltaba era vernos rebotados como una pelota, entre problemas aeroportuarios y aparatos rotos.&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;p style="text-indent: 50px;"&gt;Físicamente sigo recuperándome. No me veo tan hinchada y ahora estoy dos kilos por encima del peso que tenía antes de la quimioterapia. No está mal, sobre todo porque me he pesado después de los excesos navideños. Sé que el pelo de la cabeza me está creciendo ya, no sólo porque me lo vea en la parte de las patillas y del nacimiento de la frente que la prótesis no tapa, sino también porque me paso la mano cuando voy a arreglarme El Sistema y ya no tengo calvas. Me ha pasado algo curiosísimo, y es que en las últimas semanas, un mes después de acabar con la quimioterapia, es cuando más se me ha caído el vello de las cejas y de las pestañas. Me he contado los pelillos que me quedan, y en la ceja izquierda sólo tengo veintitrés; sin embargo, ya se me ve debajo una sombra que anuncia que, en un futuro no muy lejano, voy a volver a tener que depilármelas. Mientras, me las maquillo con tanto arte que nadie se da cuenta de su pobreza si no es acercándose a menos de veinte centímetros. Respecto a las pestañas, su número es tan escaso que me parezco a esos Pierrots que llenaban las carpetas de las niñas de los años 80, sólo que yo no llevo la lágrima colgando. Eso es más difícil de disimular; hay unas pestañas postizas de grupo (tres o cuatro pelitos juntos), pero su colocación es tan laboriosa que el trabajo que dan no compensa lo bien que quedan. Supongo que un día de estos las mías también empezarán a multiplicarse. Desgraciadamente, el vello de otras partes del cuerpo también me está creciendo. Tendré que volver a invertir en cera. &lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;p style="text-indent: 50px;"&gt;Mis pies vuelven a ser míos y llevo otra vez mis botas del año pasado. En Nochevieja me atreví con unos zapatos de doce centímetros de tacón. Eso sí, cinco uñas no me crecen, de lo que deduzco que están muertas y que un día de estos se me caerán. Por suerte es invierno, y si para verano no las tengo presentables me las pondré de esas esculpidas que son como de cemento armado.&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;p style="text-indent: 50px;"&gt;Hablando de cosas más serias, físicamente me encuentro mejor cada día, aunque estaría todavía mejor si consiguiera dormir como lo hacía antes. No es sólo que duerma menos horas, es que me despierto más. A ratos tengo un calor sofocante y el sudor me empapa. Después me muero de frío y no consigo entrar en calor. Me da la impresión de que son las pastillas de Tamoxifeno que tengo que tomar durante nada menos que cinco años. Hablaré con alguno de los muchos médicos que me han tratado, a ver si es normal y, sobre todo, para que me digan si puedo paliar esos efectos de alguna forma.&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;p style="text-indent: 50px;"&gt;He tenido también algunos días de "bajoncillo", no sé si por la falta de sueño, por lo mal que llevo lo de las Navidades o porque, después de la quimioterapia y de pensar "tengo que ser fuerte para aguantar esto", es como si la relajación física me hiciera tener más presente que he padecido un cáncer de mama. No es nada importante, pero sigo tocando cada día con sobresalto el botón que pone "Oncología" y que da entrada al aparcamiento reservado a los enfermos que vamos a ponernos la radioterapia.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/667353010587719589-5474376191084597758?l=mariaantoniavaldivielso.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mariaantoniavaldivielso.blogspot.com/feeds/5474376191084597758/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=667353010587719589&amp;postID=5474376191084597758' title='22 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/667353010587719589/posts/default/5474376191084597758'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/667353010587719589/posts/default/5474376191084597758'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mariaantoniavaldivielso.blogspot.com/2009/01/modelos-matemticos.html' title='Modelos matemáticos'/><author><name>María Antonia Valdivielso</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16622015573551436372</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='24' src='http://bp0.blogger.com/_NgBvvgh0ql0/SI4WMZZHmfI/AAAAAAAAAAc/jbgjbORIgBw/S220/camboya4.jpg'/></author><thr:total>22</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-667353010587719589.post-7571543868661587860</id><published>2009-01-04T18:30:00.007+01:00</published><updated>2009-01-04T18:57:32.182+01:00</updated><title type='text'>2008</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;p style="text-indent: 50px;"&gt;Se suelen aprovechar los 31 de diciembre para hacer balance del año que termina. Yo puedo decir muchas cosas de 2008, aunque tengo la sensación de que, para mí, va a ser siempre el Año del Cáncer. A partir de ahora empezaré a contar los años como a. C. y d. C. (antes y después del cáncer respectivamente).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;p style="text-indent: 50px;"&gt;Si se cree en la máxima de que bien está lo que bien acaba, 2008 no ha podido terminar mejor. El día 30 nació Marc, mi sobrino del que ya puse una ecografía cuando era un bichito de cuatro meses de gestación. Ha sido una alegría enorme. En mi familia nos habíamos quedado sin niños, porque el que hasta ahora era mi único sobrino tiene casi trece años, es más alto que yo y calza un cuarenta y cuatro. Marc es un bebé precioso y tranquilo, que no ha podido llegar en mejor momento. Para mis padres, que han tenido un año tan duro, ha sido el mejor de los regalos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_NgBvvgh0ql0/SWD0BlCUcuI/AAAAAAAAAE4/yT-ouAfl87U/s1600-h/To%C3%B1i.JPG"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 300px; height: 400px;" src="http://1.bp.blogspot.com/_NgBvvgh0ql0/SWD0BlCUcuI/AAAAAAAAAE4/yT-ouAfl87U/s400/To%C3%B1i.JPG" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5287494270491849442" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;p style="text-indent: 50px;"&gt;En la foto que sigue aparecen, de izquierda a derecha, mi madre, mi hermano Óscar (el felicísimo y orgullosísimo padre), la que suscribe, mi hermano Ángel con Marc en brazos, mi padre y mi hermano Quinete. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/_NgBvvgh0ql0/SWD0SS4jOYI/AAAAAAAAAFA/ypZlxFNaHYE/s1600-h/Todos.JPG"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 400px; height: 300px;" src="http://3.bp.blogspot.com/_NgBvvgh0ql0/SWD0SS4jOYI/AAAAAAAAAFA/ypZlxFNaHYE/s400/Todos.JPG" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5287494557676812674" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;p style="text-indent: 50px;"&gt;Para mí, 2008 ha sido como una montaña rusa. Empezó con un viaje estupendo con mis tíos a Estados Unidos y ha terminado con el nacimiento de Marc. Entre ambas cosas, el trabajo, el amor, la muerte de mi abuela, la mudanza, más viajes, el teatro, las clases, el robo del portátil... Y delante de todo, como un velo que difumina los contornos de cada una de esas cosas, el cáncer: el descubrimiento del bulto, la incertidumbre, las pruebas, el diagnóstico, la rabia, el miedo, la primera operación, el alivio, la segunda operación, la quimioterapia, el descanso, la radioterapia y el cariño de alumnos, ex-alumnos, compañeros de trabajo, amigos, familia y hasta desconocidos, afectados o no por la enfermedad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;p style="text-indent: 50px;"&gt;Por cierto, la máquina de la radioterapia volvió a estar rota la semana pasada. Como el tratamiento ha sido tan intertimente entre las averías y los festivos, la doctora C. me explicó el otro día que seguramente me tendré que someter a más sesiones, porque la efectividad del tratamiento depende tanto de la dosis como de su continuidad. Si esta no existe, se aplican unos modelos matemáticos que aseguran que el enfermo recibe lo que le corresponde. A este paso, en el 2010 todavía tendré que ir a que me metan en la máquina de la Policlínica M., donde, con parones o no, todos no pueden ser más agradable.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;p style="text-indent: 50px;"&gt;En cuanto al 2009, estoy firmemente convencida de que va a ser un buen año, entre otras cosas porque a mí siempre me han ido mejor los años impares que los pares. A todos los que entráis en el blog y os habéis preocupado por mí durante todos estos meses os deseo que lo mejor que os ha pasado en el 2008 sea lo peor que os pase en este nuevo año.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/667353010587719589-7571543868661587860?l=mariaantoniavaldivielso.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mariaantoniavaldivielso.blogspot.com/feeds/7571543868661587860/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=667353010587719589&amp;postID=7571543868661587860' title='27 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/667353010587719589/posts/default/7571543868661587860'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/667353010587719589/posts/default/7571543868661587860'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mariaantoniavaldivielso.blogspot.com/2009/01/2008.html' title='2008'/><author><name>María Antonia Valdivielso</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16622015573551436372</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='24' src='http://bp0.blogger.com/_NgBvvgh0ql0/SI4WMZZHmfI/AAAAAAAAAAc/jbgjbORIgBw/S220/camboya4.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_NgBvvgh0ql0/SWD0BlCUcuI/AAAAAAAAAE4/yT-ouAfl87U/s72-c/To%C3%B1i.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>27</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-667353010587719589.post-3969914985544249747</id><published>2008-12-28T23:30:00.009+01:00</published><updated>2008-12-30T09:49:02.368+01:00</updated><title type='text'>La última actuación</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_NgBvvgh0ql0/SVgCp0KHFfI/AAAAAAAAAEg/lYEtUd3oMWA/s1600-h/IMGP1849.JPG"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 400px; height: 266px;" src="http://1.bp.blogspot.com/_NgBvvgh0ql0/SVgCp0KHFfI/AAAAAAAAAEg/lYEtUd3oMWA/s400/IMGP1849.JPG" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5284977080118220274" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Hace justamente dos semanas actué en el taller de escenas de Navidad del Teatre Sans. Yo hice de posadera, la protagonista de la obra de Goldoni que se titula así, de ahí la cofia con la que me vi obligada a salir a escena. Voy pintada como una puerta, que es lo que toca en teatro, porque los focos se &lt;span style="font-style: italic;"&gt;comen&lt;/span&gt; cualquier maquillaje discreto. Me gustan las fotos que siguen, las de los momentos previos a salir al escenario, cuando en los camerinos todo son nervios y caos. Qué buen grupo formamos y qué bien nos lo pasamos juntos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_NgBvvgh0ql0/SVgEHkzh0kI/AAAAAAAAAEo/ZOaAmnRsz0Y/s1600-h/IMGP1875.JPG"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 400px; height: 266px;" src="http://2.bp.blogspot.com/_NgBvvgh0ql0/SVgEHkzh0kI/AAAAAAAAAEo/ZOaAmnRsz0Y/s400/IMGP1875.JPG" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5284978690904674882" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/667353010587719589-3969914985544249747?l=mariaantoniavaldivielso.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mariaantoniavaldivielso.blogspot.com/feeds/3969914985544249747/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=667353010587719589&amp;postID=3969914985544249747' title='16 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/667353010587719589/posts/default/3969914985544249747'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/667353010587719589/posts/default/3969914985544249747'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mariaantoniavaldivielso.blogspot.com/2008/12/la-ltima-actuacin.html' title='La última actuación'/><author><name>María Antonia Valdivielso</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16622015573551436372</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='24' src='http://bp0.blogger.com/_NgBvvgh0ql0/SI4WMZZHmfI/AAAAAAAAAAc/jbgjbORIgBw/S220/camboya4.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_NgBvvgh0ql0/SVgCp0KHFfI/AAAAAAAAAEg/lYEtUd3oMWA/s72-c/IMGP1849.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>16</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-667353010587719589.post-701337763110632239</id><published>2008-12-23T14:41:00.001+01:00</published><updated>2008-12-23T14:45:31.332+01:00</updated><title type='text'>Algunos inconvenientes</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;p style="text-indent: 50px;"&gt;He sufrido dos inconvenientes durante estos días. El primero tiene que ver con la radioterapia y el segundo con mi forma de comunicación. Empezaré por este último. El sábado me robaron el ordenador portátil y por eso he estado algo desconectada. Me dio una rabia terrible, no sólo porque me lo habían regalado y por eso le tenía un cariño especial sino porque tenía muchas cosas de las que no había hecho copia. He perdido fotos, documentos, material de mis clases como profesora y mis apuntes del ciclo formativo, porque suelo ir a clase con el portátil y tomar notas directamente, para no tener que pasar nada a limpio después. En fin, un desastre. He tenido que acogerme a un &lt;span style="font-style:italic;"&gt;plan renove&lt;/span&gt; forzoso y he aprovechado para comprarme un ordenador más manejable y más &lt;span style="font-style:italic;"&gt;fashion&lt;/span&gt;, aunque sé que eso no me resarcirá de los sucesivos pequeños disgustos que me llevaré cada vez que vaya a echar mano de algo y no lo encuentre.&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;p style="text-indent: 50px;"&gt;Lo otro que me ha pasado es lo que ya me habían dicho que pasaría. El miércoles pasado fui a que me pusieran la tercera sesión de radioterapia. Cuando ya estaba cambiada con esa favorecedora bata verde (por cierto, algún día tendríamos que hablar del diseño de la ropa que te obligan a llevar en los centros hospitalarios; estoy convencida de que podrían pensar en algo que fuera a la vez práctico y algo más  bonito), escuché que la doctora y los enfermeros hablaban, se quejaban, resoplaban y maldecían, por ese orden. Pensé que la máquina no debía de ir bien y así fue. Después de unos quince minutos de espera en uno de los cubículos que nos sirven de vestuario, me comunicaron que no sería posible ponerme el tratamiento porque la máquina se había roto. Por lo visto, llevaba días sin ir demasiado bien por no sé qué problema del ordenador central, y por eso sólo ponían atendían los casos menos graves (¡menos mal!), pero esa mañana se rompió para todos.&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;p style="text-indent: 50px;"&gt;Para resumirlo, desde entonces he tenido que llamar cada mañana a primera hora a la Policlínica M. para que me dijeran si debía ir o no. Ayer vinieron la pieza estropeada y el mecánico de Madrid del que seguro que oiré hablar más veces y hoy me han radiado por tercera vez. Pensando que los días de fiesta (Navidad, Segunda Fiesta, Año Nuevo, Reyes y Sant Sebastià) y los fines de semana no me van a hacer nada, esto de la radio se va a alargar hasta como mínimo la primera semana de febrero. Supongo que después la oncóloga me querrá ver y quizás hasta me pida alguna prueba antes de darme el alta, así que mis planes de incorporarme al trabajo al principio del mes más corto del año no se van a poder cumplir. No contaba yo con que esto se alargara tanto, pero no puedo hacer mucho más que lo que hago.&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;p style="text-indent: 50px;"&gt;No soy muy de la Navidad. De hecho, siempre que puedo me escapo a algún lugar, preferiblemente donde no se celebren estas fiestas para saltármelas en lo posible. Aun así, como sé que a mucha gente le encantan y alguno se puede sentir extrañado de que no haga ningún comentario al respecto, os deseo unos días agradables y, sobre todo, mucha salud, que al final termina siendo lo más importante, aquello de lo que depende el resto.&lt;br /&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/667353010587719589-701337763110632239?l=mariaantoniavaldivielso.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mariaantoniavaldivielso.blogspot.com/feeds/701337763110632239/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=667353010587719589&amp;postID=701337763110632239' title='17 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/667353010587719589/posts/default/701337763110632239'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/667353010587719589/posts/default/701337763110632239'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mariaantoniavaldivielso.blogspot.com/2008/12/algunos-inconvenientes.html' title='Algunos inconvenientes'/><author><name>María Antonia Valdivielso</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16622015573551436372</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='24' src='http://bp0.blogger.com/_NgBvvgh0ql0/SI4WMZZHmfI/AAAAAAAAAAc/jbgjbORIgBw/S220/camboya4.jpg'/></author><thr:total>17</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-667353010587719589.post-6077529707698882313</id><published>2008-12-16T12:59:00.002+01:00</published><updated>2008-12-16T13:04:49.305+01:00</updated><title type='text'>Me están radiando</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;p style="text-indent: 50px;"&gt;El viernes me llamaron por teléfono de la Policlínica M. para que el lunes empezara con la radioterapia. Como se trata de sesiones diarias, hoy ya llevo dos y ahora sí puedo decir con toda la razón que llevo el pecho dibujado&lt;/span&gt;, no con un nombre de mujer sino con tres cruces (¡anda!, como las del Monte del Olvido: se ve que hoy va de canciones).&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;p style="text-indent: 50px;"&gt;Cuando ayer llegué al centro de oncología que depende de la clínica, me encontré con M., la misma enfermera que me hizo el TAC, quien me explicó cómo sería el funcionamiento práctico del proceso a partir de ese momento. También me asignó una taquilla, donde tendré guardadas las que serán mi bata y mi toalla durante los días en que me tendrán como invitada diaria.&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;p style="text-indent: 50px;"&gt;La de la simpática enfermera no era la única cara conocida con la que me encontré: la doctora que se encarga de todo el proceso es C., a quien he visto en unas cuantas ocasiones con motivo de mis cosas políticas. Está bien encontrarse con caras amigas en este tipo de situaciones. Da confianza, y eso no es una nadería cuando alguien se enfrenta a lo desconocido. &lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;p style="text-indent: 50px;"&gt;Rodeada de, además de por ellas dos, por otros dos hombres de bata blanca (¿médicos? ¿enfermeros?) me tuve que tumbar boca arriba en la camilla de la máquina y me colocaron los brazos como quieren que los ponga siempre: el derecho hacia atrás, por encima de la cabeza, y el izquierdo aguantándomelo a la altura de la muñeca. Después empezaron a cantar cifras, con decimales y todo. Con esos números, a los que los tatuajes servían de guía, se dedicaron con toda prolijidad a hacerme unas marcas en la mama afectada con un rotulador negro. &lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;p style="text-indent: 50px;"&gt;Una vez estuve bien dibujada y en la posición correcta empezó lo que es en sí el tratamiento. Un gran brazo articulado, que termina en una pieza redonda de unos ochenta centímetros de diámetro en la que se colocan unas placas metálicas, es el que se encarga de administrar la radiación: durante 25 días será en todo el pecho y las últimas cinco sesiones se centrarán en la cicatriz. Ese brazo radia en dos direcciones; en mi caso, primero de izquierda a derecha y luego al revés, de forma que los haces van en forma oblicua y abarcan toda la mama. El ruido que indica la radiación dura unos veinte segundos en cada tanda y yo no he sentido absolutamente nada ninguno de los dos días: ni calor, ni hormigueo ni nada de nada. Hoy, que no me han tenido que marcar, no he tardado ni diez minutos en entrar, ponerme la bata, ser radiada y estar de nuevo en el coche. Ayer, claro, tardé algo más por los dibujos que me hicieron.&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;p style="text-indent: 50px;"&gt;Para que las marcas de rotulador no se vayan me las protegieron con un pedacito de esparadrapo transparente. Me tengo que duchar y secar con un cuidado especial, para evitar que se caigan las tiras adhesivas.&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;p style="text-indent: 50px;"&gt;Respecto al resto, las únicas indicaciones que me han dado es que no me ponga desodorante ni crema en la zona que me radian para evitar quemaduras. &lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;p style="text-indent: 50px;"&gt;La verdad es que, si esto es todo, lo de la radioterapia está “chupao”. Tenían razón los que me dijeron que después de la quimioterapia todo era cuesta abajo. Lo peor es, de momento, que tengo que ir a una hora (las diez y media) que me parte la mañana por la mitad. La enfermera me ha asegurado que a partir de pasado mañana intentarán hacerme un hueco a la una y media, lo que me permitirá aprovechar mejor el día.&lt;br /&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/667353010587719589-6077529707698882313?l=mariaantoniavaldivielso.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mariaantoniavaldivielso.blogspot.com/feeds/6077529707698882313/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=667353010587719589&amp;postID=6077529707698882313' title='26 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/667353010587719589/posts/default/6077529707698882313'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/667353010587719589/posts/default/6077529707698882313'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mariaantoniavaldivielso.blogspot.com/2008/12/me-estn-radiando.html' title='Me están radiando'/><author><name>María Antonia Valdivielso</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16622015573551436372</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='24' src='http://bp0.blogger.com/_NgBvvgh0ql0/SI4WMZZHmfI/AAAAAAAAAAc/jbgjbORIgBw/S220/camboya4.jpg'/></author><thr:total>26</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-667353010587719589.post-5970841572080582202</id><published>2008-12-10T12:41:00.004+01:00</published><updated>2008-12-10T12:58:19.672+01:00</updated><title type='text'>Soy una mujer marcada </title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/_NgBvvgh0ql0/ST-tyIYF95I/AAAAAAAAAEA/vMoR5V5kCSI/s1600-h/Cicle.jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 179px; height: 200px;" src="http://3.bp.blogspot.com/_NgBvvgh0ql0/ST-tyIYF95I/AAAAAAAAAEA/vMoR5V5kCSI/s200/Cicle.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5278128365055113106" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Sí, lo voy a confesar aquí y ahora: soy una mujer marcada. Marcada por los tatuajes que ayer me hicieron después del TAC, y que tienen que servir como referencia cuando me pongan la radioterapia. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Ayer por la mañana, bien tempranito y con el diluvio universal cayendo, fui a la Policlínica M., donde voy a seguir el tratamiento a partir de ahora. No se puede decir que no me haya paseado por las clínicas privadas de Palma: me operaron las dos veces en una, me pusieron la quimio en una segunda y voy a tener la radio en otra distinta. A eso, claro, corresponden también médicos diferentes, cuya amabilidad en sentido ascendente comenté en otra ocasión.&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;p style="text-indent: 50px;"&gt;Lo del TAC no tiene más secreto que no moverse mucho para que la prueba salga bien a la primera. Para hacérmelo vino una enfermera de oncología, supongo que porque así saben que se hace exactamente lo que necesitan. Cuando vio mis cicatrices (la del pecho y la de la axila) no pudo dejar de comentarme lo bien que me habían quedado, para añadir a continuación que: “yo veo unas cosas…” Y dejó la frase en suspenso. Me preguntó quién me había operado. “El doctor T.”-le dije yo. “Me lo imaginaba. Ese hombre tiene unas manos para patología mamaria excepcionales”. “Sí –pensé y estuve a punto de replicar-, unas manos fabulosass y un trato con las pacientes que deja mucho que desear”. No lo dije porque en este tiempo me he planteado muchas veces si hubiera preferido un médico más cariñoso y comprensivo que El Hombre Que Nunca Sonríe y que me hubiera dejado unas cicatrices de un dedo de anchura, como otras que llevo con toda la dignidad que puedo. Obviamente, la respuesta es “no”, así que no me voy a quejar mucho más.&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;p style="text-indent: 50px;"&gt;Después de TAC vinieron las marcas. Como en la copla, yo pensé que iba a llevar el pecho tatuado, y no es así. Me hicieron tres puntos, que se confunden fácilmente con pecas (y más en mi caso, con todas las que tengo), uno en el centro y los otros dos a los lados, como a quince centímetros debajo de ambas axilas. Desde ayer, mi forma de ver a las personas que se hacen tatuajes ha cambiado sustancialmente: ¡Cómo duele que te dejen marcado para siempre! Tengo que tratar el tema con dos de mis hermanos, que lucen unos dibujos bien grandes y no recuerdo que se quejaran demasiado. Me imagino que en el caso de los que se tatúan voluntariamente se puede aplicar el “sarna con gusto”. En el caso de los que llevamos tinta bajo la piel por obligación, puedo decir que duele horrores.&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;p style="text-indent: 50px;"&gt;Y eso fue todo. Me dijo la enfermera que me llamarían un día de estos para empezar la radioterapia al final de esta semana o al principio de la siguiente, y que intentarían darme siempre la misma hora para que me pueda organizar. Le pedí que fuera a mediodía, porque así podré aprovechar la mañana en Pollença, ponerme después la radioterapia, ir a comer a casa de mis padres y asistir por la tarde a las clases del Ciclo.&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;p style="text-indent: 50px;"&gt;Por cierto, estoy encantada con el Ciclo Formativo. Me gustan los profesores, me gusta el contenido de las asignaturas y me gustan mis compañeras. Encima hay días que vas a clase y sales maquillada como una estrella de cine, así que no se puede pedir mucho más (la foto de hoy corresponde justamente al trabajo que hizo ayer una compañera conmigo). Estoy aprendiendo un montón de cosas, que seguramente no me serán de utilidad práctica en mi futura vida profesional, pero siempre he sido de las que han pensado que nunca es tarde para aprender y que todo lo que estudies te va a servir para, como mínimo, crecer como persona. Y todo esto es gratis. La enseñanza pública (igual que la sanidad pública) es en este país un lujazo.&lt;br /&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/667353010587719589-5970841572080582202?l=mariaantoniavaldivielso.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mariaantoniavaldivielso.blogspot.com/feeds/5970841572080582202/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=667353010587719589&amp;postID=5970841572080582202' title='12 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/667353010587719589/posts/default/5970841572080582202'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/667353010587719589/posts/default/5970841572080582202'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mariaantoniavaldivielso.blogspot.com/2008/12/soy-una-mujer-marcada.html' title='Soy una mujer marcada '/><author><name>María Antonia Valdivielso</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16622015573551436372</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='24' src='http://bp0.blogger.com/_NgBvvgh0ql0/SI4WMZZHmfI/AAAAAAAAAAc/jbgjbORIgBw/S220/camboya4.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_NgBvvgh0ql0/ST-tyIYF95I/AAAAAAAAAEA/vMoR5V5kCSI/s72-c/Cicle.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>12</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-667353010587719589.post-3073776727322546368</id><published>2008-12-03T12:11:00.001+01:00</published><updated>2008-12-03T12:16:59.413+01:00</updated><title type='text'>Un miércoles de cada tres</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;p style="text-indent: 50px;"&gt;Desde el 30 de julio, un miércoles de cada tres se me cerraba el estómago y no podía dejar de pensar en lo que me esperaba a partir del día siguiente. Mi horizonte vital se cifraba en periodos de tres semanas y todo lo programaba en función de ese calendario. Hubo algunos miércoles especialmente duros (el del traslado a mi nueva casa, por ejemplo) y los hubo más llevaderos (cuando volví de Berlín). Eso sí, siempre, siempre, tenía que sobrellevarlos con una sensación de angustia difícilmente descriptible.&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;p style="text-indent: 50px;"&gt;Hoy es todo lo contrario. Es mi primer miércoles &lt;span style="font-style:italic;"&gt;de esos&lt;/span&gt; en los que no temo el jueves que sigue, porque he acabado con la quimioterapia. Mañana no tengo que ir a la clínica ni tengo que pasar el fin de semana en cama, sufriendo y viendo cómo los que me quieren sufren conmigo. No me tendré que volver a poner las inyecciones de Granocyte, que me provocaban hasta taquicardias. El alivio que se siente al haber acabado con lo peor del tratamiento hay que ir asimilándolo poco o poco, de la misma manera en que van remitiendo los peores efectos secundarios del veneno que te meten en vena. Todavía sigo teniendo problemas con los pies, mis ojos siguen estando más secos que el papel de lija y vivo con un moquillo líquido permanente que me ha colocado en alguna situación embarazosa, pero hasta eso va desapareciendo.&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;p style="text-indent: 50px;"&gt;Lo más curioso es que ahora recuerdo cada vez menos lo que sentía durante la quimioterapia. Es maravilloso que la memoria sea tan selectiva, especialmente en lo que se refiere a los malos recuerdos. Además, quitando lo que he citado antes y la pérdida del pelo –que un día de estos me empezará a crecer y me picará horrores, ya me lo han dicho- en el cuerpo no quedan rastros ni dolorosos ni visibles del tratamiento, con lo cual una tiende a olvidar lo pasado. Un día de estos releeré lo que he ido escribiendo, pero prometo que ahora no recuerdo cómo fueron las sesiones dos y tres. Sí puedo rememorar la primera con bastante exactitud y me acuerdo de la cuarta como la más terrible. Las últimas, al ser más fáciles de llevar, también las tengo en la memoria. La segunda y la tercera es como si las hubiera borrado ya, como si no las hubiera pasado.&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;p style="text-indent: 50px;"&gt;El subconsciente, por su parte, es libre. Conté en una entrada anterior que ahora no puedo soportar el gel ni la loción para el cuerpo que usaba en esos meses. A algunas comidas y bebidas que sigo asociando a la quimioterapia todavía les tengo manía y no sé si recuperaré una relación de normalidad con ellas alguna vez: al té frío le he cogido tirria y creo que nunca podré volver a tomar gazpacho. Algo extrañísimo es lo que me ha pasado con la música: el último CD de Coldplay, que me regalaron en verano y que me encantaba, me produce ahora una especie de rechazo y cada vez que oigo en la radio el “Viva la vida” tengo que cambiar de emisora. Lo otro raro es que asocio mi súper i-pod a los peores días, porque me lo llevaba a la clínica y porque lo escuchaba en casa de mis padres cuando me quedaba a que me cuidaran, y ahora también lo miro con aprensión. Quizás la clave esté en borrar todas las canciones que tengo y hacer una especie de tabula rasa. Ni os penséis que lo voy a regalar: aunque tenga que seguir alguna terapia especial, volveremos a ser amigos.&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;p style="text-indent: 50px;"&gt;El resto es fantástico. Encontrarse bien no tiene precio, igual que recuperar la independencia y establecer una rutina. Por las mañanas me levanto muy pronto (tengo un sueño huidizo), estudio o hago los trabajos del Ciclo, almuerzo temprano y me voy a clase, desde las cuatro menos cuarto hasta las nueve y media. Llego a Pollença, ceno, leo algo e intento dormir. Voy recuperando las fuerzas pasito a pasito y tengo la impresión de que, un día de estos, volveré a ser la que era, sólo que mejor, más optimista y con más ganas de disfrutar de todo lo bueno que tiene la vida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/667353010587719589-3073776727322546368?l=mariaantoniavaldivielso.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mariaantoniavaldivielso.blogspot.com/feeds/3073776727322546368/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=667353010587719589&amp;postID=3073776727322546368' title='11 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/667353010587719589/posts/default/3073776727322546368'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/667353010587719589/posts/default/3073776727322546368'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mariaantoniavaldivielso.blogspot.com/2008/12/un-mircoles-de-cada-tres.html' title='Un miércoles de cada tres'/><author><name>María Antonia Valdivielso</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16622015573551436372</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='24' src='http://bp0.blogger.com/_NgBvvgh0ql0/SI4WMZZHmfI/AAAAAAAAAAc/jbgjbORIgBw/S220/camboya4.jpg'/></author><thr:total>11</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-667353010587719589.post-1017616871113408290</id><published>2008-11-27T23:34:00.002+01:00</published><updated>2008-11-27T23:38:24.360+01:00</updated><title type='text'>Primer contacto con la radioterapia </title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;p style="text-indent: 50px;"&gt;Cuando digo primer contacto me refiero solamente a un contacto teórico, porque el martes tuve mi primera visita con el médico que me tiene que poner la radioterapia. &lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;p style="text-indent: 50px;"&gt;El doctor V. es del modelo supermilikito pero más. No es sólo dulcísimo en el trato, sino que es paciente y te trata como si tuviera todo el tiempo del mundo para explicarte en qué consiste el tratamiento y los posibles efectos secundarios. Además, es muy pedagógico a la hora de explicarse. Físicamente es como un abuelo de cuento, con el pelo y la barba blancos. Lo peor que me llamó fue “preciositat”  y me trató tan bien que no puedo dejar de pensar en cómo he mejorado en ese sentido. El Hombre Que Nunca Sonríe no puede ser más seco en el trato; la doctora G. –mi oncóloga- es de trato muy agradable y el doctor V. es afectuoso en extremo. Está bien ir de menos a más. Por otra parte, resulta que tiene una casa en Pollença, adonde cuenta con retirarse, y tenemos conocidos comunes, de los que nos dedicamos a hablar distendidamente un rato. Ya digo: como si no tuviera ninguna prisa.&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;p style="text-indent: 50px;"&gt;Después de estudiar el informe que me preparó la oncóloga, utilizó una expresión que yo misma he usado muchas veces durante estos días: “a partir de ahora todo es cuesta abajo”. Añadió que conmigo seguiría el tratamiento estándar en estos casos: primero me van a hacer un TAC para decidir exactamente dónde me van a radiar, después me tatuarán tres puntos que servirán de referencia a la hora de utilizar la máquina y a continuación tendré que ir durante treinta días hábiles hasta completar las treinta sesiones del tratamiento preceptivas. Me dejará descansar los días de fiesta y los fines de semana, con lo cual no acabaré con todo esto hasta seis semanas después de la primera sesión, contando a cinco por semana si la máquina no se estropea, que es algo, por lo que me contó, bastante común. No podré empezar con la radioterapia hasta después del día 13 de diciembre, cuando haga un mes de mi última quimio.Insistió en que no voy a notar absolutamente nada y en que todo esto me va a permitir hacer vida normal. “Vendrás conduciendo tu coche y te irás conduciéndolo igualmente”, concluyó.&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;p style="text-indent: 50px;"&gt;Luego llegó el turno de mis dudas. Le pregunté algo tan básico como por qué es necesaria la radioterapia. Supuestamente la quimioterapia sirve para matar cualquier microcélula susceptible de reproducirse, así que no entendía por qué me tenían que radiar después. De forma clara, me explicó que un tal Fischer se dedicó a extirpar el pecho a todas las mujeres con cáncer de mama que trató. Con ello descubrió que el 30% de ellas tenían células cancerosas microscópicas, incluso en casos en los que el tumor tenía los bordes perfectamente respetados (como en mi caso). Resulta, por otra parte, que cuando se interviene quirúrgicamente a alguien, la zona operada tiene problemas de riego a causa de los cortes y por ello la quimioterapia no llega con la misma efectividad a esa parte, justamente la que más lo necesita. Por eso es necesaria la radioterapia, que alcanza lugares donde los sueros quizás no han penetrado con la contundencia deseable. En conclusión, es necesaria y complementaria. Aun así, me ofreció la posibilidad de no ponérmela si no quería y si prefería pensar que no tengo por qué estar en el 30%. En mi caso la estadística juega en contra, así que no me voy a arriesgar. &lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;p style="text-indent: 50px;"&gt;Si lo pienso, lo extraño es que, hasta ahora, ningún médico de los que me han tratado me había consultado explícitamente sobre si iba a seguir el tratamiento que me proponían. Todos han dado por hecho que lo haría. Alguien me preguntó el otro día si no había vivido todo esto como una pelea. Mi respuesta fue que mi sensación que he tenido es la de estar siendo llevada por una corriente. Sigues porque te arrastran, primero las pruebas diagnósticas, luego las intervenciones quirúrgicas y más tarde la quimioterapia y la radioterapia. Vas haciendo y te dejas llevar.&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;p style="text-indent: 50px;"&gt;Desde abril, nunca había tenido un periodo tan largo sin ver a médicos como el de estas semanas. Voy a disfrutar de él tanto como pueda.&lt;br /&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/667353010587719589-1017616871113408290?l=mariaantoniavaldivielso.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mariaantoniavaldivielso.blogspot.com/feeds/1017616871113408290/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=667353010587719589&amp;postID=1017616871113408290' title='21 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/667353010587719589/posts/default/1017616871113408290'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/667353010587719589/posts/default/1017616871113408290'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mariaantoniavaldivielso.blogspot.com/2008/11/primer-contacto-con-la-radioterapia.html' title='Primer contacto con la radioterapia '/><author><name>María Antonia Valdivielso</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16622015573551436372</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='24' src='http://bp0.blogger.com/_NgBvvgh0ql0/SI4WMZZHmfI/AAAAAAAAAAc/jbgjbORIgBw/S220/camboya4.jpg'/></author><thr:total>21</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-667353010587719589.post-4050987114355043146</id><published>2008-11-24T10:36:00.004+01:00</published><updated>2008-11-24T10:59:19.794+01:00</updated><title type='text'>Praga</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;p style="text-indent: 50px;"&gt;Para hacer sólo una semana de mi última quimioterapia, en el viaje a Praga me he sentido sorprendentemente bien. Las otras veces que había salido de Mallorca había sido en la siguiente semana, justo antes de la siguiente dosis. Esta vez me arriesgué algo más, aunque tenía una especie de seguro adicional: me iba con Cati, que es una enfermera estupenda. Pensé que, si me ocurría algo, ella sabría qué pedir en una farmacia. Menos mal que no me pasó nada, porque me fui sin el informe de la doctora que me llevo a todas partes por si me pongo mal en algún momento y tengo que ir a urgencias a que me den algo.&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;p style="text-indent: 50px;"&gt;Una de las cosas que más me preocupaban eran mis pies. Ha sido lo que peor he llevado durante estos meses, hasta el punto de que este verano no podía ponerme ni las sandalias más cómodas que tengo. He tenido los pies hinchadísimos, llenos de ampollas y me dolían hasta las uñas, de las que voy a perder cuatro irremediablemente. Con este panorama, tener que meterlos en mis botas de pelo por dentro, con las plantillas de lana, con calcetines gruesos y medias debajo me parecía una utopía. Está claro que si alguien va a Praga hay que patear la ciudad y si, además, se va en noviembre tiene que llevar calzado bien caliente. Pues bien, mis pies, que al fin y al cabo son parte de mí y por eso les debe de gustar tanto viajar, han decidido comportarse y después de un primer día de aclimatación (se me hincharon aún más a causa de los vuelos) se han portado como campeones y han caminado horas y horas con frío, con lluvia y, los dos últimos días, con mucha nieve.&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;p style="text-indent: 50px;"&gt;Ha nevado mucho. El sábado, cuando nos despertamos, estaba empezando y, como no paró en todo el día, cuajó enseguida. Fue el día en que teníamos pensado ir hasta el Castillo de Praga y, al estar más elevado que la Ciudad Vieja, tuvimos unas vistas espectaculares. La nieve, para los que no tenemos que convivir con ella cotidianamente durante seis meses al año, le da a todo otra pátina. Además, hace a invierno. Y lo que yo digo es que, si hay que pasar frío, como mínimo que nieve, que es pintoresco.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/_NgBvvgh0ql0/SSp5ZR4l9KI/AAAAAAAAADw/Cs0tF0GlMg8/s1600-h/Cati+y+yo.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 400px; height: 300px;" src="http://3.bp.blogspot.com/_NgBvvgh0ql0/SSp5ZR4l9KI/AAAAAAAAADw/Cs0tF0GlMg8/s400/Cati+y+yo.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5272159788995048610" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;p style="text-indent: 50px;"&gt;No todo ha sido patear la ciudad, de la que no voy a citar lo que vi, porque es lo típico y tópico. Ha habido cultura vespertina, de menos a más. El jueves tocó teatro, el sábado concierto y el domingo ópera. Digo que fuimos de menos a más porque lo del jueves fue la decepción de mi vida. Ahora haré de Abuelo Cebolleta y contaré una anécdota de cuando era joven. &lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;p style="text-indent: 50px;"&gt;Recuerdo perfectamente la primera vez que fui al teatro. Antes había visto funciones escolares y de &lt;span style="font-style:italic;"&gt;club d’esplai&lt;/span&gt;, pero la primera vez que fui al teatro de verdad fue con mi clase de 1º de BUP. Nos llevaron al Auditórium de Palma a ver El Teatro Negro de Praga. Yo salí absolutamente transformada de allí, pensando que aquello era lo que quería ver el resto de mi vida. Así que puedo fechar perfectamente mi afición por el hecho teatral. Se entenderá, entonces, que me hiciera tanta ilusión ver teatro negro justamente en Praga. Fuimos al teatro Image, que nos recomendaron en especial entre toda la oferta de ese tipo de representación que se ofrece en la capital checa –como una docena de recintos- y la cosa no pudo ser peor. Hubo mucha pantomima y poquísimo teatro negro. Pero es que la pantomima fue mala con avaricia (en mis clases de teatro no nos dejarían representar algo así ni en primero) y el teatro negro perdía constantemente su magia, al desvelar cuáles son los principios que permiten crear la ilusión. En fin, de pena. Quiero pensar que nos equivocamos de espectáculo y que hay teatro negro digno en Praga.&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;p style="text-indent: 50px;"&gt;También para &lt;span style="font-style:italic;"&gt;guiris&lt;/span&gt; fue el concierto en la iglesia, uno de tantos de los que se ofrecen por toda la ciudad, que se podrían calificar como “música clásica para principiantes”. Mucho mejor fue la ópera, en el Teatro Nacional. Vimos “Las Bodas de Fígaro” en un montaje más que digno y con unos cantantes de esos que hacen creíble su papel. Aunque no fue barato (60 euros la entrada), valió la pena. Después de todo, la ópera aquí es más cara.&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;p style="text-indent: 50px;"&gt;Hoy me toca descanso relativo (voy a ir a clase esta tarde) y mañana tengo hora con el médico que me va a poner la radioterapia. Entraré en la tercera fase del tratamiento, que no me dejará moverme de la isla durante cinco semanas. No sé si me va a entrar claustrofobia…&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/667353010587719589-4050987114355043146?l=mariaantoniavaldivielso.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mariaantoniavaldivielso.blogspot.com/feeds/4050987114355043146/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=667353010587719589&amp;postID=4050987114355043146' title='11 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/667353010587719589/posts/default/4050987114355043146'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/667353010587719589/posts/default/4050987114355043146'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mariaantoniavaldivielso.blogspot.com/2008/11/praga.html' title='Praga'/><author><name>María Antonia Valdivielso</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16622015573551436372</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='24' src='http://bp0.blogger.com/_NgBvvgh0ql0/SI4WMZZHmfI/AAAAAAAAAAc/jbgjbORIgBw/S220/camboya4.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_NgBvvgh0ql0/SSp5ZR4l9KI/AAAAAAAAADw/Cs0tF0GlMg8/s72-c/Cati+y+yo.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>11</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-667353010587719589.post-4634685956705603260</id><published>2008-11-21T18:31:00.003+01:00</published><updated>2008-11-24T09:46:18.881+01:00</updated><title type='text'>Y hoy Wally está en Praga</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Ya avisé de que quería celebrar el fin de la quimioterapia a mi manera. Así que estoy en Praga desde ayer, jueves, y me voy a quedar hasta el domingo. Igual que muchos hombres a partir de cierta edad cambian a una mujer de cuarenta por dos de veinte, yo he cambiado el Gran Viaje de todos los veranos por tres más modestos; a saber, Berlín, Dublín y Praga. Ya sé que me tocaba otra ciudad acabada en ~ín, por aquello de la rima, pero Pekin no me apetece mucho y está demasiado lejos, incluso para mí (al final, ha rimado).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nunca había estado en Praga. Me está pareciendo una ciudad magnífica. Hasta ahora tengo la impresión de que es una bombonera, preciosa por fuera aunque de escasa utilidad. A quién le importa, si hay tantos rincones para fotografiar y tantos edificios para admirar. Hay hordas y hordas de turistas italianos y españoles que han pensado lo mismo, y están invadiendo cada callejuela a pesar de que estemos fuera de temporada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los turistas somos de lo más valiente. Da igual que haga un fríoque pela. Si se ha llegado hasta aquí se pasea, caigan chuzos de punta o estemos a diez grados bajo cero. Hoy hasta nos ha caído una especie de aguanieve heladora. Menos mal que he venido equipada como para atravesar el Polo Norte, que si no a ver quién aguanta estas temperaturas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como viene siendo habitual, al volver a Mallorca retocaré esta entrada, para corregir todos los acentos pendientes, colgaré alguna fotografía y responderé a todos los comentarios que tengo por ahí pendientes.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/667353010587719589-4634685956705603260?l=mariaantoniavaldivielso.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mariaantoniavaldivielso.blogspot.com/feeds/4634685956705603260/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=667353010587719589&amp;postID=4634685956705603260' title='9 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/667353010587719589/posts/default/4634685956705603260'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/667353010587719589/posts/default/4634685956705603260'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mariaantoniavaldivielso.blogspot.com/2008/11/y-hoy-wally-esta-en-praga.html' title='Y hoy Wally está en Praga'/><author><name>María Antonia Valdivielso</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16622015573551436372</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='24' src='http://bp0.blogger.com/_NgBvvgh0ql0/SI4WMZZHmfI/AAAAAAAAAAc/jbgjbORIgBw/S220/camboya4.jpg'/></author><thr:total>9</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-667353010587719589.post-4752921583860306141</id><published>2008-11-18T10:25:00.002+01:00</published><updated>2008-11-18T11:05:52.268+01:00</updated><title type='text'>¡Prueba superada!</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;p style="text-indent: 50px;"&gt;Hace años, cuando sólo teníamos una cadena y media, había un programa de televisión en el que un sufrido concursante iba enfrentándose a diferentes pruebas por un plató mientras, al mismo tiempo, una voz de ultratumba le iba haciendo preguntas que debía responder. Entonces las pruebas parecían realmente sádicas por su dificultad y maquiavelismo, aunque viendo lo que vino después con el humor amarillo y demás hoy parecerían más propias de los &lt;span style="font-style:italic;"&gt;teletubbies&lt;/span&gt; que de un concurso que se llamaba “Si lo sé, no vengo”. Cada vez que el participante culminaba uno de esos obstáculos con éxito se oía un “¡Prueba superada!”. Durante la quimioterapia me he repetido muchas veces ese “Si lo sé, no vengo” (como si hubiera tenido otra opción) y las primeras palabras que me vinieron a la mente después del fin de semana tras mi última sesión fueron, justamente: “¡prueba superada!”.&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;p style="text-indent: 50px;"&gt;El martes después del último jueves con sueros puedo decir que ha pasado lo peor. Esta mañana ni siquiera he tomado nada de medicación. Lo único que me falta es una inyección de Granocyte. Si me hubiera hecho un poco más la remolona, la doctora me las habría perdonado esta vez. Se lo insinué solamente, y me recomendó continuar con ellas, ya que me habían ayudado a recuperarme rápidamente las otras veces. He preferido no arriesgarme a dejarlas, por si acaso.&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;p style="text-indent: 50px;"&gt;Como he venido diciendo en los comentarios, esta vez ha sido tan fácil como la penúltima. El domingo estuve algo peor que el resto de los días, pero ayer salí ya a dar una vuelta. En realidad, fui a comprar un par de cosas que me hacían falta y otras que no necesitaba nada, pero no se puede ir a un centro comercial con el estómago vacío: se acaba comprando un montón de comida que en otras circunstancias no habría pasado por caja.&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;p style="text-indent: 50px;"&gt;Ayer llamé a la Clínica M., donde me van a poner la radioterapia, y me querían dar hora para hoy mismo. Como no es cuestión de una semana más o menos, pedí que me la cambiaran para el próximo martes. Necesito descansar, aunque sólo sea mínimamente, del olor a hospital. No sé si le pasa a alguien más. Desde que en El Año el Desastre pasé por el quirófano unas cuantas veces he desarrollado una especie de rechazo visceral a cómo huele esa mezcla tan especial a lejía, desinfectante y medicamento. Al entrar en un recinto sanitario necesito unos segundos para respirar hondo y acostumbrarme. Los pies, sin embargo, me piden salir corriendo. Me pasa hasta cuando voy al oculista. No me queda más remedio que plantarme, entrar y sonreír, aunque poca gente sabe lo que me cuesta.&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;p style="text-indent: 50px;"&gt;Un día escuché en la radio un programa en el que mujeres que habían padecido cáncer de mama reclamaban que el cannabis fuese considerado un tratamiento terapéutico para paliar los efectos de la quimioterapia. Una, que lo había utilizado de forma satisfactoria, explicaba que después no hay riesgo de adicción, porque el subconsciente asociaba el olor de la droga a la quimioterapia y rechazaba aquella radicalmente. A mí me está pasando lo mismo: el té frío, prácticamente lo único que bebía en verano, ahora no lo puedo ni ver y un gel y una loción para el cuerpo especiales para pacientes en tratamiento, que me vendieron donde el pelo, me echan para atrás. Sé que los voy a asociar a los sueros indefectiblemente. Si esa es la única secuela que me queda, lo firmo.&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;p style="text-indent: 50px;"&gt;Por lo demás, todavía tengo las encías algo hinchadas, los pies como dos sobrasadas, la prótesis capilar fatal (el día del apagón me tocaba arreglo y al no haber luz no me la pudieron lavar y peinar &lt;span style="font-style:italic;"&gt;comme il faut&lt;/span&gt;) y me noto algo cansada, pero estoy tan, tan contenta de haber acabado con esto que voy a celebrarlo a lo grande. Pronto cuento lo que tengo preparado. Mientras, voy a tomar prestadas las palabras que Almudena Grandes utilizó ayer en su artículo de El País para expresar algo de lo que siento: “Gracias a todos. A los conocidos y a los desconocidos. A los viejos amigos, a los amigos recientes y a los que están por venir. Gracias de corazón, por ser tantos, y por ser tanto”.&lt;br /&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/667353010587719589-4752921583860306141?l=mariaantoniavaldivielso.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mariaantoniavaldivielso.blogspot.com/feeds/4752921583860306141/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=667353010587719589&amp;postID=4752921583860306141' title='17 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/667353010587719589/posts/default/4752921583860306141'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/667353010587719589/posts/default/4752921583860306141'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mariaantoniavaldivielso.blogspot.com/2008/11/prueba-superada.html' title='¡Prueba superada!'/><author><name>María Antonia Valdivielso</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16622015573551436372</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='24' src='http://bp0.blogger.com/_NgBvvgh0ql0/SI4WMZZHmfI/AAAAAAAAAAc/jbgjbORIgBw/S220/camboya4.jpg'/></author><thr:total>17</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-667353010587719589.post-6543052109312042848</id><published>2008-11-14T11:09:00.006+01:00</published><updated>2008-11-14T13:34:30.287+01:00</updated><title type='text'>13 de noviembre de 2008</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;p style="text-indent: 50px;"&gt;Ayer tuve la última sesión de quimioterapia. Por cierto, fue para mí la fecha de un aniversario: hacía justo 10 años de mi nefrectomía. Me dio la sensación de cerrar un círculo: mi riñón derecho, mi ovario derecho, mi mama derecha. Otra curiosidad numérica más: empecé la quimio un 31 y la acabé un 13. Si fuera supersticiosa diría que un número capicúa me tiene que dar suerte. Nadie me puede argumentar que el 13 y la buena fortuna no casan: yo aprobé oposiciones un martes 13… Algunos alumnos me han dicho cuando se lo he contado: “sí, sí… ¡buena suerte para ti pero mala para nosotros!”&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;p style="text-indent: 50px;"&gt;Parece mentira. Cuando me dijeron que me tendrían que someter a ese tratamiento veía ese final lejanísimo, como si no tuviera que llegar nunca. Y hoy ya estoy en el día después. Todavía no voy a lanzar las campanas al vuelo. Esperaré hasta el lunes, por si acaso el achuchón me aprieta un poco más que la última vez. No tiene por qué ser así, entre otras cosas porque tengo la analítica incluso mejor: menos anemia, mejor hematocrito y valores dentro de rango en muchos otros ítems que no sé interpretar. La enfermera me dijo que he hecho lo que ellas llaman “modelo montaña”, con el pico en la cuarta sesión y una mejoría notable las últimas veces.&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;p style="text-indent: 50px;"&gt;La verdad es que ayer me fui a la clínica sin estar convencida del todo de que me enchufaran. Supongo que muchos sufristeis el apagón de hasta siete horas en muchas zonas de Mallorca; los que no tenéis la suerte de vivir en esta isla maravillosa, que se colapsa enterita –y arrastra también a Menorca- por un rayo en una central eléctrica gracias a que aquí la energía sigue siendo un monopolio, seguro que os habréis enterado por las noticias. Pues bien, cuando me tocaba entrar la luz aún no había vuelto. Por suerte, la clínica P. es nueva y cuenta con un grupo electrógeno que lo aguanta casi todo.&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;p style="text-indent: 50px;"&gt;Las que ya no aguantan más son mis venas. Hasta ahora no había tenido ningún problema para que me pincharan en el brazo izquierdo (el derecho no lo pueden utilizar por ser el de la mama afectada), pero ayer salí hecha un acerico: lo intentaron en la flexura y me rompieron la vena; después le tocó al lateral de la muñeca, con el mismo resultado; a la tercera fue la vencida, y encontraron una vena en la mano que resistió lo justo. Vamos, una sesión más y no me libro del &lt;span style="font-style:italic;"&gt;portacath&lt;/span&gt;.&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;p style="text-indent: 50px;"&gt;El resto fue como siempre: la analítica previa que ya he comentado, los cinco sueros, la visita de la doctora… La perspectiva de que era el ciclo final lo cambiaba todo: era la última vez y puedo asegurar que no lo voy a echar de menos, por mucho que yo sea una mujer de costumbres. Mi doctora estuvo especialmente cariñosa, alabó el ánimo y la actitud con que lo he afrontado y a Biel –que, para no perder nos buenos hábitos, me vino a buscar- le dijo: “Es toda una campeona”. No me siento así, porque no he hecho nada más que lo que me han dicho que haga, aunque debo reconocer que me gusta que me reconozcan algún mérito que no creo haber demostrado. A todo el mundo le gusta lo que en mallorquín llaman "una ditada de mel".&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;p style="text-indent: 50px;"&gt;Ahora empieza la tercera parte, entendiendo que la primera fueron las operaciones y la segunda la quimioterapia. Otra vez debo buscarme la vida: tengo que ir a que me firmen una nueva autorización y después llamar a otra clínica, la M., que es la única que hace los tratamientos de radioterapia en Mallorca. Será allí donde, con el informe que me ha preparado la doctora, decidirán cuántas sesiones serán necesarias. Descansaré unas tres semanas y empezaré entonces con la tostadora y el tratamiento hormonal en pastillas que deberé seguir durante cinco años.&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;p style="text-indent: 50px;"&gt;Por cierto, ayer por la tarde vi un ratito un programa de televisión en el que rescataron fragmentos de la entrevista que por la mañana Ana Rosa Quintana le había hecho a &lt;span style="font-weight:bold;"&gt;Mª Teresa Campos&lt;/span&gt;. A esta última la habían sometido a una operación, presuntamente de amigdalitis, hace unas cuantas semanas. Al final, ha resultado ser un cáncer. Sabéis que he manifestado muchas veces, en diferentes cuestiones, que ante la enfermedad todo el mundo afronta lo que se le viene encima como puede y sabéis también que soy profundamente respetuosa con todos aquellos que han decidido cosas que yo no haría. Ahora bien, poniendo por delante mi solidaridad de afectada y mis deseos de pronta recuperación, me indignó que Mª Teresa Campos se negara a pronunciar la palabra cáncer. Y lo dijo así, que no quería que saliera de sus labios. Otra vez el tabú. En su caso me parece especialmente grave, porque es una referencia para muchísimas mujeres de este país, que continuarán uniendo inconscientemente cáncer y muerte si no somos capaces de normalizar la enfermedad. Y esa normalización empieza por ser capaces de llamar a las cosas por su nombre, porque es el lenguaje el que nos da la visión del mundo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;p style="text-indent: 50px;"&gt;Hablando de lenguaje, dejadme que os pida algo que no tiene nada que ver con todo lo anterior. Mi poeta vivo favorito es &lt;span style="font-weight:bold;"&gt;Luis García Montero&lt;/span&gt;. Seguramente habréis leído que ha sido condenado (injustamente condenado, desde mi punto de vista) por injurias a un compañero de departamento que no hace más que soltar disparates por la boca (que Lorca era fascista, por poner sólo un ejemplo). Me gustaría que firmarais un manifiesto de apoyo, porque es una pena que la universidad pierda a uno de sus mejores profesores. Yo he tenido el enorme placer de asistir a dos conferencias suyas, después de la segunda incluso intercambiamos opiniones sobre la docencia, y puedo decir que es un profesor modélico y una persona de una humanidad demostrable. Si os animáis a dejar constancia de vuestra solidaridad, lo único que tenéis que hacer es enviar un correo a la siguiente dirección: &lt;a href="mailto:apoyoaluisgarciamontero@gmail.com"&gt;apoyoaluisgarciamontero@gmail.com&lt;/a&gt;. No os costará nada, él os lo agradecerá y yo más aún. Gracias anticipadas.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/667353010587719589-6543052109312042848?l=mariaantoniavaldivielso.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mariaantoniavaldivielso.blogspot.com/feeds/6543052109312042848/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=667353010587719589&amp;postID=6543052109312042848' title='25 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/667353010587719589/posts/default/6543052109312042848'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/667353010587719589/posts/default/6543052109312042848'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mariaantoniavaldivielso.blogspot.com/2008/11/13-de-noviembre-de-2008.html' title='13 de noviembre de 2008'/><author><name>María Antonia Valdivielso</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16622015573551436372</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='24' src='http://bp0.blogger.com/_NgBvvgh0ql0/SI4WMZZHmfI/AAAAAAAAAAc/jbgjbORIgBw/S220/camboya4.jpg'/></author><thr:total>25</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-667353010587719589.post-7227505942326502751</id><published>2008-11-11T23:41:00.001+01:00</published><updated>2008-11-11T23:44:43.273+01:00</updated><title type='text'>Cáncer y aspecto físico (II)</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;p style="text-indent: 50px;"&gt;Para el ciclo formativo que estoy haciendo, tenemos que hacer una simulación de empresa para final de curso. Yo quiero crear asesoría integral para enfermos de cáncer, que funcionaría como una empresa de servicios al estilo de las que organizan bodas, una especie de enlace entre las afectadas y todos aquellos lugares o todas aquellas personas que pueden ayudarlas a verse mejor. Ya sabéis que, en mi opinión, verte mejor ayuda a recuperarte antes.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;p style="text-indent: 50px;"&gt;Este verano me dijeron que funcionaba una página web de la Asociación Española de Estética Reparadora Integral (www.aeeri.org). Cuando entré, me decepcionó. Básicamente lo que se puede encontrar en ella son dos archivos en PDF (una guía para pacientes oncológicos y otra de hábitos estéticos para niños y adolescentes en tratamiento oncológico) con algunos consejos y unos enlaces con la Asociación Española Contra el Cáncer y con la página de Ángela Navarro, una de las socias fundadoras de la AEERI.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;p style="text-indent: 50px;"&gt;La guía AEERI para pacientes oncológicos es excesivamente general y, además, da algunos consejos con los que no estoy en absoluto de acuerdo. Por ejemplo, desaconseja rotundamente las prótesis capilares fijas como la que yo llevo. No lo acabo de entender. A mí me ha ayudado más verme cada mañana al levantarme con una melena estupenda que algunas terapias que pudiera haber seguido.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;p style="text-indent: 50px;"&gt;Ángela Navarro (www.angelanavarro.net) ofrece un servicio de estética reparadora para tratamientos médicos agresivos en sus dos centros, uno en Madrid y otro en Alicante. Yo estoy pensando en hacer más o menos lo mismo en Mallorca, aunque yendo un poco más allá, porque no me limitaría a ofrecer los servicios de un solo centro (como hace Ángela Navarro que, naturalmente, recomienda sus propios tratamientos) ni me ocuparía tan solo del cuerpo y el rostro. Aprovechando lo que estoy aprendiendo en el Ciclo de Asesoría de Imagen, también ayudaría con la ropa, con el calzado y los complementos e, incluso, con los contactos necesarios para recuperar la forma física tras el cáncer.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;p style="text-indent: 50px;"&gt;Así, mi hipotética empresa tendría en cuenta lo que se puede hacer antes, durante y después de la quimioterapia y/o la radioterapia.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;p style="text-indent: 50px;"&gt;Antes, se pueden microtatuar las cejas y, a veces, también es interesante un curso de automaquillaje (se cambia mucho cuando se sabe hacer uso de la “chapa y pintura” de forma adecuada). También hay que pensar en la cuestión del cabello (ir cortándoselo o preparar la prótesis o la peluca).&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;p style="text-indent: 50px;"&gt;Durante el tratamiento, se ofrecerían centros de masajes y fisioterapeutas especializados; además, en esos meses el fondo de armario también tiene que sufrir modificaciones: la ropa anterior suele molestar y contar con una especie de “personal shopper” que nos ayude y nos asesore viéndonos “desde fuera” no es ninguna tontería. No es sólo eso: los pies se hinchan y saber qué zapaterías tienen hormas de anchos especiales es importante, igual que conocer qué corseterías ofrecen sujetadores y prótesis especiales para mujeres que han sufrido masectomías.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;p style="text-indent: 50px;"&gt;Después, mi empresa ofrecería nombres de entrenadores personales (que ayudaran a las afectadas con un plan de puesta en forma física), de dietistas (para quien quiera o necesite recuperar su peso anterior) y de otros servicios de estética más mundanos, como escultura de uñas.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;p style="text-indent: 50px;"&gt;El problema fundamental de todo esto es, como decía una copla popularizada por Lola Flores, el &lt;span style="font-style: italic;"&gt;maldito parné&lt;/span&gt;. Todo lo que yo he dicho cuesta un buen montón de euros: una peluca decente ronda los 600; una prótesis capilar fija no baja de 1200; un curso de automaquillaje se va a los 200…&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/667353010587719589-7227505942326502751?l=mariaantoniavaldivielso.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mariaantoniavaldivielso.blogspot.com/feeds/7227505942326502751/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=667353010587719589&amp;postID=7227505942326502751' title='15 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/667353010587719589/posts/default/7227505942326502751'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/667353010587719589/posts/default/7227505942326502751'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mariaantoniavaldivielso.blogspot.com/2008/11/cncer-y-aspecto-fsico-ii.html' title='Cáncer y aspecto físico (II)'/><author><name>María Antonia Valdivielso</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16622015573551436372</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='24' src='http://bp0.blogger.com/_NgBvvgh0ql0/SI4WMZZHmfI/AAAAAAAAAAc/jbgjbORIgBw/S220/camboya4.jpg'/></author><thr:total>15</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-667353010587719589.post-1659974229757625298</id><published>2008-11-08T19:44:00.002+01:00</published><updated>2008-11-08T19:52:12.608+01:00</updated><title type='text'>Cáncer y aspecto físico (I)</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;p style="text-indent: 50px;"&gt;¿Es posible que te vean guapa mientras estás en tratamiento de quimioterapia? ¿Es posible verse guapa? La respuesta a la primera pregunta es “rotundamente sí”; respecto a la segunda tengo mis dudas, más que nada porque una ve los rápidos cambios que se operan en su cuerpo y no se acaba de gustar, un poco como les pasa a los adolescentes, a los que les cuesta acostumbrarse a sus nuevas medidas y se van golpeando con las esquinas.&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;p style="text-indent: 50px;"&gt;Lo que me ha pasado a mí es los otros me ven mejor de lo que yo me veo. Tanto la gente que sabe por lo que estoy pasando (lo que mi profesor de teatro llama “público comprado”, los familiares y amigos que aplauden al final de la función aunque lo hayas hecho de pena) no deja de repetirme que estoy estupenda. Pero lo que es más extraño es que hay personas que no saben qué me ha ocurrido y que me dicen que me ven muy guapa. El otro día hasta me preguntaron si me había hecho algún tratamiento de cirugía estética. Supongo que es por lo que ya conté: tengo la cara más rellena y las arrugas de expresión más borradas. Por otro lado, ahora no salgo ni a comprar el periódico si no voy arreglada. Encima, ensayo conmigo misma todo lo que estoy aprendiendo en las prácticas del Ciclo de Asesoría de Imagen y creo que mi forma de aplicarme la “chapa y pintura” ha mejorado notablemente. Para mí la diferencia definitiva ha resultado maquillarme (no puedo decir “pintarme”, que mi profesora de prácticas me riñe cada vez que me oye decir eso) las cejas. No las he perdido del todo, aunque se me han quedado más pobres y cortas. Saber cómo pasarme el lápiz para que parezca que las tengo tan tupidas y largas como antes hace que me vea mucho mejor.&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;p style="text-indent: 50px;"&gt;Antes de todo esto, yo misma asociaba el cáncer y la quimioterapia a un deterioro físico patente. Para mí, la enfermedad y, sobre todo, el tratamiento iban indisolublemente unidos a un aspecto enfermizo: piel extremadamente pálida, falta de cejas y pestañas, aumento de peso y, claro, el pañuelo o la calva.&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;p style="text-indent: 50px;"&gt;No ayuda nada el hecho de que las mujeres famosas afectadas de cáncer de mama desaparezcan de la escena pública durante los meses de la quimioterapia. Es un hecho que, salvo alguna excepción muy extraña, actrices o cantantes comunican que padecen la enfermedad, no vuelven a dar la cara durante el tratamiento, y sólo reaparecen cuando ya han acabado con los sueros y la radioterapia. Es curioso porque, además, suelen salir en las revistas después con la coletilla de “muy recuperada del cáncer de mama que padeció”, pero se nos hurtan imágenes suyas durante el proceso. Por eso yo también pensaba que me esperaban cuatro o cinco meses de reclusión doméstica -realmente creía que durante la quimioterapia la gente no salía de su casa- y de verme fatal cada vez que me enfrentara al espejo.&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;p style="text-indent: 50px;"&gt;Pues bien, he descubierto que durante la quimioterapia se puede –y yo diría se debe- salir de casa y, además, se puede salir bien guapetona. Se use pañuelo o peluca, una se puede arreglar, teniendo siempre en cuenta una serie de peculiaridades. No le voy a decir a aconsejar a nadie que no se maquille nunca que lo haga a partir de ahora; sin embargo, yo creo que algo de color en la cara (una base de maquillaje o una crema hidratante con color) ayuda a verse mejor y pienso que eso influye en una recuperación más rápida.&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;p style="text-indent: 50px;"&gt;Reflexionar sobre todo esto me ha llevado a una idea que contaré el próximo día que escriba.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/667353010587719589-1659974229757625298?l=mariaantoniavaldivielso.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mariaantoniavaldivielso.blogspot.com/feeds/1659974229757625298/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=667353010587719589&amp;postID=1659974229757625298' title='10 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/667353010587719589/posts/default/1659974229757625298'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/667353010587719589/posts/default/1659974229757625298'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mariaantoniavaldivielso.blogspot.com/2008/11/cncer-y-aspecto-fsico-i.html' title='Cáncer y aspecto físico (I)'/><author><name>María Antonia Valdivielso</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16622015573551436372</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='24' src='http://bp0.blogger.com/_NgBvvgh0ql0/SI4WMZZHmfI/AAAAAAAAAAc/jbgjbORIgBw/S220/camboya4.jpg'/></author><thr:total>10</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-667353010587719589.post-6842836651488700876</id><published>2008-11-06T14:37:00.002+01:00</published><updated>2008-11-06T14:45:41.495+01:00</updated><title type='text'>Aclaración</title><content type='html'>&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;p style="text-indent: 50px;"&gt;Aun sin saberle poner nombre, siempre me ha fascinado el acto comunicativo. Cuando era pequeña, uno de mis juegos favoritos era aquel en el que una primera persona le contaba algo al oído a una segunda, esta a su vez a una tercera y así sucesivamente. Me encantaba comprobar cómo el mensaje original llegaba completamente irreconocible al final, más distorsionado cuanto más larga era la fila de participantes. En teatro hemos hecho actividades basadas en el mismo principio, y nunca deja de sorprenderme cómo muchas veces oímos lo que queremos oír y a eso, además, le añadimos lo que nos parece para que la realidad no nos estropee una buena historia.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;p style="text-indent: 50px;"&gt;Al abrir el blog, una de mis pretensiones fundamentales era que lo que me pasaba llegara a la gente que pudiera estar interesada de forma completamente fiable, sin intermediarios y de primera mano. Justamente porque sé cómo funciona el proceso de transmisión del mensaje, quería que las novedades salieran de mí, para evitar especulaciones y, sobre todo, inexactitudes.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;p style="text-indent: 50px;"&gt;Pues bien, el proceso comunicativo tiene vida propia y, al final, acaba sorprendiendo. ¿Por qué cuento esto? Pues porque hoy he ido al instituto y una de mis compañeras de departamento –que no quiere entrar en el blog por una razón muy concreta y respetable- me ha dicho que una amiga común la ha llamado esta semana muy preocupada por mí, porque la madre de un alumno le ha dicho que ella ha leído aquí que tengo metástasis. ¡Uf! Mi compañera estaba preocupada, aunque tampoco le cuadraba mucho lo que le decían ni con mi aspecto ni con lo que yo le voy contando en persona cuando nos vemos.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;p style="text-indent: 50px;"&gt;Para que no quede duda, y para evitar que el mensaje llegue al final de la fila sin corresponderse con la realidad, lo diré bien claro: no tengo metástasis. Lo conté en su momento, y es muy posible que no me explicara bien y que por eso se haya ido diciendo algo que no era cierto. Hablando en sentido médicamente estricto, tuve metástasis en algunos ganglios, pero ahora estoy limpia como una patena. Es muy normal que el cáncer de mama alcance los ganglios de la axila, que es lo que a mí me pasó. Eso, que también se le llama metástasis, no alcanza ni siquiera la categoría de tumor pequeño. Sólo significa que algunos ganglios tienen algunas células cancerosas. Yo sólo tenía contaminados el centinela (donde drena el tumor) y los tres primeros de los doce que me quitaron en la axila. Cuando le pregunté a El Hombre Que Nunca Sonríe si era posible que las células cancerígenas &lt;span style="font-style: italic;"&gt;se saltaran&lt;/span&gt; esos ganglios limpios que me quitaron y fueran a los que me quedaban más allá, me dijo que la posibilidad era remotísima. En resumen, después de haberme quitado el tumor y del vaciamiento axilar no tenía –y no tengo- ningún rastro detectable de cáncer en mi cuerpo. Obviamente, siempre puede haber alguna célula rebelde, sola y perdida por ahí, y para acabar con ella me ponen la quimioterapia, sólo por si acaso.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;p style="text-indent: 50px;"&gt;Hoy no quería hablar de esto. Tenía preparada otra entrada, que tendrá que esperar. De verdad de la buena: no tengo metástasis y estoy como una rosa. Tanto que mañana me voy a la feria Nupcial a maquillar y a asesorar a las novias que cometan la temeridad de ponerse en manos de una alumna tan inexperta como yo. Pobrecillas. Casi, casi les voy a recomendar que no se casen. Así todas nos ahorramos sufrimientos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/667353010587719589-6842836651488700876?l=mariaantoniavaldivielso.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mariaantoniavaldivielso.blogspot.com/feeds/6842836651488700876/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=667353010587719589&amp;postID=6842836651488700876' title='57 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/667353010587719589/posts/default/6842836651488700876'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/667353010587719589/posts/default/6842836651488700876'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mariaantoniavaldivielso.blogspot.com/2008/11/aclaracin.html' title='Aclaración'/><author><name>María Antonia Valdivielso</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16622015573551436372</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='24' src='http://bp0.blogger.com/_NgBvvgh0ql0/SI4WMZZHmfI/AAAAAAAAAAc/jbgjbORIgBw/S220/camboya4.jpg'/></author><thr:total>57</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-667353010587719589.post-7402998709858001180</id><published>2008-11-02T20:49:00.000+01:00</published><updated>2008-11-02T20:50:49.770+01:00</updated><title type='text'>Quinta sesión de quimioterapia</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Mi padre habla muy poco, pero cuando lo hace suele tener más razón que un santo. Además, utiliza casi siempre unas frases lapidarias de las que algún día haré una antología (tiene una para que alguien salga de su coche que si no me ha causado un trauma infantil es porque soy un tanque). Entre ellas, usa algunos refranes realmente curiosos que sólo le he oído a él. Su gusto por este tipo de fórmulas hechas le llevó a repetirme, antes de mi penúltima sesión de quimioterapia, que “no hay quinto malo”. Pues esta vez también tenía razón.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De las cinco sesiones que ya llevo, esta ha sido la mejor con diferencia. Es verdad que fui a ponerme los sueros con una analítica ligeramente mejor que la vez anterior. También es cierto que no tenía en el cuerpo la paliza del cambio de piso. Aun así, no acabo de entender una diferencia tan sustancial: nunca había salido de la casa de mis padres antes del miércoles siguiente a la sesión, y esta vez el lunes ya estaba desesperada por que me diera el aire en la cara, así que salí a dar una vuelta y hasta me comí un pa amb oli en un bar de S’Arenal. El martes fui a clase a partir de las cinco y el resto de la semana he hecho “mi” vida normal.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Achaco la mejoría a dos cosas. Por primera vez he estado tomando un protector gástrico antes de la medicación. Cuando le pregunté a la enfermera si podía tomarlo, me miró muy sorprendida y me dijo: “Ah, ¿o no lo estabas tomando hasta ahora? ¿Y te tomabas toda la medicación a pelo? ¡Eres una campeona!”. “Sí, una campeona con el estómago destrozado para siempre”, estuve a punto de contestarle. En fin, que con una pastillita en ayunas no he tenido tantas náuseas ni me ha subido tanto la acidez. Al final va a resultar que las ganas de vomitar no tenían tanto que ver con la quimioterapia como con el cóctel de medicamentos que me estaba tomando para paliar sus efectos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La segunda razón por la cual creo que todo ha ido mejor esta vez es porque, tras diferentes cambios, por fin ahora han acertado con lo que tenía que tomar después de los sueros: además de mis inyecciones favoritas (las de Granocyte), del protector gástrico y del Emend los tres primeros días, durante cinco días he tomado solamente una pastilla cada ocho horas, Torecán. En su tónica, mi padre ha afirmado “a buenas horas mangas verdes”, pero yo, en la línea de optimismo en la que últimamente me muevo, pienso que si han dado en el clavo ahora, me queda una última sesión que será igual de buena que esta y eso significa que he tenido la medicación paliativa correcta para mí durante un tercio de toda la quimioterapia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ya sólo me queda una, la del 13 de noviembre. No me lo puedo creer. Por una parte, estos meses se me han hecho muy largos. Por la otra, se me han pasado más rápidamente de lo que pensaba. Chicos y chicas, esto ya está hecho. Después, sólo tendré que esperar a que me crezca el pelo mientras me ponen la radioterapia. Esa parte está chupada.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/667353010587719589-7402998709858001180?l=mariaantoniavaldivielso.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mariaantoniavaldivielso.blogspot.com/feeds/7402998709858001180/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=667353010587719589&amp;postID=7402998709858001180' title='23 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/667353010587719589/posts/default/7402998709858001180'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/667353010587719589/posts/default/7402998709858001180'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mariaantoniavaldivielso.blogspot.com/2008/11/quinta-sesin-de-quimioterapia.html' title='Quinta sesión de quimioterapia'/><author><name>María Antonia Valdivielso</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16622015573551436372</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='24' src='http://bp0.blogger.com/_NgBvvgh0ql0/SI4WMZZHmfI/AAAAAAAAAAc/jbgjbORIgBw/S220/camboya4.jpg'/></author><thr:total>23</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-667353010587719589.post-5722643107629535116</id><published>2008-10-30T15:43:00.003+01:00</published><updated>2008-10-30T15:49:59.591+01:00</updated><title type='text'>Mi madre responde</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;p style="text-indent: 50px;"&gt;En esta entrada, de lo único de lo que soy responsable es de este párrafo. El resto corresponde a lo que mi madre ha escrito y yo me he limitado a transcribir. Son las respuestas a los comentarios tan cariñosos que le dejasteis la semana pasada. Ella os va a dar las gracias; yo no tengo palabras.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Hola, Isabel&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Soy la mamá de Toñi. En primer lugar quiero darte la enhorabuena porque ya estás al final del túnel y ya ves la luz. Yo también me he emocionado al leer tu comentario por lo valientes y lo positivas que sois, estando tan agotadas al sacar fuerzas de no sé dónde, porque nadie sabe, si no lo vive, lo duro que es. Ver a una hija en esa situación te parte el alma.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;En tu caso, ya te queda menos. A tu mamá, aunque haya sufrido mucho, pronto se le pasará al verte tan guapa y tan fuerte.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;Un beso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Hola, Àngels, guapa&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Me alegra que Toñi haya sido una referencia para vosotras. Para mí también lo ha sido, pues yo no tengo la fortaleza que tiene ella, yo soy más débil, demuestro más mis sentimientos y no le hago ningún favor a ella.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Àngels, tutéame, por favor. Al entrar en el blog os considero un poco hijas mías a todas por lo cariñosas y lo buenas personas que demostráis ser.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;Besos de los papás de Toñi.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Para la madre de ex alumnos&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;No creas que no me cueste escribir, pero cuando tienes la sensibilidad a flor de piel, como la tengo yo últimamente, te atreves con todo.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;La verdad es que lo he pasado fatal, pues ver sufrir a un hijo es lo más duro de la vida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Pero de todas las calamidades de la vida, siempre hay cosas positivas como este blog de mi hija, en el que estáis demostrando cuánta humanidad y cuánta buena gente hay en este mundo.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Felicidades por esos dos hijos que tienes, que seguro que serán dos excelentes personas, como su madre.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;Un abrazo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Sabela, guapa&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Qué gran persona eres y qué comentarios tan bonitos escribes. Sólo pido una cosa, que si existe otra vida, que no lo creo, pueda plasmar en un papel todo lo que siento con la misma facilidad con que lo haces tú. Es una maravilla leerte.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Gracias por el beso. Yo te lo devuelvo a ti y lo hago extensivo a tu familia, que ya sabes que los quiero mucho.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Para Maria Antònia (Velasco)&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Siempre le insisto a mi hija en que pida traslado a Palma y ella me dice que es imposible encontrar un instituto donde esté mejor que en Pollença. Con compañeras tan majas como tú no me extraña que no se quiera mover, aunque os pido ayudo para ver si entre todos le damos un empujoncito y se viene a la capital.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;Cuidádmela mucho cuando vuelva a clase, que está deseando.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Hola, Esther&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Soy la tía. Como ves, sí que me he atrevido a escribir, porque si tu madre lo hace yo también me atrevo.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Qué gusto y qué alegría me has dado que escribas en el blog de la prima, pues para ella es una inyección de vida para seguir adelante. Ya sólo le queda una sesión de quimio. Pronto estará bien. Para tu boda está muy ilusionada, y ya está haciendo planes. Para eso y para ese bacalao que le va a preparar tu madre. Qué bien lo pasamos en la boda del primo. Pues en la tuya lo pasaremos todavía mejor.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;Un beso para todos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;PD: Cualquier día de estos escribe el tío, que ya va a clases de informática.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/667353010587719589-5722643107629535116?l=mariaantoniavaldivielso.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mariaantoniavaldivielso.blogspot.com/feeds/5722643107629535116/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=667353010587719589&amp;postID=5722643107629535116' title='10 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/667353010587719589/posts/default/5722643107629535116'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/667353010587719589/posts/default/5722643107629535116'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mariaantoniavaldivielso.blogspot.com/2008/10/mi-madre-responde.html' title='Mi madre responde'/><author><name>María Antonia Valdivielso</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16622015573551436372</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='24' src='http://bp0.blogger.com/_NgBvvgh0ql0/SI4WMZZHmfI/AAAAAAAAAAc/jbgjbORIgBw/S220/camboya4.jpg'/></author><thr:total>10</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-667353010587719589.post-7391131244913475792</id><published>2008-10-28T10:26:00.007+01:00</published><updated>2008-10-28T11:18:50.189+01:00</updated><title type='text'>Cinco apuntes irlandeses</title><content type='html'>&lt;p style="text-indent: 50px; text-align: justify;"&gt;Un país que es capaz de dar escritores de la talla de Samuel Beckett, James Joyce, Iris Murdoch, Oscar Wilde y William Butler Yeats y cuyos autores (autoras en este caso) más vendidos en la actualidad son Cecilia Ahern (muestra de cómo lo más blandito traspasa fronteras y se convierte en un fenómeno, con adaptación cinematográfica incluida) y Marian Keyes (que ha elevado el modelo de Bridget Jones a la categoría de prototipo) tiene que tener, por fuerza, algunas singularidades realmente notorias. Sólo voy a anotar las que, en mis cinco días por La Verde Irlanda, me llamaron más la atención.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;p style="text-indent: 50px;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Los acantilados de Moher&lt;/span&gt;.- Como aterrizamos en Shannon, nuestro recorrido por la isla empezó por allí. Son unas sobrecogedoras paredes de hasta 204 metros de alto. Sin embargo, lo que me pareció más reseñable es que, en aquellos lugares en los que es posible acercarse hasta el borde del precipicio, y, por tanto, saltar, hay placas metálicas con mensajes del tipo: “Siempre hay una última esperanza”, “Puedes llamar durante las 24 horas”… y un número de teléfono. No pocos suicidas deben de elegir un lugar tan impresionante como ese para poner fin a su vida y hay asociaciones de ayuda que lo tienen en cuenta.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;&lt;p style="text-indent: 50px;"&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/_NgBvvgh0ql0/SQblB9376MI/AAAAAAAAADo/MN2pNArPhro/s1600-h/Irlanda2.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 400px; height: 300px;" src="http://3.bp.blogspot.com/_NgBvvgh0ql0/SQblB9376MI/AAAAAAAAADo/MN2pNArPhro/s400/Irlanda2.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5262145036580808898" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="text-indent: 50px; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Los horarios de las comidas&lt;/span&gt;.- Si en España y en otros sitios que recientemente he visitado como Berlín es posible comer casi de todo a cualquier hora, en Irlanda o te espabilas o tienes que llamar al servicio de habitaciones del hotel. ¡Sí! Por primera vez en mi vida lo hice, pero incluso en esa circunstancia tuvimos que cenar lo que ellos quisieron, porque no les quedaban nada más que dos platos. A partir de las 14 o de las 20 horas es prácticamente imposible encontrar una cocina abierta.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;p style="text-indent: 50px;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Los pubs&lt;/span&gt;.- Sin duda las estadísticas que afirman que España es el país del mundo con más bares por habitante no han tenido en cuenta los que hay en Irlanda. No es sólo la conocidísima zona del Temple Bar en Dublín sino que en cualquier rincón bucólico, al abrigo de un castillo reconvertido en atracción turística se ven establecimientos como el Durty Nelly’s, que visitamos buscando algo de comer, sin éxito. Como llamativo quiero señalar que allí sí se aplica la directiva antitabaco y que la gente bebe una pinta de cerveza negra tras otras sin encender un cigarrillo. Ellos sí que han sabido cómo hacerlo sin traumas ni revueltas sociales. A ver cuándo se copia aquí.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;&lt;p style="text-indent: 50px;"&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_NgBvvgh0ql0/SQba87q2T4I/AAAAAAAAADg/B_h7LQCDJ6Y/s1600-h/castillo_bunratty_irlanda-1600x1200.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 400px; height: 300px;" src="http://2.bp.blogspot.com/_NgBvvgh0ql0/SQba87q2T4I/AAAAAAAAADg/B_h7LQCDJ6Y/s400/castillo_bunratty_irlanda-1600x1200.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5262133954973421442" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="text-indent: 50px; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;La esquizofrenia.- &lt;/span&gt;Ya lo señalé de Alemania, pero en Irlanda el silencio es patente en los pubs, en los restaurantes, en los hoteles, incluso en la calle… Aunque basta una celebración para que la gente se desate y nos ofrezca una cara bien distinta. En el avión de vuelta vinimos con una despedida de soltera; eran como diez chicas jovencísimas y dos mujeres maduritas, las que imaginé como la madre y la suegra de la futura esposa. Ya subieron al avión vestidas de una forma bien curiosa: todas de negro, algunas en tirantes con el frío que hacía, con unas bandas como de &lt;span style="font-style: italic;"&gt;miss&lt;/span&gt; cruzadas sobre el torso y sombreros de lentejuelas morados, a juego. Pues nos dieron el vuelo. No es sólo que estuvieran cantando y gritando durante dos horas, es que hasta llevaban un megáfono para acompañarse. Unos pasajeros se encararon con ellas y la cosa estuvo a punto de llegar a las manos ante la pasividad de las azafatas, prácticamente de la misma edad que las celebrantes y, en mi opinión, con su misma preparación para moverse por el mundo.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="text-indent: 50px; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Dublín&lt;/span&gt;.- A ver, ¿cuántos habitantes hay en Dublín? ¿Un millón doscientos mil? ¡Pues estaban todos paseándose por las mismas calles el sábado! Fue un poco agobiante moverse entre toda la marea humana que parecía haberse puesto de acuerdo en salir de compras. Por cierto, es una de las pocas capitales donde no vimos marcas de ropa españolas. O allí no ha llegado la globalización o el gusto de las irlandesas difiere bastante del nuestro a la hora de vestir. Va a ser esto último, porque hay que ver los modelitos con los que la mayoría se atreve a salir de casa.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="text-indent: 50px; text-align: justify;"&gt;Una vez leídos estos apuntes, me he dado cuenta de que parece que Irlanda no me haya gustado y no es así, en absoluto. Sólo quería señalar cinco aspectos curiosos y alejarme de las descripciones turísticas, que para eso hay unas guías de viaje estupendas. Si habéis visitado la Isla Esmeralda, contadme vuestras impresiones.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/667353010587719589-7391131244913475792?l=mariaantoniavaldivielso.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mariaantoniavaldivielso.blogspot.com/feeds/7391131244913475792/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=667353010587719589&amp;postID=7391131244913475792' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/667353010587719589/posts/default/7391131244913475792'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/667353010587719589/posts/default/7391131244913475792'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mariaantoniavaldivielso.blogspot.com/2008/10/cinco-apuntes-irlandeses.html' title='Cinco apuntes irlandeses'/><author><name>María Antonia Valdivielso</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16622015573551436372</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='24' src='http://bp0.blogger.com/_NgBvvgh0ql0/SI4WMZZHmfI/AAAAAAAAAAc/jbgjbORIgBw/S220/camboya4.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_NgBvvgh0ql0/SQblB9376MI/AAAAAAAAADo/MN2pNArPhro/s72-c/Irlanda2.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-667353010587719589.post-830107203736910489</id><published>2008-10-24T18:37:00.006+02:00</published><updated>2008-10-25T20:00:54.055+02:00</updated><title type='text'>Esperando el penúltimo achuchón</title><content type='html'>&lt;p style="text-indent: 50px; text-align: justify;"&gt;En realidad, estoy firmemente convencida de que este será el último &lt;span style="font-style: italic;"&gt;achuchón&lt;/span&gt; de verdad, porque estaré tan contenta de acabar con las seis sesiones que creo que ni me enteraré de los efectos secundarios de lo que me pongan el día 13 de noviembre.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="text-indent: 50px; text-align: justify;"&gt;Ayer fui, pues, a que me quemaran las venas y todo lo demás por quinta vez. Resulta que tenía la analítica ligeramente mejor que la vez anterior: he mejorado algo de la anemia y, además, me ha subido el hematocrito (un puntito escaso, tampoco es como para tirar cohetes). Yo lo achaco a la ternera inglesa y, sobre todo, a los &lt;span style="font-style: italic;"&gt;full Irish breakfast&lt;/span&gt; de hotel que tanto me gustaron: huevos fritos o revueltos, un bacon que se parecía más al lomo que a otra cosa, tomate, champiñones y lo que allí llaman &lt;span style="font-style: italic;"&gt;black pudding&lt;/span&gt; y que resulta ser lo más similar a la morcilla que se ha visto fuera de Burgos. A eso, por supuesto, hay que añadir su té bien cargado, sus tostadas con mantequilla y mermelada de naranja amarga y la fruta y la repostería fina que quepa en el cuerpo de una. Y en el mío cabe mucho, creedme. Hasta ahora, que tengo el estómago cerrado y me sube la náusea, se me hace la boca agua.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="text-indent: 50px; text-align: justify;"&gt;Y si el otro día conté los efectos positivos de la quimioterapia, hoy, aprovechando la coyuntura, voy a contar lo que yo siento y los efectos secundarios que he ido padeciendo durante las palizas que ya llevo. La lista se resume en:&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;ul&gt;&lt;li&gt;Mareos&lt;/li&gt;&lt;li&gt;Náuseas&lt;/li&gt;&lt;li&gt;Alopecia&lt;/li&gt;&lt;li&gt;Hinchazón y aumento de peso&lt;/li&gt;&lt;li&gt;Diarrea y estreñimiento&lt;/li&gt;&lt;li&gt;Sequedad general (piel, ojos, boca)&lt;/li&gt;&lt;li&gt;Cansancio (al principio, agotamiento)&lt;/li&gt;&lt;li&gt;Hipersensibilidad a los olores y a los ruidos&lt;br /&gt;&lt;/li&gt;&lt;li&gt;Hemorragias&lt;/li&gt;&lt;li&gt;Febrícula&lt;/li&gt;&lt;li&gt;Gusto metálico&lt;br /&gt;&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Moquillo&lt;/span&gt; (muy líquido, las dos semanas después de los sueros)&lt;br /&gt;&lt;/li&gt;&lt;li&gt;Llagas en la boca&lt;/li&gt;&lt;li&gt;Ampollas en los pies&lt;/li&gt;&lt;li&gt;Ardor de estómago&lt;/li&gt;&lt;li&gt;Dolor de huesos&lt;/li&gt;&lt;li&gt;Insomnio&lt;/li&gt;&lt;li&gt;Uñas negras (voy a perder tres de los pies)&lt;/li&gt;&lt;li&gt;Apetito irregular (nulo al principio y canino después del tercer día)&lt;/li&gt;&lt;li&gt;Sofocos (por la falta repentina de la menstruación)&lt;/li&gt;&lt;/ul&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="text-indent: 50px; text-align: justify;"&gt;Salvo error u omisión, eso es lo que me ha ido pasando. Vuelvo a insistir en que lo terrible ha sido siempre la primera semana, sobre todo a partir de las 48 horas de los sueros; lo paso fatal el sábado y el domingo. Luego voy mejorando y el jueves estoy entrando en lo que se puede clasificar de forma aceptable. A los diez días ya hago prácticamente de todo y una semana antes de la nueva sesión soy casi la de antes. Ahora bien, el día antes de la nueva quimio se me cierra el estómago y empiezo a pensar qué pereza, otra vez… ¡Pero ya sólo me queda un día de esos! Me hizo tanta ilusión ver ayer mi protocolo con todas las fechas completas (me han ido anotando cada vez que iba la de la próxima vez) que casi beso a las enfermeras. Se lo merecerían porque son, todas, un modelo de sensibilidad.&lt;/p&gt;&lt;p style="text-indent: 50px; text-align: justify;"&gt;Lo que es cierto es que nunca volveré a ver los jueves de la misma forma.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/667353010587719589-830107203736910489?l=mariaantoniavaldivielso.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mariaantoniavaldivielso.blogspot.com/feeds/830107203736910489/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=667353010587719589&amp;postID=830107203736910489' title='27 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/667353010587719589/posts/default/830107203736910489'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/667353010587719589/posts/default/830107203736910489'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mariaantoniavaldivielso.blogspot.com/2008/10/esperando-el-penltimo-achuchn.html' title='Esperando el penúltimo achuchón'/><author><name>María Antonia Valdivielso</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16622015573551436372</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='24' src='http://bp0.blogger.com/_NgBvvgh0ql0/SI4WMZZHmfI/AAAAAAAAAAc/jbgjbORIgBw/S220/camboya4.jpg'/></author><thr:total>27</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-667353010587719589.post-3741874928855232311</id><published>2008-10-21T13:54:00.003+02:00</published><updated>2008-10-21T14:00:38.158+02:00</updated><title type='text'>La Buena Vida</title><content type='html'>&lt;p style="text-indent: 50px; text-align: justify;"&gt;Esto es una declaración de principios: soy alérgica a los libros de autoayuda. Como ciertamente tienen mala fama entre un grupo nutrido de personas, ahora se les llama de crecimiento personal. Son el mismo perro con distinto collar. Cambiándole el nombre a la cosa, la cosa no deja de ser lo que era. Ya lo anunció Shakespeare con la rosa y los Montesco.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="text-indent: 50px; text-align: justify;"&gt;No sé si a los otros afectados les pasa, pero a mí, desde que me diagnosticaron el cáncer, todo el mundo que lee algo me recomienda libros de esos. O no me conocen bien o piensan que la enfermedad ha podido cambiar mis gustos literarios. En especial hay uno, que se llama El Secreto, que me ha llegado por una decena de vías. No me apetece nada, pero estoy por leerlo sólo para que nadie más me lo recomiende vivamente.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="text-indent: 50px; text-align: justify;"&gt;Aun así, y para que no se me acuse de taxativa, toda regla tiene su excepción. He acabado de leer &lt;span style="font-style: italic;"&gt;La Buena Vida&lt;/span&gt;, de Álex Rovira, y lo he hecho por dos razones fundamentales. La primera es que es un autor al que sigo habitualmente en el suplemento dominical de El País, y no me desagrada. No está en El Olimpo de mis favoritos como Javier Marías –lo primero que leo- y Almudena Grandes -a la que echo de menos la semana en que no publica-, pero lo que dice me parece coherente y nada esotérico. La segunda razón, la fundamental para haber comprado el libro, es que me lo recomendó Joan Forcades, el hombre que me descubrió a Camilleri, y, desde entonces, mi &lt;span style="font-style: italic;"&gt;gurú&lt;/span&gt; en cuestiones literarias. Si &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Forqui&lt;/span&gt; me dice que lea algo, corro a la librería. Con él soy una chica así de fácil, qué se le va a hacer.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="text-indent: 50px; text-align: justify;"&gt;Si la pregunta es qué me ha parecido el libro la respuesta es que ofrece una visión de las cosas sencilla, de sentido común, que se acerca bastante a mi punto de vista. No hay en &lt;span style="font-style: italic;"&gt;La Buena Vida&lt;/span&gt; fuerzas espirituales, ni comunión con la naturaleza, ni pociones mágicas. El título puede resultar algo engañoso y, por ello, enseguida el autor se encarga de aclararnos la cuestión. La Buena Vida no es vivir sin dar golpe ni tener mucho dinero. La Buena Vida es “la suma de actitudes con las que decidimos vivirla y entregarnos a ella; es, en consecuencia, el resultado del cultivo de las actitudes positivas que podemos elegir en un ejercicio voluntario y de consciencia y, por ende, es la acción que se desprende natural y coherentemente de ellas”.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="text-indent: 50px; text-align: justify;"&gt;El libro captó mi atención de forma irremisible porque ya en el primer capítulo Álex Rovira afirma que tiene la costumbre de preguntarles a sus amigos o conocidos si se consideran personas con buena o con mala suerte. Dice que, curiosamente, entre la amplia mayoría que se declaran personas con buena suerte ha habido circunstancias difíciles, llenas de momentos penosos; son, sin embargo, personas que consideran que esas arduas experiencias les han servido para aprender, para relativizar, para soltar, y, lejos de resignarse, decidieron asumir la experiencia vivida como un activo que les permitió cambiar y, por extraño que pueda parecer, por ello están agradecidos. Después de leer eso pensé: “¡Anda, es exactamente lo que yo creo!”&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="text-indent: 50px; text-align: justify;"&gt;He dicho ya muchas veces en este blog, antes incluso de leer a Rovira, que me considero, a pesar de todo, una persona afortunada. Lo soy. Soy afortunada porque me encontraron el tumor a tiempo, porque tengo la fortaleza física y mental para sobreponerme a lo que me ha venido, porque me siento respaldada por muchísima gente que me quiere y que me lo demuestra, porque trabajo y he trabajado con un material humano excepcional y por tantas otras cosas que pasarme el día lamentándome porque me haya tocado la lotería inversa sería una pérdida absurda de tiempo y de energía.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="text-indent: 50px; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;La Buena Vida&lt;/span&gt; desarrolla estas y otras cuestiones. No quiero alargarme más y por eso sólo he dibujado algunas pinceladas del inicio, aunque el resto del libro me ha parecido igualmente interesante.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="text-indent: 50px; text-align: justify;"&gt;Y, &lt;span style="font-style: italic;"&gt;last but not least&lt;/span&gt; (se nota que he estado en Irlanda, ¿eh?), Álex Rovira tiene el acierto de abrir &lt;span style="font-style: italic;"&gt;La Buena Vida&lt;/span&gt; con uno de mis poemas favoritos: "Palabras para Julia", de José Agustín Goytisolo. A Isabel, a Àngels y a otras afectadas que me lean les quiero dedicar sólo una estrofa: “Nunca te entregues ni te apartes / junto al camino nunca digas / no puedo más y aquí me quedo”. Un beso muy fuerte y muy especial para todas y, en estos días, sobre todo para Lola.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="text-indent: 50px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/667353010587719589-3741874928855232311?l=mariaantoniavaldivielso.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mariaantoniavaldivielso.blogspot.com/feeds/3741874928855232311/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=667353010587719589&amp;postID=3741874928855232311' title='20 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/667353010587719589/posts/default/3741874928855232311'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/667353010587719589/posts/default/3741874928855232311'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mariaantoniavaldivielso.blogspot.com/2008/10/la-buena-vida.html' title='La Buena Vida'/><author><name>María Antonia Valdivielso</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16622015573551436372</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='24' src='http://bp0.blogger.com/_NgBvvgh0ql0/SI4WMZZHmfI/AAAAAAAAAAc/jbgjbORIgBw/S220/camboya4.jpg'/></author><thr:total>20</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-667353010587719589.post-3703694937061691992</id><published>2008-10-18T20:44:00.004+02:00</published><updated>2008-10-25T09:35:48.090+02:00</updated><title type='text'>Greetings from Dublin!</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;Mi madre siempre me dice que soy un pingo, y algo de razón debe de tener. Vivo con la maleta permanente hecha y deseando tomar el primer avión que despegue. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Aprovechando la semana buena (mi tiempo ahora se divide en ciclos de tres semanas: una mala, una regular y una buena) y unos precios ridículos en vuelos directos entre Mallorca e Irlanda, me he plantado en la otra isla para pasar un fin de semana largo. Merece la pena viajar fuera de la temporada alta. Tanto los vuelos como el coche de alquiler y los hoteles tienen unos precios rebajadísimos en comparacion con los del verano. Eso sí, Irlanda me está pareciendo carísima, mucho más de lo que me esperaba. Comer y beber es prohibitivo, incluso en los sitios menos con menos &lt;span style="font-style: italic;"&gt;glamour&lt;/span&gt;. O los irlandeses tienen sueldos ingleses o no lo entiendo. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;De momento he visto acantilados, castillos, campiña y algo de Dublín. Todo es muy bonito y muy verde. El tiempo se está comportando, así que no se puede pedir mucho más. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;En cuanto vuelva a casa contaré mis experiencias con algo más de detalle y colgaré alguna foto. Ahora me estoy quedando sin monedas: cada ocho minutos de conexión, un euro. No es mal negocio poner aquí un cibercafé. Saludos para todos desde la verde Irlanda.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/667353010587719589-3703694937061691992?l=mariaantoniavaldivielso.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mariaantoniavaldivielso.blogspot.com/feeds/3703694937061691992/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=667353010587719589&amp;postID=3703694937061691992' title='10 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/667353010587719589/posts/default/3703694937061691992'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/667353010587719589/posts/default/3703694937061691992'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mariaantoniavaldivielso.blogspot.com/2008/10/greetings-from-dublin.html' title='Greetings from Dublin!'/><author><name>María Antonia Valdivielso</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16622015573551436372</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='24' src='http://bp0.blogger.com/_NgBvvgh0ql0/SI4WMZZHmfI/AAAAAAAAAAc/jbgjbORIgBw/S220/camboya4.jpg'/></author><thr:total>10</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-667353010587719589.post-7575396816632047514</id><published>2008-10-17T01:33:00.000+02:00</published><updated>2008-10-17T01:33:00.954+02:00</updated><title type='text'>Lo que la quimioterapia tiene de bueno</title><content type='html'>&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;p style="text-indent: 50px;"&gt;Alguno que lea lo que viene a continuación seguro que pensará que he perdido el &lt;span style="font-style: italic;"&gt;oremus,&lt;/span&gt; pero puesta a ser positiva voy a subrayar algunos aspectos beneficiosos de la quimioterapia. Obviando lo obvio (que el tratamiento mata cualquier célula cancerosa que pueda estar dando vueltas por ahí, así que salva vidas), después de cuatro sesiones puedo afirmar que hay ciertos aspectos, externos o no, que mejoran con los sueros.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;p style="text-indent: 50px;"&gt;En primer lugar, no se tiene un pelo de tonta (ni de lista, claro, aunque esa no es la cuestión). Lo que en la cabeza es un drama, en el resto del cuerpo es una maravilla. No hay que soportar los tirones de la cera, ni arriesgarse a ser achicharrada con láser, ni sufrir por hacerse las ingles brasileñas. Durante meses, se tiene la piel limpia de vello, suavecita como la de un bebé. A todo ello hay que sumar el ahorro, tanto en peluquería como en depilación, especialmente reseñable en tiempos de crisis.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;p style="text-indent: 50px;"&gt;Por lo que respecta al cabello, no se me negará que no es práctico salir de la ducha ya arreglada. Luego, cuando crece, llevarlo bien cortito debe de ser tan cómodo que hay afectadas que se acostumbran y simplemente ya no se lo dejan largo. Para las que somos seres pegados a un secador y a una plancha de pelo, la diferencia tiene que ser más que sustancial.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;p style="text-indent: 50px;"&gt;En segundo lugar, el cutis está estupendo. Sí, sí, de verdad. Al tener la piel más seca, no hay rastro de los brillos que afean las pieles grasas o la zona “T” de las mixtas (¿Se nota que ya voy poniendo en práctica lo que estoy aprendiendo en el ciclo de asesoría de imagen?). Además, como consecuencia de lo ya dicho, no sale ni un grano o, como mínimo, yo no he tenido ninguno. Y al hacer ganar algo de peso, la medicación produce asimismo un verdadero efecto “rellenador de arrugas” con el cual se borran algunas líneas de expresión sin tener que recurrir al bótox. A mí me dicen que estoy muy guapa, incluso personas que no saben que he padecido un cáncer, así que algo se debe de notar.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;p style="text-indent: 50px;"&gt;En tercer lugar, la menstruación desaparece en prácticamente todas las mujeres en tratamiento tras dos o tres tandas. Eso significa muchas incomodidades evitadas y menos dolores de ovarios y esas cosas que a nosotras nos hacen tan poca gracia, por más que los anuncios de compresas dibujen “esos días” con todos los colores del arco iris.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;p style="text-indent: 50px;"&gt;Finalmente, si alguien tiene una sesión cuando está resfriado, descubrirá que, a la mañana siguiente, el constipado habrá desaparecido como por arte de magia. Ignoro si pasa con otras dolencias, aunque yo diría que es posible. Supongo que por arrasar, la quimioterapia arrasa con todo.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;p style="text-indent: 50px;"&gt;En definitiva, que de todo lo malo sale algo bueno. Ya sé que se me puede decir que los efectos negativos son más y muchísimo peores, pero hoy no tocaba hablar de miserias humanas. Con esta luna llena que nos alumbra no vamos a pensar en cosas malas.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/667353010587719589-7575396816632047514?l=mariaantoniavaldivielso.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mariaantoniavaldivielso.blogspot.com/feeds/7575396816632047514/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=667353010587719589&amp;postID=7575396816632047514' title='16 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/667353010587719589/posts/default/7575396816632047514'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/667353010587719589/posts/default/7575396816632047514'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mariaantoniavaldivielso.blogspot.com/2008/10/lo-que-la-quimioterapia-tiene-de-bueno.html' title='Lo que la quimioterapia tiene de bueno'/><author><name>María Antonia Valdivielso</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16622015573551436372</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='24' src='http://bp0.blogger.com/_NgBvvgh0ql0/SI4WMZZHmfI/AAAAAAAAAAc/jbgjbORIgBw/S220/camboya4.jpg'/></author><thr:total>16</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-667353010587719589.post-8406440838360716731</id><published>2008-10-14T21:45:00.002+02:00</published><updated>2008-10-14T21:51:55.345+02:00</updated><title type='text'>Cáncer y adopción</title><content type='html'>&lt;p style="text-indent: 50px; text-align: justify;"&gt;Viendo el otro día un programa de televisión me enteré de una cosa que me dejó de piedra.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="text-indent: 50px; text-align: justify;"&gt;Resulta que si una mujer ha tenido un cáncer no puede adoptar un niño. Tomando con todas las reservas del mundo esos reportajes de investigación (el programa era uno de esos de Mercedes-Gran Hermano-es-un-experimento-sociológico-Milà), por lo visto las autoridades españolas no dan el certificado de idoneidad necesario para empezar los trámites de adopción internacional con el argumento de que no se pueden arriesgar a que un menor que ya ha perdido una madre pierda otra. Un responsable de una agencia de adopción de la Comunidad de Madrid lo afirmó sin sonrojarse ante las cámaras. De hecho, una mujer contó que, cuando le hicieron la entrevista, en el mismo momento en que dijo que había padecido un cáncer, las asistentas sociales que la entrevistaban se miraron y le dijeron algo así como “vamos a continuar con las preguntas, pero son inútiles porque el resultado va a ser negativo, usted nunca tendrá el certificado de idoneidad”.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="text-indent: 50px; text-align: justify;"&gt;Yo no he sido llamada a la senda de la maternidad. Muchas veces pienso que cuando se repartió el instinto maternal alguien se quedó con el que me tocaba a mí. Sé que decir esto es ser muy poco políticamente correcto, pero no me gustan los niños así, en general, igual que no me gustan los castellano-manchegos en bloque ni los pintores de fachadas como conjunto, por poner sólo dos ejemplos. De la misma manera que he conocido a conquenses estupendos y a toledanos con los que no cruzaría ni los buenos días, hay niños que me encantan y otros que me horrorizan, y nada más lejos de mi intención que adoptar una criatura. Vivo demasiado bien como para meterme en semejante lío, por más que mi madre me insista con lo de la chinita. Digo esto para que quede bien claro que la indignación que me provocó el reportaje no tiene nada que ver con ningún deseo personal por mi parte. Es una cuestión de justicia y de solidaridad con las afectadas.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="text-indent: 50px; text-align: justify;"&gt;Si alguien lo sabe con certeza, me gustaría que me dijera si es una norma de aplicación general o si solamente la sigue alguna agencia de adopción concreta. Si se aplica de forma global, en teoría porque la esperanza de vida de una enferma de cáncer es menor, quiero suponer que los asistentes sociales tampoco dan el necesario certificado a aquellas parejas en las que alguno de los miembros fume –o haya fumado-, beba –o haya bebido- o consuma grasas saturadas, conductas de riesgo que acortan la vida con total seguridad.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="text-indent: 50px; text-align: justify;"&gt;En caso de que lo que se contó en televisión sea cierto, me preguntó por qué alguien, como el Defensor del Pueblo, o institución tipo Asociación Española Contra el Cáncer, no ha tomado cartas en el asunto. Para muchas mujeres que han sufrido un cáncer, que desean ser madres y que en muchos casos no pueden serlo como consecuencia de los tratamientos para la enfermedad, la única oportunidad que existe es la adopción. Me parece innecesariamente cruel que se les cierre esa puerta, como si ya no hubieran sufrido bastante.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/667353010587719589-8406440838360716731?l=mariaantoniavaldivielso.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mariaantoniavaldivielso.blogspot.com/feeds/8406440838360716731/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=667353010587719589&amp;postID=8406440838360716731' title='17 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/667353010587719589/posts/default/8406440838360716731'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/667353010587719589/posts/default/8406440838360716731'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mariaantoniavaldivielso.blogspot.com/2008/10/cncer-y-adopcin.html' title='Cáncer y adopción'/><author><name>María Antonia Valdivielso</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16622015573551436372</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='24' src='http://bp0.blogger.com/_NgBvvgh0ql0/SI4WMZZHmfI/AAAAAAAAAAc/jbgjbORIgBw/S220/camboya4.jpg'/></author><thr:total>17</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-667353010587719589.post-3283995122572613467</id><published>2008-10-12T20:39:00.005+02:00</published><updated>2008-10-12T20:52:33.326+02:00</updated><title type='text'>La vida es puro teatro</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Como casi todos los sábados desde hace un año, ayer por la mañana fui a clase de teatro en la Escola d’Arts EscèNiques, conocida familiarmente como Teatre Sans.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Fue mi primera clase del segundo curso de un total de tres. En realidad tendría que haber ido de nueve a dos, pero durante unos meses me voy a saltar la primera clase, la de expresión corporal, porque no tengo fuerzas como para afrontar el esfuerzo físico que supone esa hora y media. Sí fui a la clase de voz (con M., mi primer profesor de teatro, un mago de la interpretación y un &lt;span style="font-style: italic;"&gt;crack &lt;/span&gt;a la hora de transmitir sus conocimientos, lo que es todavía más difícil) y a la de interpretación. No es que hiciéramos algo agotador, aunque después de comer necesité una siesta kilométrica para recuperarme.&lt;br /&gt;Disfruto muchísimo con las clases de teatro. Lo que menos me gusta es que están muy encaminadas a la preparación de actores y a mí, en realidad, interpretar es lo que menos me gusta. He visto a mis compañeros después de las actuaciones que hemos hecho y yo no vivo el &lt;span style="font-style: italic;"&gt;subidón &lt;/span&gt;que ellos experimentan. Al terminar, siempre me viene a la mente la expresión mallorquina de &lt;span style="font-style: italic;"&gt;feina feta,&lt;/span&gt; del deber cumplido, intento que de forma digna, mientras que ellos utilizan todo tipo de expresiones superlativas que me hacen pensar que juego en otra división.&lt;br /&gt;A mí lo que en verdad me gusta es el montaje de la obra, el proceso mediante el cual un texto se convierte en otra cosa, en un espectáculo dramático. El curso pasado fui responsable de uno con mi grupo de alumnos de tercero y, al principio, yo tenía una idea de la obra que se fue transformando en otra por completo diferente sin que no me diera mucha cuenta de ello. Lo único que quedó de la idea original fue el texto.&lt;br /&gt;Si encontrara otro tipo de estudios que se ciñeran más a la dirección los seguiría. Cuando sea mayor quiero ser dos cosas: escritora de guías de viaje (recorrer un país durante un año o dos, visitando todo tipo de hoteles, comiendo en cientos de restaurantes y que te paguen por contarlo por escrito es lo más cercano al paraíso que se me ocurre) o directora de teatro.&lt;br /&gt;Otro aliciente para continuar con las clases de interpretación son mis compañeros. Todos juntos resultamos un grupo de lo más heterogéneo –con mayoría absoluta de mujeres, como en casi todos los sitios donde se hace algo pedagógico de forma voluntaria- y eso es una suerte. Ahora nos llevamos más que bien, pero no siempre fue así. Hubo un momento, a finales de octubre del año pasado, donde pensé que lo dejaría, porque se vivía una rivalidad que yo no entendía. Después, las cosas y las personas se fueron poniendo suavemente en su lugar y acabamos en junio como una maquinaria bien engrasada. En la fiesta de final de curso hicimos un &lt;span style="font-style: italic;"&gt;show &lt;/span&gt;del que quizás en algún momento cuelgue algo en el &lt;span style="font-style: italic;"&gt;blog&lt;/span&gt;: desde parodias de Rocío Jurando cantando “Como una ola”, interrumpida por un buzo y un socorrista, hasta un informativo conducido por una réplica de Usun Yoon, pasando por Bollywood. Antológico. Nos reímos tanto que acabamos con la máscara de pestañas por las rodillas. Practicar teatro en cualquiera de sus modalidades es un ejercicio que recomiendo vivamente.&lt;br /&gt;La foto de hoy corresponde a la improvisación del final del primer trimestre. Los tres hombretones del fondo son, siempre de izquierda a derecha, Miquel, Xisco y Lluc; las guapas chicas que están de pie son Aurora, Pilar, Jeroni, Maria, Conchita, Cris y Mireia; y, agachadas, nos encontramos Asun, Xisca, Lucía y yo (en el papel de una ex monja que ya quisiera para sí Almodóvar, que nadie que no me conozca piense que voy vestida así habitualmente).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_NgBvvgh0ql0/SPJGcIdplsI/AAAAAAAAADY/5Ekn1uVqbuw/s1600-h/Cimg1972+bis2.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer;" src="http://2.bp.blogspot.com/_NgBvvgh0ql0/SPJGcIdplsI/AAAAAAAAADY/5Ekn1uVqbuw/s400/Cimg1972+bis2.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5256341164216915650" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/667353010587719589-3283995122572613467?l=mariaantoniavaldivielso.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mariaantoniavaldivielso.blogspot.com/feeds/3283995122572613467/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=667353010587719589&amp;postID=3283995122572613467' title='19 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/667353010587719589/posts/default/3283995122572613467'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/667353010587719589/posts/default/3283995122572613467'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mariaantoniavaldivielso.blogspot.com/2008/10/la-vida-es-puro-teatro.html' title='La vida es puro teatro'/><author><name>María Antonia Valdivielso</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16622015573551436372</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='24' src='http://bp0.blogger.com/_NgBvvgh0ql0/SI4WMZZHmfI/AAAAAAAAAAc/jbgjbORIgBw/S220/camboya4.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_NgBvvgh0ql0/SPJGcIdplsI/AAAAAAAAADY/5Ekn1uVqbuw/s72-c/Cimg1972+bis2.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>19</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-667353010587719589.post-2288838341234521113</id><published>2008-10-08T19:10:00.002+02:00</published><updated>2008-10-08T19:19:03.010+02:00</updated><title type='text'>El don de la oportunidad</title><content type='html'>&lt;p style="text-indent: 50px; text-align: justify;"&gt;El viernes, antes de la 4ª sesión de quimioterapia, fui al teatro. Sí, ya sé que no es nada especialmente reseñable pensando que procuro ver todo lo que puedo. El problema es que vi &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Molts records per a Ivanov&lt;/span&gt; y, al igual que me pasó con la última película de Isabel Coixet, mi elección no pudo ser más inoportuna. Por si acaso se repone y alguien tiene intención de ir a verla, sugiero que se salte el párrafo que sigue, porque voy a contar tanto de la obra que la voy a destripar irremediablemente.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="text-indent: 50px; text-align: justify;"&gt;El argumento trata básicamente de la relación que mantienen, entre sí y con un amigo, una pareja de mediana edad; él, escritor comprometido y desengañado de los ideales de mayo del 68, se apoya en su mujer, actriz. Ambos son pequeño burgueses de manual: cultos, leídos, irónicos, cómplices… A ella –y aquí viene el meollo de la cuestión y en momento en que me empiezo a remover en la butaca- le detectan un cáncer. En una pantalla que ocupa buena parte de la escena se ven proyectadas imágenes que me resultan muy familiares: las pruebas, los médicos, los sueros de la quimioterapia… Ella reaparece con su pañuelo, los espectadores asisten a su deterioro físico y yo ya hago esfuerzos para tragar saliva con el nudo que se me ha formado en la garganta. Ella muere y yo ya lloro a moco tendido.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="text-indent: 50px; text-align: justify;"&gt;No hace falta decir que yo no sabía cuál era el argumento de la obra. No soy tan masoquista como para ir a verla sabiéndolo, pero igual que cuando alguien está embarazada sólo ve mujeres encinta por la calle, últimamente me doy de bruces con el cáncer más a menudo que nunca.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="text-indent: 50px; text-align: justify;"&gt;Lo que más me extrañó en el comportamiento de la protagonista es que ella no quería saber en qué estadio se encontraba su enfermedad. Delegó en su marido y este, a su vez, en el mejor amigo de ambos, de forma que ella no tomaba ninguna decisión sobre su tratamiento. Me pareció un poco incoherente con su forma de ser. Como mínimo, yo no lo entendí. ¿Es posible que alguien como ella no quiera saber si va a vivir o no, si el tratamiento da resultado, si merece la pena volverse a someter a la tortura de la quimioterapia para alargar unos meses su vida? Estos días he recordado que alguna cantante muy famosa y su marido también declararon no querer saber nada, y dejaron el peso de las decisiones en manos de sus hijos.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="text-indent: 50px; text-align: justify;"&gt;Hace poco, también, tuve una conversación con un amigo cuya suegra padece un cáncer. A ella no le han dicho lo que tiene, aun a pesar de que le están poniendo quimioterapia, con &lt;span style="font-style: italic;"&gt;portacat&lt;/span&gt; incluido. Toda la familia se ha conjurado para ocultárselo. Ella ha preguntado a su hija, directamente, si tiene cáncer, y la respuesta ha sido que claro que no. Ahora la pobre mujer no entiende por qué se le cae el pelo ni por qué tiene que someterse a un tratamiento tan agresivo, si en teoría tiene una enfermedad menor. Hablando con mi amigo yo le dije que era partidaria de decírselo; resultó que él era del mismo parecer, aunque no así sus hijos que son los que, por lo que se ve, tienen la decisión final.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="text-indent: 50px; text-align: justify;"&gt;Son dos casos diferentes que, en mi opinión, tienen algo en común: el derecho de los enfermos de cáncer a saber. En el caso de la obra de teatro, ella renuncia expresamente a ser informada. En el segundo, la familia ha decidido por la enferma. Se puede argumentar que para qué preocupar innecesariamente a una persona de cierta edad, pero yo pienso en casos como el de Paul Newman que, a sus ochenta y tres años, decidió salir del hospital, suspender cualquier tratamiento, y morir en su casa. En mis circunstancias, yo quiero saber; en otras, quién sabe…&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/667353010587719589-2288838341234521113?l=mariaantoniavaldivielso.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mariaantoniavaldivielso.blogspot.com/feeds/2288838341234521113/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=667353010587719589&amp;postID=2288838341234521113' title='14 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/667353010587719589/posts/default/2288838341234521113'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/667353010587719589/posts/default/2288838341234521113'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mariaantoniavaldivielso.blogspot.com/2008/10/el-don-de-la-oportunidad.html' title='El don de la oportunidad'/><author><name>María Antonia Valdivielso</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16622015573551436372</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='24' src='http://bp0.blogger.com/_NgBvvgh0ql0/SI4WMZZHmfI/AAAAAAAAAAc/jbgjbORIgBw/S220/camboya4.jpg'/></author><thr:total>14</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-667353010587719589.post-7041250577022485838</id><published>2008-10-04T14:33:00.003+02:00</published><updated>2008-10-04T19:57:26.150+02:00</updated><title type='text'>Casi me libro de la 4ª sesión de quimioterapia</title><content type='html'>&lt;p style="text-indent: 50px; text-align: justify;"&gt;El jueves estuvieron a puntito de no envenenarme. Llegué a la clínica moqueando a más no poder y con bastante dolor de garganta. La enfermera me caló enseguida, lo cual no era muy difícil porque llevaba la nariz como un tomate en sazón, y me dijo que a lo mejor tendríamos que dejarlo para otro día. Me sentí como cuando me aplazaban un examen importante para el que había estudiado mucho, aunque no lo suficiente: al alivio inicial se unía el pensar que después sería peor, que de todas formas tendría que volver a repasar y seguiría estando insegura.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="text-indent: 50px; text-align: justify;"&gt;La analítica lo iba a decidir todo. Esta vez me pincharon en la mano (van variando para no castigarme demasiado una misma vena y que haya que recurrir al &lt;span style="font-style: italic;"&gt;portacat)&lt;/span&gt; y cuando vino la doctora, al segundo interrogatorio del día, después del que fui sometida por la enfermera (siempre es igual, pero en este caso no hay poli bueno y poli malo; aquí los dos polis son un cielo), me dijo que había que esperar al resultado de la analítica.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="text-indent: 50px; text-align: justify;"&gt;Cuando llegó, me confirmaron que podían ponerme la quimioterapia porque lo que tenía era vírico. Estuvimos comentando los otros resultados: tengo el hematocrito a 30 y, además, ya tengo anemia; mejor dicho, por primera vez en mi vida tengo anemia. Por ello la doctora se interesó mucho por cómo me encontraba de cansada y le dije la verdad: que lo estaba, pero que lo achacaba más al trajín del traslado y al inicio de las clases, que me impiden disfrutar de mis diez (o cien, dependiendo del caso) minutitos de siesta diarios. En este ciclo no, pero en el que me pondrán en tres semanas, ya está anotado el EPO en mi protocolo. Por fin podré ser deportista de élite; me iba a decantar por el ciclismo pero, en vista de que todavía no tengo mampara en la ducha de mi nueva casa y de que mi baño se convierte en una piscina olímpica cada vez que me aseo, quizás me decida finalmente por la natación sincronizada y sus bañadores de lucecitas.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="text-indent: 50px; text-align: justify;"&gt;El resto de la tarde y de la noche transcurrieron sin novedades (un ligero mareíllo, una náusea soportable…) y por la mañana, al despertar, ¡milagro! ¡Ni rastro del resfriado que me había hecho gastar, literalmente, tres paquetes de pañuelos de papel el día anterior! Fue tan radical que mi padre que, pobrecito, tiene un catarro cogido al pecho que asusta, dijo “voy a ir a que me pongan a mí también quimioterapia, a ver si me curo”. O la quimio ha matado al virus o los otros síntomas se han superpuesto y lo tapan.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="text-indent: 50px; text-align: justify;"&gt;Ayer pasé un día aceptable, sobre todo porque quedé con la doctora en que el Granocyte –las inyecciones para regenerar la médula ósea que me gustan tan poco y que me sientan tan mal que ya circula una frase hecha por mi casa: “la quimio me mata, pero el Granocyte me remata”- me lo pondría por la noche, justo antes de ir a dormir y, después, me tomaría un somnífero. Ha sido mano de santo: he dormido del tirón, desde las 11 hasta las 7:30, cuando un mosquito, que no se ha enterado de que ya no es verano, se ha puesto a zumbar en mi oído y me ha despertado.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="text-indent: 50px; text-align: justify;"&gt;Hay algo que tengo que decir: soy una farmacia ambulante; tomo tantas medicinas cada día que, si me hacen un test de sangre en un control policial, rompo la máquina. Empiezo el día con la pastilla para controlar mi hipotiroidismo (esa es fija desde hace doce años), continúo con la que tomo para no vomitar, Emend; después le sigue un Gelocatil de 1 mg, que la doctora ha dejado pautado cada 8 horas me duela algo o no; ya de noche llega mi favorito, el Granocyte, y la pastilla para dormir. A todo esto, si tengo náuseas más fuertes, me puedo tomar un Primperan antes de comer y de cenar y un Almax si me sube mucha acidez. ¿Qué, no es como para montar una farmacia?&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="text-indent: 50px; text-align: justify;"&gt;Ahora, sábado por la mañana, no me encuentro demasiado mal. Estoy esperando el golpe fuerte, que sé que llegará esta tarde o mañana, pero ya será el antepenúltimo. Ya estoy en el tiempo de descuento: 3, 2, 1…&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/667353010587719589-7041250577022485838?l=mariaantoniavaldivielso.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mariaantoniavaldivielso.blogspot.com/feeds/7041250577022485838/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=667353010587719589&amp;postID=7041250577022485838' title='19 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/667353010587719589/posts/default/7041250577022485838'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/667353010587719589/posts/default/7041250577022485838'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mariaantoniavaldivielso.blogspot.com/2008/10/casi-me-libro-de-la-5-sesin-de.html' title='Casi me libro de la 4ª sesión de quimioterapia'/><author><name>María Antonia Valdivielso</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16622015573551436372</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='24' src='http://bp0.blogger.com/_NgBvvgh0ql0/SI4WMZZHmfI/AAAAAAAAAAc/jbgjbORIgBw/S220/camboya4.jpg'/></author><thr:total>19</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-667353010587719589.post-28840581748024568</id><published>2008-10-03T00:50:00.004+02:00</published><updated>2008-10-03T01:07:52.941+02:00</updated><title type='text'>Ponerle puertas al campo</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_NgBvvgh0ql0/SOVR8MT5CeI/AAAAAAAAADA/5c618PmxHK0/s1600-h/Castell+del+Rei.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer;" src="http://1.bp.blogspot.com/_NgBvvgh0ql0/SOVR8MT5CeI/AAAAAAAAADA/5c618PmxHK0/s320/Castell+del+Rei.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5252694634936207842" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;p style="text-indent: 50px; text-align: justify;"&gt;Esta noche Garci y Joan Ramon presentan el libro &lt;span style="font-style: italic;"&gt;El camí de Ternelles. Història, natura, problemàtica, tancament i excursions per un paratge inolvidable.&lt;/span&gt; Yo he tenido el privilegio de conocer el texto casi en primicia y por eso puedo asegurar que es más que recomendable.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="text-indent: 50px; text-align: justify;"&gt;Desafortunadamente, no voy a poder ir al acto de presentación aunque estaré con ellos con el pensamiento desde la distancia. Desde aquí me gustaría hacerles saber, a ellos y a los que no todavía no conozcan el opúsculo, que su iniciativa es, además de acertada, necesaria. Es una vergüenza que uno de los parajes más hermosos de la isla siga siendo la finca de recreo particular de una sola familia -en realidad de una sola persona, a la que encima se le sigue dedicando el título honorífico de &lt;span style="font-style: italic;"&gt;La Senyora&lt;/span&gt;, cuando yo creo que el señorío tendría que demostrarlo cumpliendo con la ley-, de cuya voluntad depende que te abran o no la barrera que impide el paso al camí de Ternelles y el Castell del Rei. A esa persona le da igual que haya sentencias en firme que confirman que el camino es público a todos los efectos, porque ella se pasa la legalidad por el forro de sus millones.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="text-indent: 50px; text-align: justify;"&gt;Las fotos que acompañan estas letras las tomé el pasado mes de febrero (antes del diagnóstico; visto ahora me parece que era otra vida). Para la excursión, intenté primero el cauce oficial: un número de teléfono de la Banca March. Obviamente, no me dieron autorización para pasar. Pusieron la excusa de que pasaba no sé qué con los &lt;span style="font-style: italic;"&gt;ferrerets&lt;/span&gt;, y que los excursionistas los molestaban. Bastante mosqueada, intenté la otra vía: la extraoficial, también conocida como enchufismo. Alguien que conozco fue a ver al guarda de la barrera y todo se solucionó. Pudimos pasar sin ningún problema. Se ve que ya no molestábamos a los &lt;span style="font-style: italic;"&gt;ferrerets&lt;/span&gt;, igual que no lo hacían los dos jeeps de cazadores con los que nos cruzamos o, peor aún, los quads de palmesanos con los que coincidimos al pie del Castell del Rei. Por cierto, uno de estos domingueros de libro, cuando comprobó que había una cadena que impedía entrar en el recinto del castillo, comentó “¡pues vaya rollo haber venido hasta aquí para nada!” ¡Para nada! ¡Si hay poquísimos caminos y poquísimas vistas tan espectaculares en Mallorca! ¡Como si el camino no fuera en sí mismo ya la mayor recompensa! Y a ese tipo de gente, con nula sensibilidad ecológico-naturalista o como se le quiera decir, se le había abierto la muralla,  para que mancillara a gusto el lugar con el estrépito de los motores de sus vehículos, supongo que porque conocían a alguien que conocía a alguien.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="text-indent: 50px; text-align: justify;"&gt;Me molesta que las cosas funcionen así y por eso son tan loables iniciativas como la que ha motivado esa entrada o como la labor que realizan los defensores de los caminos públicos de Mallorca. Se dice que no se le pueden poner puertas al campo, pero cuatro propietarios desaprensivos lo intentan. Si no se denuncian sus actuaciones y nos ponemos manos a la obra, lo conseguirán.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_NgBvvgh0ql0/SOVSHe3gDxI/AAAAAAAAADI/9oTe_PAzHug/s1600-h/Castell+del+Rei+2.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer;" src="http://1.bp.blogspot.com/_NgBvvgh0ql0/SOVSHe3gDxI/AAAAAAAAADI/9oTe_PAzHug/s320/Castell+del+Rei+2.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5252694828895964946" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/667353010587719589-28840581748024568?l=mariaantoniavaldivielso.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mariaantoniavaldivielso.blogspot.com/feeds/28840581748024568/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=667353010587719589&amp;postID=28840581748024568' title='15 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/667353010587719589/posts/default/28840581748024568'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/667353010587719589/posts/default/28840581748024568'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mariaantoniavaldivielso.blogspot.com/2008/10/ponerle-puertas-al-campo.html' title='Ponerle puertas al campo'/><author><name>María Antonia Valdivielso</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16622015573551436372</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='24' src='http://bp0.blogger.com/_NgBvvgh0ql0/SI4WMZZHmfI/AAAAAAAAAAc/jbgjbORIgBw/S220/camboya4.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_NgBvvgh0ql0/SOVR8MT5CeI/AAAAAAAAADA/5c618PmxHK0/s72-c/Castell+del+Rei.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>15</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-667353010587719589.post-8998428309110798293</id><published>2008-09-29T21:21:00.004+02:00</published><updated>2008-09-29T21:31:34.059+02:00</updated><title type='text'>La mudanza</title><content type='html'>&lt;p style="text-indent: 50px;"&gt;Lunes: semana nueva y piso nuevo.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="text-indent: 50px; text-align: justify;"&gt;Después de un fin de semana realmente extenuante, anoche dormí en mi nuevo piso. Todo el día de ayer tuve una brigada de trabajo formada por unos hombres estupendos en todos los sentidos (mi padre, mis hermanos y Biel), a los que se unió mi madre en calidad de capitana general de todos los ejércitos. Con todos ellos y una furgoneta se consumó la mudanza.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="text-indent: 50px; text-align: justify;"&gt;Yo no lo viví en directo, porque estaba organizando los cachivaches en el otro sitio, pero por lo que me han contado sacar el somier del piso de alquiler fue como para vender entradas. Tuvieron que subirlo a la azotea y desde allí bajarlo con cuerdas. Todo ello sobre el tejado y con más de una docena de guiris mirando, esperando que alguien se estampara contra el suelo para poder colgar el vídeo en &lt;span style="font-style: italic;"&gt;you tube&lt;/span&gt;. Por desgracia para ellos –para los turistas, quiero decir-, las únicas bajas reseñables fueron un par de tejas (¡que nadie se lo diga a mi casero, que me lo descuenta de la fianza!).&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="text-indent: 50px; text-align: justify;"&gt;Terminamos a las tantas y media. Dicen que cambiarse de piso es una de las situaciones más estresantes por las que puede pasar una persona. Yo puedo asegurar que es de las más agotadoras. Hoy, no sé si como consecuencia de la paliza o por otras razones, estoy, aparte de cansada, medio constipada. Me ha costado ponerme en marcha esta mañana y más todavía ir al instituto esta tarde. Me habría saltado clases hoy si no fuera porque el jueves y el viernes me fugué de las últimas horas para ir al teatro. Un día de estos os contaré lo que vi, porque viene al caso.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="text-indent: 50px; text-align: justify;"&gt;Eso sí, estoy encantada de tenerlo todo casi listo y de estar, al fin, en mi piso. He cumplido con lo que me había propuesto, tenerlo arreglado antes del jueves, cuando me vuelven a envenenar. Si le digo a la oncóloga lo que he hecho estos días, me mata con sus propias manos, no con la quimioterapia como está haciendo ahora. Por suerte, nadie se lo va contar, así que no tiene por qué enterarse. Incluso para una chicarrona del norte como yo, quizás lo de este fin de semana haya sido un poco excesivo.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="text-indent: 50px; text-align: justify;"&gt;La celebración del día de hoy es múltiple: es el aniversario de bodas de mis padres, es el cumpleaños de mi padre y su medio santo (se llama Joaquín Miguel, qué se le va a hacer). No sólo tengo la suerte de tener unos progenitores estupendos, sino que además son bien guapos. Comprobadlo en la foto los que no los conocéis. El que está en el centro es mi hermano, que también celebra hoy su medio santo. Para ellos, y también para Biel por su onomástica, felicidades, que sigáis así de bien y, sobre todo, ¡que yo lo vea!&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="text-indent: 50px;"&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_NgBvvgh0ql0/SOErKi1u5UI/AAAAAAAAAC4/03f2NtJCd2I/s1600-h/IMG_0006.JPG"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer;" src="http://4.bp.blogspot.com/_NgBvvgh0ql0/SOErKi1u5UI/AAAAAAAAAC4/03f2NtJCd2I/s320/IMG_0006.JPG" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5251526100641572162" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/667353010587719589-8998428309110798293?l=mariaantoniavaldivielso.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mariaantoniavaldivielso.blogspot.com/feeds/8998428309110798293/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=667353010587719589&amp;postID=8998428309110798293' title='19 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/667353010587719589/posts/default/8998428309110798293'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/667353010587719589/posts/default/8998428309110798293'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mariaantoniavaldivielso.blogspot.com/2008/09/la-mudanza.html' title='La mudanza'/><author><name>María Antonia Valdivielso</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16622015573551436372</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='24' src='http://bp0.blogger.com/_NgBvvgh0ql0/SI4WMZZHmfI/AAAAAAAAAAc/jbgjbORIgBw/S220/camboya4.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_NgBvvgh0ql0/SOErKi1u5UI/AAAAAAAAAC4/03f2NtJCd2I/s72-c/IMG_0006.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>19</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-667353010587719589.post-650512829579024855</id><published>2008-09-26T15:08:00.001+02:00</published><updated>2008-09-26T15:11:56.711+02:00</updated><title type='text'>El plan B, en marcha</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;p style="text-indent: 50px;"&gt;Coincidiendo con los días en los que me encuentro mejor, he empezado las clases del ciclo de Asesoría de Imagen Personal. Además, estoy con lo de la mudanza. Por las mañanas hago cajas y voy llevando cosas al piso nuevo y por la tarde, de cuatro menos cuarto a nueve y media, voy al instituto. Esas son las razones por la que he tenido un poco abandonado el blog durante esta semana.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;p style="text-indent: 50px;"&gt;Ser alumna otra vez es una experiencia bien curiosa. Más curioso es todavía ir a unas clases donde se explican contenidos más bien superficiales desde un punto de vista supuestamente científico. Por ejemplo, el miércoles tuvimos que tomar apuntes de las diferencias que hay entre el prêt-a-porter y la alta costura. Yo lo dije en broma, pero para algunas asignaturas debemos llevar quince revistas de moda y dejarlas en clase porque es el material que vamos a utilizar para hacer análisis e informes.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;p style="text-indent: 50px;"&gt;Me ha sorprendido agradablemente ver que no soy la mayor del grupo que, por otra parte, es de lo más heterogéneo. Por un lado, hay bastantes alumnas que están en el ciclo porque quieren pasar después a enfermería o fisioterapia –el ciclo, aunque parezca mentira, da acceso a esas carreras y a otras como cualquier ingeniería técnica; ya me explicará alguien la relación entre esos estudios-; después hay un grupo que hade asesoría por gusto –donde me incluyo-; luego hay bastantes personas que han ido probando otros estudios –desde filosofía hasta periodismo pasando por diseño gráfico- y se han matriculado para ver si esto les gusta y descubren su verdadera vocación; y, finalmente, algunas alumnas que han hecho peluquería o estética han llegado al superior mediante la prueba de acceso.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;p style="text-indent: 50px;"&gt;Como me esperaba, no hay prácticamente hombres; de hecho, había tres chicos matriculados y uno de ellos, en mitad de nuestra primera clase de estética, cuando la profesora nos explicaba el tipo de material que teníamos que comprar y nos pasaba los pinceles y los cosméticos para que los viéramos, se levantó y pidió permiso para salir diciendo “creo que me he equivocado de ciclo”. Hablando de comprar, me tengo que gastar medio sueldo en rulos, peines, brochas y pinturas. La profesora que nos da prácticas, y que es una verdadera &lt;span style="font-style: italic;"&gt;barbie superstar&lt;/span&gt;, nos recomendó una marca de pinceles diciendo que no eran muy caros y que “con ciento cincuenta o doscientos euros saldréis”. ¡Doscientos euros en brochas! ¡Si venden unos maletines monísimos que por cincuenta euros vienen con todas las cosas que una pueda imaginar! Es verdad que luego rasca todo, pero a quién le importa si es barato.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;p style="text-indent: 50px;"&gt;Tengo pocos profesores, porque la mayoría imparte más de un módulo, y con la excepción de una, que me pareció impresentable en su primer día de clases por no llevar nada preparado, el resto me gusta bastante. La tutora me parece muy competente, con las ideas muy claras, y se explica con más que aceptablemente. El que nos da las asignaturas comunes a todos los ciclos (FOL, formación y orientación laboral; RET, relaciones en el ámbito del trabajo; y AG, administración y gestión de la pequeña empresa) es un ex profesor de lengua castellana reconvertido por decisión propia, y no lo hace nada mal. La que nos da las asignaturas prácticas (peluquería y estética), la barbie, aparte de ser buenísima con los rulos y los pinceles, se explica muy bien y no le molesta que la llames continuamente para que te explique algo. Por cierto, ya aviso de que voy a tener que repetir la asignatura de rulos: llenar una cabeza de ellos y que no se te escape la mitad de la melena entre pincho y pincho me parece lo más difícil que he estudiado en mi vida. Tendré que ir a septiembre, qué se le va a hacer.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/667353010587719589-650512829579024855?l=mariaantoniavaldivielso.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mariaantoniavaldivielso.blogspot.com/feeds/650512829579024855/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=667353010587719589&amp;postID=650512829579024855' title='11 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/667353010587719589/posts/default/650512829579024855'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/667353010587719589/posts/default/650512829579024855'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mariaantoniavaldivielso.blogspot.com/2008/09/el-plan-b-en-marcha.html' title='El plan B, en marcha'/><author><name>María Antonia Valdivielso</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16622015573551436372</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='24' src='http://bp0.blogger.com/_NgBvvgh0ql0/SI4WMZZHmfI/AAAAAAAAAAc/jbgjbORIgBw/S220/camboya4.jpg'/></author><thr:total>11</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-667353010587719589.post-8455176369298937611</id><published>2008-09-22T19:54:00.000+02:00</published><updated>2008-09-22T19:54:00.702+02:00</updated><title type='text'>Un poco de historia (X): "El hombre que CASI nunca sonríe"</title><content type='html'>&lt;p style="text-indent: 50px; text-align: justify;"&gt;El lunes 30 de junio empecé mi cometido como presidenta del tribunal de oposiciones, así que tuve ocupaciones delicadas y urgentes durante dos semanas. Eso no quiere decir que el pensamiento no se me fuera de tanto en tanto a lo que me esperaba, pero me distrajo del cáncer como única preocupación.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="text-indent: 50px; text-align: justify;"&gt;El mismo día llamé por teléfono a El Hombre Que Nunca Sonríe para informarle de lo que me había dicho la doctora (así funcionan las cosas en el mundo de la sanidad privada; o eres autosuficiente o no sé yo si te curan) y volví a verle el lunes 7 de julio para que me preparara toda la documentación que iba a tener que llevar al seguro para que me diera las autorizaciones. ¿A que os suena? Es como en la película “Atrapado en el tiempo”, donde el protagonista se ve abocado a repetir el Día de la Marmota. Lo que yo repito una y otra vez es el Día de la Burocracia y el Papeleo Inútil en la Sanidad Privada.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="text-indent: 50px; text-align: justify;"&gt;El lunes 14 de julio le llevé al médico todo debidamente autorizado –por la mañana del mismo día había pasado por Conselleria a cerrar definitivamente lo de las oposiciones, así que mejor coordinado no pudo estar- y, al día siguiente, ingresé de nuevo en la Clínica R., donde esta vez sí sabía lo que me iban a hacer con toda seguridad: aprovechando la misma cicatriz que tenía me iban a quitar unos cuantos ganglios de la axila y me dejarían un drenaje durante unos cuantos días. La operación fue bien, es lo que tiene ser una veterana del quirófano, por la noche ya me dieron de beber y todo transcurrió como se esperaba.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="text-indent: 50px; text-align: justify;"&gt;Al día siguiente me dieron un desayuno de risa y, para comer, me presentaron una dieta blanda, en absoluto adecuada para una tragaldabas de Bilbao como yo: una crema de verduras de primero, un puré de segundo y una compota de manzana de postre. Cuando el doctor T pasó a verme por la tarde, y cuando parecía impensable, se produjo la transformación. Le dije que estaba muerta de hambre porque me habían dado de comer “puré de primero, puré de segundo y puré de postre” y, ¡atención!, las comisuras de los labios se le elevaron de una forma que mi cerebro tardó en procesar, incrédulo ante lo que veía. Pero, sí, ¡era una sonrisa! ¡El Hombre Que Nunca Sonríe no está físicamente incapacitado para la risa, como yo creía! Sus músculos faciales funcionan perfectamente y en ese segundo tan especial se convirtió ante mis  estupefactos ojos en El Hombre Que CASI Nunca Sonríe. Por desgracia, nunca se me ha vuelto a presentar esa personalidad oscura de este superhéroe tan particular.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="text-indent: 50px; text-align: justify;"&gt;Ya alimentada como la persona que soy, me fui recuperando a buen ritmo y el jueves ya querían darme el alta, pero pedí quedarme hasta el viernes, porque lo del drenaje la verdad es que es, por decirlo llanamente, un rollo. Salí con él de la clínica, pero llevar colgando una botella de cristal de medio litro con un contenido sanguinolento en su interior no facilita precisamente la vida social, así que estuve enclaustrada en casa de mis padres hasta el lunes, cuando volví a la consulta del doctor T para que me librara definitivamente de tan incómodo adminículo.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="text-indent: 50px; text-align: justify;"&gt;Antes, durante los días de ingreso, estuve haciendo ejercicios, ayudada por una pelotita de goma, para evitar perder movilidad y, en lo posible, que se me hinchara el brazo, una de las posibles complicaciones del vaciamiento axilar. Por cierto, el mismo viernes antes de salir ya tuve el resultado de la biopsia: también tenía metástasis en los ganglios de la axila. De los quince que me quitaron, tres estaban infectados. Fue una mala noticia, que me costó otro berrinche, aunque, puesta a ser práctica, después pensé que la operación no había sido en vano. Les pasaba a bastantes mujeres, porque antes por sistema se quitaban los ganglios de la axila junto con el tumor, que sufrían un postoperatorio bastante incómodo por algo que no hubiera sido necesario, porque muchas biopsias daban negativo.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="text-indent: 50px; text-align: justify;"&gt;No fue mi caso. En resumen, de los diecisiete ganglios que me extrajeron en las dos operaciones, cinco tenían metástasis. Cuando pregunté si eso significaba que el cáncer pudiera estar extendido a otras partes, tanto El Hombre Que CASI Nunca Sonríe como la oncóloga, a la que visité tres días después, me dijeron que no. Es más, ella me remarcó que, en ese momento, yo ya no tenía cáncer y que todo lo que iba a venir a continuación era única y exclusivamente profiláctico.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/667353010587719589-8455176369298937611?l=mariaantoniavaldivielso.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mariaantoniavaldivielso.blogspot.com/feeds/8455176369298937611/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=667353010587719589&amp;postID=8455176369298937611' title='11 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/667353010587719589/posts/default/8455176369298937611'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/667353010587719589/posts/default/8455176369298937611'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mariaantoniavaldivielso.blogspot.com/2008/09/un-poco-de-historia-x-el-hombre-que.html' title='Un poco de historia (X): &quot;El hombre que CASI nunca sonríe&quot;'/><author><name>María Antonia Valdivielso</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16622015573551436372</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='24' src='http://bp0.blogger.com/_NgBvvgh0ql0/SI4WMZZHmfI/AAAAAAAAAAc/jbgjbORIgBw/S220/camboya4.jpg'/></author><thr:total>11</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-667353010587719589.post-7016547694177212913</id><published>2008-09-19T12:51:00.002+02:00</published><updated>2008-09-19T13:12:03.352+02:00</updated><title type='text'>A los que faltan</title><content type='html'>&lt;p style="text-indent: 50px; text-align: justify;"&gt;Llevo días dándole vueltas a esta entrada. Para mí esto es lo más difícil de escribir de todo lo que he hecho hasta ahora y enseguida entenderéis por qué.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="text-indent: 50px; text-align: justify;"&gt;En estos días en que el blog se ha convertido en una especie de extraordinaria e impensada fiesta de reencuentro con ex alumnos, no puedo evitar acordarme de los que faltan.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="text-indent: 50px; text-align: justify;"&gt;Me acuerdo mucho de Tomeu, del que se acaba de cumplir el primer año de su muerte. El otro día, en la sesión de evaluación de 2º de Bachillerato, no hacía más que rememorar otra sesión de evaluación, en septiembre pasado, cuando nos quedamos enrocados en su caso. Estas cosas pasan y, aunque haya alumnos que piensan lo contrario, puedo asegurar que, en todos los casos, se toma la decisión que favorece al alumno. Nadie entra con todo aprobado a una junta y sale con dos suspensos; al revés, puedo citar decenas de casos. No desvelo ningún secreto si cuento que Tomeu no había aprobado los exámenes de septiembre. Estuvimos discutiendo como veinte minutos, decidiendo qué sería lo mejor para él. Al final, pensamos –todos sus profesores- que, en su caso, lo mejor era aprobarle. Ya había utilizado cuatro años en el bachillerato y no podía repetir más, así que salía del instituto sin el título y sin posibilidad alguna de obtenerlo después. Alguien habló de no cortarle las alas y de sus opciones de futuro. Qué paradoja, teniendo en cuenta que aquella noche tuvo el accidente que habría de costarle la vida. Muchas veces he pensado, con un nudo en la garganta, que si no lo hubiéramos aprobado no habría salido a celebrarlo y no se habría matado. Pero también he pensado que, quizás, habría salido para olvidar y también se habría quedado en aquella cuneta. Quién sabe.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="text-indent: 50px; text-align: justify;"&gt;Quiero recordarle, además, con un detalle que dice mucho de él. En la cena de final de curso pasó algo que ya empieza a ser habitual: algunos alumnos pidieron unas bebidas que no entraban en el precio del menú y a la hora de pagar se &lt;span style="font-style: italic;"&gt;escaquearon&lt;/span&gt;, dejando la cuenta para los profesores. El único alumno que se quedó, dio la cara y pagó  no sólo sus copas  sino también algunas de otros, fue él. Es verdad que después &lt;span style="font-style: italic;"&gt;desapareció&lt;/span&gt; y que llamó cuando el autocar estaba saliendo del Port d’Alcúdia para decir que nos lo habíamos dejado en el restaurante, pero así era Tomeu.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="text-indent: 50px; text-align: justify;"&gt;Recuerdo también a Javi y el cambio que dio en COU después de habérnoslas hecho pasar canutas en aquel 2º de BUP horroroso (por cierto, aprovecho para saludar a los que me tiraron el bote de pintura blanca en mi coche nuevo de color verde bosque; para que veáis que no todos los alumnos me aprecian). Seguramente, ahora sería un excelente profesor de historia, y a lo mejor se sentaría en el claustro de profesores con nosotros y nos habríamos encontrado en alguna sesión de evaluación discutiendo casos como el de Tomeu.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="text-indent: 50px; text-align: justify;"&gt;Y, cómo no, me acuerdo de Sandra –¡qué delicia de alumna, pero, sobre todo, qué delicia de persona!-, siempre sonriendo. Cuando el día de La Patrona vi a Alicia en la retransmisión de IB3, no hacía más que pensar que allí podría estar Sandra, contangiando aquella alegría de vivir tan suya. El día en que los féretros de Javi y Sandra llegaron a Pollença sigue siendo para mí uno de los peores de mi vida, a pesar de todas las cosas que me han pasado después. No tengo palabras para describir aquella tristeza infinita.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="text-indent: 50px; text-align: justify;"&gt;Finalmente, no he olvidado tampoco a una alumna que tuve en 3º de BUP, sólo durante el primer trimestre –murió en Navidad-, aunque tengo que confesar para mi vergüenza que no recuerdo su nombre (¿Genoveva? Sé que era poco común y largo). Sí que me acuerdo de cómo era físicamente y de su timidez y discreción en clase. Puedo contar incluso qué estaba cenando y con quién cuando me enteré de aquel accidente tan absurdo como desafortunado que la mató, pero no sé cómo se llamaba.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Todo esto, y aquí es donde quería llegar, es para deciros que hagáis el favor de cuidaros, que la próxima vez que pase lista no quiero que falte nadie más.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;p style="text-indent: 50px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/667353010587719589-7016547694177212913?l=mariaantoniavaldivielso.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mariaantoniavaldivielso.blogspot.com/feeds/7016547694177212913/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=667353010587719589&amp;postID=7016547694177212913' title='15 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/667353010587719589/posts/default/7016547694177212913'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/667353010587719589/posts/default/7016547694177212913'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mariaantoniavaldivielso.blogspot.com/2008/09/los-que-faltan.html' title='A los que faltan'/><author><name>María Antonia Valdivielso</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16622015573551436372</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='24' src='http://bp0.blogger.com/_NgBvvgh0ql0/SI4WMZZHmfI/AAAAAAAAAAc/jbgjbORIgBw/S220/camboya4.jpg'/></author><thr:total>15</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-667353010587719589.post-1717228940076238277</id><published>2008-09-18T00:05:00.002+02:00</published><updated>2008-09-18T00:15:54.173+02:00</updated><title type='text'>"Mi" vida normal</title><content type='html'>&lt;p style="text-indent: 50px; text-align: justify;"&gt;Biel, seguramente la persona que más me conoce, me dijo hace poco: “Una cosa es hacer vida normal y otra cosa es hacer “tu” vida normal”. Se refería sin duda a que en condiciones normales acabo haciendo un montón cosas en un día. Con lo que he hecho hoy habría que darle la razón.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="text-indent: 50px; text-align: justify;"&gt;Ayer acabé con las inyecciones para regenerar la médula ósea (gracias, Xisco) que tan poco me gustan y esta mañana ya me he levantado mucho mejor. Las náuseas no han desaparecido, pero ni estaba tan cansada ni tenía mareos, así que he empezado a moverme, que el fin del mes se acerca y el primer día de octubre ya cuento con dormir en mi nuevo piso.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="text-indent: 50px; text-align: justify;"&gt;Para empezar, con mi padre de copiloto por si me daba un jamacuco en el camino,  por la mañana he ido hasta Pollença. He visto cómo me ha quedado la cocina (muy bien, excepto por dos detalles que sospecho que me costarán una discusión mañana y algunos dolores de cabeza en los días siguientes) y he hablado con el del parquet (que me está quedado precioso; el parquet, no el que me lo está poniendo). Por la tarde, he ido a que me arreglaran el pelo y después de médicos: tenía hora con El Hombre Que Nunca Sonríe y después he ido a que me prorroguen la baja. Finalmente, he cerrado El Corte Inglés (de verdad, en la planta del aparcamiento donde yo había dejado el coche el mío era el único) porque tenía que comprar más  accesorios de esos supuestamente necesarios para una vivienda. Prometo que ni me he parado en las plantas de ropa, lo cual demuestra que ahora mis tres preocupaciones principales son: primero, el piso; segundo, el piso; y -¡sí, lo habéis adivinado- tercero, el piso.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="text-indent: 50px; text-align: justify;"&gt;Hoy El Hombre Que Nunca Sonríe ha batido un récord: mascaba chicle y miraba el móvil mientras hablaba conmigo. Me he dado cuenta de que evita el contacto visual a toda costa. Ya está que la cita que tenía esta tarde era para examinarme las cicatrices, pero es que ni ha mostrado un mínimo de curiosidad por el tratamiento que me están poniendo y que él no sabía porque, como ya he explicado, en la medicina privada los diferentes médicos son compartimentos casi estancos. Yo le he enseñado el protocolo de lo que me hacen y él le ha echado un vistazo más por compromiso que por otra cosa. Desde que he entrado por la puerta de su despacho hasta que me ha despedido con un “ven a verme cuando hayas acabado con la radioterapia” han pasado exactamente seis minutos, y ni siquiera tenía la excusa de que hubiera gente esperando ni  de que yo fuera la última y tuviera ganas de irse a su casa (se lo he preguntado a la enfermera al salir). Simplemente, él debe de considerar que su labor ya ha terminado y que, por lo tanto, no tiene que prestarme ni un mínimo de atención. Hay cosas que no cambian nunca. Hablando de eso: ni una revista nueva en la mesa de la consulta. Es más, las que llevé y dejé las últimas veces habían desaparecido. ¿Formará parte de una especie de tortura psicológica, dirigida a anestesiar a las pacientes para evitar cualquier tipo de conflicto, el hecho de que te obliguen a releer una y otra vez las noticias de hace un año?&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Ahora se me cierran los ojos. Mañana, más y mejor, siempre y cuando las fuerzas me respondan. Buenas noches y buena suerte (¡no me he podido resistir, lo siento!).&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;p style="text-indent: 50px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/667353010587719589-1717228940076238277?l=mariaantoniavaldivielso.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mariaantoniavaldivielso.blogspot.com/feeds/1717228940076238277/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=667353010587719589&amp;postID=1717228940076238277' title='7 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/667353010587719589/posts/default/1717228940076238277'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/667353010587719589/posts/default/1717228940076238277'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mariaantoniavaldivielso.blogspot.com/2008/09/mi-vida-normal.html' title='&quot;Mi&quot; vida normal'/><author><name>María Antonia Valdivielso</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16622015573551436372</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='24' src='http://bp0.blogger.com/_NgBvvgh0ql0/SI4WMZZHmfI/AAAAAAAAAAc/jbgjbORIgBw/S220/camboya4.jpg'/></author><thr:total>7</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-667353010587719589.post-7748690344949563643</id><published>2008-09-15T17:55:00.002+02:00</published><updated>2008-09-15T18:03:17.355+02:00</updated><title type='text'>Saliendo a flote poco a poco</title><content type='html'>&lt;p style="text-indent: 50px; text-align: justify;"&gt;Lo más correcto sería titular esta entrada “Intentando salir a flote”. Como quiero ser optimista prefiero verme ya emergiendo de este líquido viscoso que me rodea, de ahí que me quiera ver haciendo algo que todavía no es más que un deseo. Estoy intentando reponerme y ser capaz de cosas mínimamente útiles  -como ducharme y hacer la cama, para que os hagáis una idea-, pero me está costando mucho más recuperarme esta vez.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="text-indent: 50px; text-align: justify;"&gt;Lo que yo llamo el “achuchón” quizás no ha sido tan acusado como en las dos primeras sesiones. El problema es el que el malestar, por llamarlo de alguna manera, me está durando más que las otras veces. De hecho, ahora mismo tengo febrícula, cosa que no me había pasado en la segunda sesión. En cuanto a los otros síntomas, además de mis viejos conocidos, el cansancio, el mareo y las náuseas, esta vez he recibido nuevas visitas en forma de dolores en las mandíbulas, el cuello y la nuca. A cambio, me ha abandonado el insomnio. Estoy tan absolutamente exhausta cuando consigo dormirme que la parte de la cama que no ocupo está intacta cuando me despierto, ocho o nueve horas después.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="text-indent: 50px; text-align: justify;"&gt;He intentado paliar los efectos más adversos con métodos digamos alternativos, aunque el resultado tampoco ha sido del todo satisfactorio. Al día siguiente me desperté con una resaca espantosa, y con las vías respiratorias tan secas como el papel de lija.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="text-indent: 50px; text-align: justify;"&gt;Les estoy cogiendo una manía horrorosa a las inyecciones que me tengo que poner después de la quimioterapia durante cinco días, Granocyte 34, un remedio que sirve para regenerar la médula espinal –así me lo explicaron- y que tiene tantos efectos secundarios que, a pesar de que no dudo del hecho de que sea absolutamente necesario para que un virus tonto y pequeñito no me tumbe, me siento fatal a las pocas horas de pincharme. Por lo visto, entre otras cosas, los dolores musculares son consecuencia del medicamento, que obliga al cuerpo a hacer en muy poco tiempo un trabajo para el que no está preparado.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="text-indent: 50px; text-align: justify;"&gt;A todo esto, según informaciones que me han hecho llegar mis fuentes de información en Pollença, esta mañana me han terminado de poner la cocina y me están empezando a colocar el parquet. Y yo aquí, anclada al sofá y a la cama, preguntándome cuándo podré  hacer una vida relativamente normal.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="text-indent: 50px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/667353010587719589-7748690344949563643?l=mariaantoniavaldivielso.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mariaantoniavaldivielso.blogspot.com/feeds/7748690344949563643/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=667353010587719589&amp;postID=7748690344949563643' title='33 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/667353010587719589/posts/default/7748690344949563643'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/667353010587719589/posts/default/7748690344949563643'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mariaantoniavaldivielso.blogspot.com/2008/09/saliendo-flote-poco-poco.html' title='Saliendo a flote poco a poco'/><author><name>María Antonia Valdivielso</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16622015573551436372</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='24' src='http://bp0.blogger.com/_NgBvvgh0ql0/SI4WMZZHmfI/AAAAAAAAAAc/jbgjbORIgBw/S220/camboya4.jpg'/></author><thr:total>33</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-667353010587719589.post-7293746169552299967</id><published>2008-09-10T21:21:00.001+02:00</published><updated>2008-09-10T21:25:14.252+02:00</updated><title type='text'>El día antes</title><content type='html'>&lt;p style="text-indent: 50px; text-align: justify;"&gt;Los más viejos del lugar recordarán sin duda un largometraje, máximo ejemplo del cine llamado de catástrofes y de notable éxito en los 80, que se llamaba “El día después”. Si yo tuviera que titular mi película de hoy no tendría ninguna duda en llamarla “El día antes”.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="text-indent: 50px; text-align: justify;"&gt;Evidentemente, se trata del día antes de mi próxima sesión de quimioterapia –una catástrofe pequeña para la humanidad pero grande para mí-, la tercera ya, que me toca mañana por la mañana, bien tempranito. Es, además, el primer día previo que paso como se dice vulgarmente “a pelo”, porque la primera es tan especial que no la cuento y en la anterior estaba volviendo de Berlín, así que seguramente por ello he sido más consciente de que se acercaba el momento.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="text-indent: 50px; text-align: justify;"&gt;Ahora que sé exactamente lo que me espera siento una especie de nudo en el estómago y, sobre todo, muchísima pereza, la pereza propia de saber que ahora me encuentro muy bien y que me esperan dos días regulares, dos días bastante malos y otros tres días de recuperación en los que tampoco estaré para salir de marcha hasta la hora del chocolate con ensaïmada. Me da una pereza enorme saber que durante una semana todo tendrá para mí un gusto metálico, que viviré cinco días en una náusea permanente, que estaré tan mareada que el ejercicio más arriesgado que haré será trasladarme de la cama al sofá y del sofá a la cama y que me encenderé como un farolillo, a consecuencia de una febrícula de lo más desagradable.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="text-indent: 50px; text-align: justify;"&gt;Lo positivo es que la segunda sesión fue para mí más fácil de pasar que la primera, supongo que porque sabía lo que sentiría. Sé que es una analogía un poco pueril, pero es como cuando uno va en coche a un lugar en el que nunca ha estado: el viaje de ida siempre se hace más largo que el de vuelta. Por esa regla, esta sesión todavía me será más leve. Pensar que después sólo me quedarán otras tres y pensar que ya habré superado la mitad es un alivio.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="text-indent: 50px; text-align: justify;"&gt;Cuento, por otra parte, con una motivación extra para reponerme rapidito: mi piso nuevo está lleno de gente trabajando y, en cuanto pueda, termino la mudanza y me traslado. Aunque sólo sea por eso me tengo que poner bien pronto, que tengo unas ganas de dormir sin la canción de cuna del Gallito de fondo que ni os cuento.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;De momento,  hoy ya he empezado con la medicación paliativa y me he ido a comprar el nuevo libro de Guelbenzu, con otro asesino en el título, como le gusta a mi padre, y las cuatro horas y media que esté mañana en la clínica me entretendré con lo que se puede convertir en una costumbre.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;p style="text-indent: 50px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="text-indent: 50px; text-align: justify;"&gt;Sabéis que he usado el blog para felicitar a algunos cumpleañeros y hoy quiero dar la enhorabuena a dos compañeros de teatro, Cris y Miquel, porque han pasado las pruebas para entrar en la Esadib, L’Escola Superior d’Art Dramàtic. Estaba segura de que los dos iban a entrar, pero sé que han pasado muchos nervios porque no lo veían tan claro. En esto de la actuación hay gente que tiene talento natural; hay otros que, trabajando mucho, pueden simplemente llegar a dar el pego y los hay que son causa perdida. Cris y Miquel son, claro está, del primer grupo (y yo generalmente del tercero y alguna vez del segundo, según el papel que me den), pero es que, encima, se lo trabajan. Estoy muy contenta por ellos y este año he disfrutado muchísimo de su forma de hacer y de ser. Sólo espero que no nos abandonen y acaben diciendo cosas como las que dicen esos actores a los que se les sube la fama a la cabeza. Y no olvidéis, cuando ganen un Max o un Goya, aquí es donde leísteis primero sobre ellos.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/667353010587719589-7293746169552299967?l=mariaantoniavaldivielso.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mariaantoniavaldivielso.blogspot.com/feeds/7293746169552299967/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=667353010587719589&amp;postID=7293746169552299967' title='19 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/667353010587719589/posts/default/7293746169552299967'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/667353010587719589/posts/default/7293746169552299967'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mariaantoniavaldivielso.blogspot.com/2008/09/el-da-antes.html' title='El día antes'/><author><name>María Antonia Valdivielso</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16622015573551436372</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='24' src='http://bp0.blogger.com/_NgBvvgh0ql0/SI4WMZZHmfI/AAAAAAAAAAc/jbgjbORIgBw/S220/camboya4.jpg'/></author><thr:total>19</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-667353010587719589.post-5948853154293127987</id><published>2008-09-08T09:31:00.000+02:00</published><updated>2008-09-08T09:31:01.642+02:00</updated><title type='text'>Un poco de historia IX: “Necesitarás el kit completo”</title><content type='html'>&lt;p style="text-indent: 50px; text-align: justify;"&gt;En el libro con los médicos a los que podía ir con mi seguro descubrí que, básicamente,  mis opciones para buscar oncólogo se reducían a la Clínica P. o la Clínica J. Opté por la primera, pero conseguir hora no es tan fácil como pudiera pensarse. Primero, hay que pasar para hablar con las enfermeras y, después, son ellas las que te citan con el médico.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="text-indent: 50px; text-align: justify;"&gt;Fui, pues, a la segunda planta de la Clínica P. y conocí a A., la encantadora enfermera que, a partir de aquel momento, iba a ser mi verdadera guía. Le expliqué lo que me habían hecho y lo que me habían dicho. A cambio, ella me dio poca información y mucha tranquilidad.&lt;br /&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style="text-indent: 50px; text-align: justify;"&gt;El jueves 26 de junio fui, por fin, convocada a primera hora de la tarde para ver a la doctora G. Ella es del modelo Milikito, más joven de lo que yo esperaba –debe de andar por los treinta y dos-, y pizpireta, no muy alta y con el pelo muy corto y gracioso. Tiene un ligero deje posiblemente extremeño, pero pasado por el tamiz del que ha estudiado en Madrid y, quizás, en el extranjero, porque se defiende con mucha soltura en inglés.&lt;br /&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style="text-indent: 50px; text-align: justify;"&gt;Antes de entrar a la consulta, me pidió las pruebas y los informes que había ido acumulando durante los últimos meses, y los estudió a solas durante un rato. Sé que quien recibe un diagnóstico de cáncer en la sanidad pública tiene un tratamiento que se decide de forma colegiada, pero en la privada la cosa no funciona así y es uno mismo el que informa a un médico de lo que le han dicho los otros. Cuando me senté frente a la doctora, le conté más de lo que decían los papeles, como la operación a la que iba a tener que someter y que no estaba contemplada en ningún papel todavía. Yo también le hice un montón de preguntas, la primera de las cuales fue, obviamente, si iba a ser necesario el tratamiento de quimioterapia. Su respuesta fue un rotundo sí. Reconozco que, aunque me lo esperaba y ya estaba hecha a la idea, lloré. Por mucho que la estadística esté en contra, una siempre conserva la pequeña esperanza de librarse de un tratamiento tan agresivo. En fin, la doctora estuvo encantadora, me animó a llorar lo que necesitara y me fue bien desahogarme.&lt;br /&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style="text-indent: 50px; text-align: justify;"&gt;Además de la quimioterapia, que no empezaría hasta un par de semanas después de la intervención para el vaciamiento axilar, también añadió que necesitaría, después, radioterapia y, a continuación, un tratamiento hormonal. Vamos, el kit completo. En todo caso, lo que viene después me pareció suave en comparación con lo primero.&lt;br /&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style="text-indent: 50px; text-align: justify;"&gt;Respecto a los resultados que a El Hombre Que Nunca Sonríe le parecieron extraños, a la doctora G. tampoco le cuadraban mucho. Me explicó que era muy extraño que la proteína HER2, el oncogen que ella me explicó como un gen “loco”, diera un positivo débil como el que me había dado a mí. Me dijo que, de momento lo dejaría así, y después ya decidiría qué hacer.&lt;br /&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style="text-indent: 50px; text-align: justify;"&gt;Salí de mi primera visita a la oncóloga triste pero tranquila y, claro, con más talones para otras pruebas que ella me pidió para antes de empezar el tratamiento: análisis de sangre, con marcadores tumorales incluidos, y un ecocardiograma que me hice el martes siguiente. Por cierto, no sé si le pasa a todo el mundo, pero yo cada vez que voy a un especialista nuevo a hacerme una prueba, acabo saliendo con el diagnóstico de otro mal con el que yo no contaba: en una ecografía de carácter ginecológico me descubrieron que un riñón no me funcionaba, cuando fui a hacerme la gammagrafía me dijeron que tengo escoliosis y, al recoger el resultado del ecocardiograma, me enteré de que tengo una insuficiencia aórtica ligera. Supongo que se entiende fácilmente que, cuando veo un talón de algo diferente, piense: “Ay, ay, ay. ¿Qué me van a encontrar esta vez?”. Casi prefiero vivir en la ignorancia.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/667353010587719589-5948853154293127987?l=mariaantoniavaldivielso.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mariaantoniavaldivielso.blogspot.com/feeds/5948853154293127987/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=667353010587719589&amp;postID=5948853154293127987' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/667353010587719589/posts/default/5948853154293127987'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/667353010587719589/posts/default/5948853154293127987'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mariaantoniavaldivielso.blogspot.com/2008/09/un-poco-de-historia-ix-necesitars-el.html' title='Un poco de historia IX: “Necesitarás el kit completo”'/><author><name>María Antonia Valdivielso</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16622015573551436372</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='24' src='http://bp0.blogger.com/_NgBvvgh0ql0/SI4WMZZHmfI/AAAAAAAAAAc/jbgjbORIgBw/S220/camboya4.jpg'/></author><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-667353010587719589.post-4780188085566085462</id><published>2008-09-06T16:23:00.004+02:00</published><updated>2008-09-06T16:39:12.417+02:00</updated><title type='text'>Plan B y cumpleaños</title><content type='html'>&lt;p style="text-indent: 50px; text-align: justify;"&gt;En vista de que de forma involuntaria he creado una cierta expectación respecto al Plan B, desvelaré la incógnita.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="text-indent: 50px; text-align: justify;"&gt;Antes que nada, ya estoy oficialmente de baja desde el jueves. He dejado listo todo lo del curso pasado (exámenes de septiembre y juntas de evaluación), y espero que la Conselleria envíe pronto a alguien para sustituirme antes de que empiecen las clases.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="text-indent: 50px; text-align: justify;"&gt;Lo que sí está claro es que no me voy a aburrir. Ayer por la mañana el arquitecto municipal vino a inspeccionar el piso y, en cuanto se fue después de haber dado el visto bueno, me empezaron a desmontar la coladuría y a montar la cocina. Ya estoy empaquetando libros y ropa –las dos cosas que más acumulo, qué curioso- e incluso he aprovechado lo bien que me encuentro para ir llevando cajas a mi nueva vivienda. La verdad es que me encuentro de maravilla, no me duele nada, ni siento mareos, ni estoy excesivamente cansada; al contrario, estoy llena de ganas de hacer cosas y me encuentro muy animada. Me imagino que es una cuestión psicológica; antes de empezar con el tratamiento, asociaba la quimioterapia a vomitar continuamente y pensaba que me pasaría cuatro meses y medio sin salir de la cama. Descubrir que puedo hacer vida normal durante semanas ha sido para mí una inyección de moral.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="text-indent: 50px; text-align: justify;"&gt;¿Y cuál es el Plan B? Aparte de dedicarme a la mudanza, voy a volver al instituto como alumna. Cuando me diagnosticaron el cáncer, pensé que tenía que buscarme algo para hacer si no podía ir a trabajar. Sopesé lo de Filología Inglesa, pero tenía ganas de una cosa más práctica y menos sesuda. Pensé en ciclos formativos superiores. Cocina me apetecía mucho, pero eran dos años y tendría problemas para hacer las prácticas. Y, en mayo, mirando la oferta de formación profesional, lo vi y supe que me habían hecho unos estudios a la medida. &lt;/p&gt;&lt;p style="text-indent: 50px; text-align: justify;"&gt;Me matriculé en un ciclo formativo superior que se llama Asesoría de Imagen Personal. ¿No es total? Es sólo un año y las clases son por la tarde, lo cual significa que, cuando me reincorpore al trabajo, podré continuar estudiando. Me han dicho, además, que es un ciclo formativo bastante “light”. Sólo vamos a ser trece en clase y supongo que si falto algunos días podré continuar después sin problemas con asignaturas como Asesoría de belleza, Técnicas de embellecimiento personal, Estilismo en el vestir, Protocolo y usos sociales, Imagen personal y comunicación… No tengo que comprar libros, pero ya me han hecho bromas del tipo de que lo que necesitaré será el maletín de la Señorita Pepis o que me tendré que examinar del Vogue, el Marie Claire o el Elle.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt; Cambiando completamente de tema, hoy es el cumpleaños de Marifé y mañana es el de Pepe. Cumplen, además, uno de esos números redondos tan bonitos. Voy a felicitarles desde aquí, y espero que los que los conozcáis lo hagáis también. Me siento honrada de considerarme amiga de los dos y puedo decir que con ellos he pasado algunos de los mejores momentos de mi vida, aunque suele grandilocuente. Son unos compañeros de viaje inmejorables que, además, entienden el arte de moverse por el mundo de una forma muy similar a la mía. Estuve con ellos en Argentina y el recuerdo de la tarde que pasamos en la playa de El Doradillo viendo las ballenas todavía consigue ponerme de punta los pocos pelillos que me quedan en los brazos. Tampoco olvidaré los días de Grecia, en el barco con Joan Rigo –al que podéis leer los domingos en La Almudaina, el suplemento dominical de El Diario de Mallorca- e Isabelle. Parafraseando el maravilloso poema de Cavafis que se titula, justamente, Ítaca, quiero desearos a los dos que vuestro camino sea largo, lleno de peripecias, lleno de conocimientos y que sean muchas las mañanas estivales en que entréis, con cuánta satisfacción, con qué alegría, en puertos por primera vez vistos. Felicidades, guapos.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_NgBvvgh0ql0/SMKV7WBWJnI/AAAAAAAAACw/TnvJu8rvQz0/s1600-h/pepe+y+marife.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://4.bp.blogspot.com/_NgBvvgh0ql0/SMKV7WBWJnI/AAAAAAAAACw/TnvJu8rvQz0/s320/pepe+y+marife.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5242917762968725106" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/667353010587719589-4780188085566085462?l=mariaantoniavaldivielso.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mariaantoniavaldivielso.blogspot.com/feeds/4780188085566085462/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=667353010587719589&amp;postID=4780188085566085462' title='20 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/667353010587719589/posts/default/4780188085566085462'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/667353010587719589/posts/default/4780188085566085462'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mariaantoniavaldivielso.blogspot.com/2008/09/plan-b-y-cumpleaos.html' title='Plan B y cumpleaños'/><author><name>María Antonia Valdivielso</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16622015573551436372</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='24' src='http://bp0.blogger.com/_NgBvvgh0ql0/SI4WMZZHmfI/AAAAAAAAAAc/jbgjbORIgBw/S220/camboya4.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_NgBvvgh0ql0/SMKV7WBWJnI/AAAAAAAAACw/TnvJu8rvQz0/s72-c/pepe+y+marife.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>20</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-667353010587719589.post-8540518161095934931</id><published>2008-09-02T18:00:00.001+02:00</published><updated>2008-09-02T18:04:06.683+02:00</updated><title type='text'>Vuelta al trabajo</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;Como alguien dijo, septiembre no es un mes; es una estación. Para los que nos dedicamos a esto de la docencia, septiembre es, inevitablemente, el mes del olor a cuadernos sin estrenar y el del tacto de los libros recién forrados. Volver a las clases es volver a empezar, y nuestros años acaban contando por cursos escolares.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Este es mi curso decimoséptimo en la enseñanza pública; antes, estuve tres años en la academia de español. Empiezo a ser una veterana –una “vaca sagrada” según una denominación que ha hecho fortuna en nuestro instituto y que no sé si es un piropo o un insulto- y, aunque es verdad que cada inicio es diferente, éste para mí lo es doblemente. No se trata solamente de encontrarse con nuevos compañeros y con nuevos alumnos, que siempre tienen quince años y somos nosotros los que nos hacemos mayores y cada vez estamos más lejos de ellos, sino que se trata de reencontrarse con la actividad de una forma diferente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Ayer fui a hacer los exámenes de segundo de Bachillerato, hoy he hecho los de cuarto de ESO, dentro de nada empiezo con las sesiones de evaluación… Es la rutina de cada septiembre, pero este año me resulta mucho más gratificante, porque todo el mundo se muestra especialmente cariñoso conmigo y me han hecho tantos comentarios halagadores que me voy a acostumbrar a que me digan lo estupenda que estoy. Creo que mucha gente se sorprende. Igual que antes hacía yo, supongo que asocian el cáncer y la quimioterapia con una cierta degradación física, y cuando me ven más o menos igual que antes –con el pelo un poco más largo porque, ya que estábamos, pensé que por qué no iba a disfrutar de una buena melena; también he ganado algo de peso, consecuencia inevitable de la medicación- no pueden evitar un gesto de alivio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Ahora tengo que decidir qué voy a hacer con el trabajo. El día 11 de septiembre me ponen la próxima dosis de quimioterapia; las clases empiezan el 15. Si todo va como hasta ahora, los días inmediatos no estaré para ir al instituto, pero el 17 me podría incorporar. Nada me gustaría más, pero hablé con la doctora y la enfermera de oncología y me dijeron que a ellas no les parecía buena idea. Ambas son partidarias de que haga lo que me apetezca y el cuerpo me permita, pero el problema son los posibles contagios. Yo estaba inmunizada a virus varios y, excepto un resfriado anual, no cogía nada de nada, como mínimo leve; hace años que no sé lo que es una gripe –y eso que no me vacuno- y fiebre no tengo desde el Desastre del 98. Obviamente, con la quimioterapia la situación ha cambiado radicalmente. No tengo defensas y, en palabras de la doctora, si en clase hay un alumno con gastroenteritis, me contagiará, con el inconveniente de que me pondré a cuarenta de fiebre y me tendrán que ingresar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Así que, con gran dolor de mi corazón, voy a continuar yendo al instituto hasta el día 11 de septiembre y después voy a pedir la baja hasta que termine con la parte más dura del tratamiento, que será a principios de noviembre. Mientras, no os penséis que me voy a quedar en casa sin hacer nada. Tengo un plan B, que ya contaré en su momento. &lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/667353010587719589-8540518161095934931?l=mariaantoniavaldivielso.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mariaantoniavaldivielso.blogspot.com/feeds/8540518161095934931/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=667353010587719589&amp;postID=8540518161095934931' title='19 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/667353010587719589/posts/default/8540518161095934931'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/667353010587719589/posts/default/8540518161095934931'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mariaantoniavaldivielso.blogspot.com/2008/09/vuelta-al-trabajo.html' title='Vuelta al trabajo'/><author><name>María Antonia Valdivielso</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16622015573551436372</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='24' src='http://bp0.blogger.com/_NgBvvgh0ql0/SI4WMZZHmfI/AAAAAAAAAAc/jbgjbORIgBw/S220/camboya4.jpg'/></author><thr:total>19</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-667353010587719589.post-5716842958607705607</id><published>2008-08-30T13:18:00.010+02:00</published><updated>2008-08-30T17:48:14.227+02:00</updated><title type='text'>Por fin soy propietaria de una hipoteca</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_NgBvvgh0ql0/SLku9b7_YeI/AAAAAAAAACI/w2ThbX_mLIc/s1600-h/facana1.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer;" src="http://4.bp.blogspot.com/_NgBvvgh0ql0/SLku9b7_YeI/AAAAAAAAACI/w2ThbX_mLIc/s400/facana1.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5240271274428555746" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;p style="text-indent: 50px; text-align: justify;"&gt;Por fin ayer, un año después de que estuviera terminado, firmé la compra de mi piso. Hay una cuña de radio que empieza justo así y acaba aconsejándote que contrates  un abogado. No me extraña. El miércoles me aseguraron que ya había pasado la inspección y que todo estaba correcto y en la misma notaría el apoderado de la constructora me sale con que no, con que el abogado del Ayuntamiento estaba de vacaciones y no ha podido pasar. Si no hubiera sido porque si no firmaba en aquel momento tenía que devolverle a Hacienda un dineral de las desgravaciones de la otra casa, me levanto y me voy. De hecho, el notario me aconsejó que no firmara y que lo aplazáramos hasta que todo estuviera correcto. Ojalá hubiera podido hacerlo.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="text-indent: 50px; text-align: justify;"&gt;Tener el piso supone un motivo de preocupación añadido, porque voy a tener que acondicionarlo, pelearme con todo el que pase a hacer algo por allí cobrando (fontaneros, albañiles, carpinteros, cerrajeros, montadores de cocinas, embaldosadores, yeseros, pintores, herreros, administradores de fincas… la lista es infinita y está llena de terroríficas posibilidades) y hacer una mudanza más, todo ello entre sesión y sesión de quimioterapia.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="text-indent: 50px; text-align: justify;"&gt;Sabéis que no creo nada en estas cosas, pero hace muchos años, una alumna mía de la academia de español, justamente la madre de aquel chico del que conté que entró llorando el día en que cayó el Muro de Berlín, se quiso despedir de mí con un regalo en su último día de clase. Como se estaba sacando el título de ciencias ocultas en una universidad alemana (¡lo prometo!), me regaló mi carta astral y, entre otras cosas que ahora no vienen al caso, me predijo que en mi futuro me veía viviendo en muchas casas. “¡Ostras, pensé yo, eso es que me voy a casar con un millonario!”, y en mis fantasías de postadolescente me veía viviendo en la Costa Azul –y diciéndoles a mis hijos que no se juntaran con los de Carolina, que estaban muy mal educados-, en Aspen –que no tenía ni idea de dónde estaba, pero sonaba bien, ¡que me aspen!, perdón por el chiste malo, pero no me he podido resistir-, en la Toscana –siendo vecina de George Clooney, aunque entonces ni sabía de su existencia-, en Barbados –discutiendo siempre con el servicio, porque estos caribeños ya se sabe cómo son- y en Martha’s Vinyeard –compartiendo club de campo con los Kennedy supervivientes.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="text-indent: 50px; text-align: justify;"&gt;Lo que aquella mujer me pronosticó se ha cumplido, vaya que sí, pero lo que no me dijo es que la mayoría de las casas que ocuparía serían  de alquiler o  pagadas con el sudor de frentes proletarias. Haciendo un recuento rápido me salen como trece. Para empezar, no es muy normal haber vivido en cuatro casas diferentes con tus padres, y se trata de las que recuerdo, porque de Bilbao no tengo memoria; para continuar, ya independizada, me salen dos en Ibiza y, cuando volví a Mallorca, la de la Bonanova, el piso de Rodríguez Arias, el de Felanitx y, en Pollença, dos de alquiler, más la casa de la calle Creus y ahora el piso nuevo.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;p style="text-indent: 50px;"&gt;Las ventajas de todo esto son que he desarrollado una rara habilidad para las mudanzas y que no he tenido que pasar por un divorcio lleno de abogados carísimos, después de descubrir que mi marido estaba liado con su secretaria de veinte años. Haber tenido que elegir entre la villa del lago Como y el chalé estilo suizo de Bariloche me habría roto el corazón.&lt;/p&gt;&lt;p style="text-indent: 50px;"&gt;(La fotografía de arriba es del edificio donde me he comprado el piso y lo que viene a continuación son sus planos)&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_NgBvvgh0ql0/SLkvQcb1yXI/AAAAAAAAACQ/j64KtdJgiw4/s1600-h/planta1.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; float: left; cursor: pointer;" src="http://2.bp.blogspot.com/_NgBvvgh0ql0/SLkvQcb1yXI/AAAAAAAAACQ/j64KtdJgiw4/s400/planta1.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5240271600979659122" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_NgBvvgh0ql0/SLkvzcsEVOI/AAAAAAAAACY/7mcL1eXacN4/s1600-h/planta2.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; float: left; cursor: pointer;" src="http://1.bp.blogspot.com/_NgBvvgh0ql0/SLkvzcsEVOI/AAAAAAAAACY/7mcL1eXacN4/s400/planta2.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5240272202343142626" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_NgBvvgh0ql0/SLkwDNzeG7I/AAAAAAAAACg/12YAN29_hpk/s1600-h/Solarium.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 0pt 10px 10px; float: left; cursor: pointer;" src="http://2.bp.blogspot.com/_NgBvvgh0ql0/SLkwDNzeG7I/AAAAAAAAACg/12YAN29_hpk/s400/Solarium.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5240272473225567154" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/667353010587719589-5716842958607705607?l=mariaantoniavaldivielso.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mariaantoniavaldivielso.blogspot.com/feeds/5716842958607705607/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=667353010587719589&amp;postID=5716842958607705607' title='17 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/667353010587719589/posts/default/5716842958607705607'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/667353010587719589/posts/default/5716842958607705607'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mariaantoniavaldivielso.blogspot.com/2008/08/por-fin-soy-propietaria-de-una-hipoteca.html' title='Por fin soy propietaria de una hipoteca'/><author><name>María Antonia Valdivielso</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16622015573551436372</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='24' src='http://bp0.blogger.com/_NgBvvgh0ql0/SI4WMZZHmfI/AAAAAAAAAAc/jbgjbORIgBw/S220/camboya4.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_NgBvvgh0ql0/SLku9b7_YeI/AAAAAAAAACI/w2ThbX_mLIc/s72-c/facana1.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>17</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-667353010587719589.post-8948779449083637815</id><published>2008-08-28T10:09:00.004+02:00</published><updated>2008-08-28T10:22:50.598+02:00</updated><title type='text'>Un poco de historia VIII: "Definitivamente, soy la mujer del diez"</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt; El viernes, con mucho miedo por lo que me pudiera encontrar, me quité el vendaje compresivo que tenía en el pecho y los esparadrapos de plástico que lo sostenían y sentí un doble alivio. Primero, porque la cirugía había sido tan poco invasiva que el pecho me había quedado de maravilla. Aparte de una pequeña cicatriz en la axila, donde me habían hecho lo del ganglio, me quedaría de recuerdo una cicatriz horizontal de unos seis centímetros, pero la forma de la mama era la misma que antes, sin los huecos ni las mutilaciones a las que temía enfrentarme. El otro motivo de alivio fue el hecho mismo de quitarme los esparadrapos de plástico, que me habían provocado tal alergia que estaba llena de ampollas y con la piel enrojecida allí donde me habían tocado. Tiene bemoles que tuviera que ir a urgencias el viernes por la tarde, no por la operación, sino por las tiras de plástico; por lo visto, no soy la única a la que provocan alergia, pero deben de ser más baratas que las de tela, así que las ponen por defecto.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;Ya que estaba en el médico, aproveché para pedir el alta; había estado de baja desde el martes hasta el viernes. El lunes quería ir al instituto a hacer los exámenes finales de 4º de ESO. Aunque lo había dejado todo preparado, por si acaso algo se complicaba, prefería ser yo la que estuviera con los alumnos. Además, el martes tenía que estar en Manacor para la Selectividad. Lo cierto es que me costó que el doctor al que fui me diera permiso para ir a trabajar, y eso que busqué a uno que no era mi médico de cabecera, quien me había dicho que con esa operación estaría como mínimo tres semanas de baja, que me dolería muchísimo y que se me hincharía el brazo, una prueba más de que no se puede escuchar a nadie y de que, en estas cosas, cada cuerpo es un mundo. Al final convencí al médico de urgencias diciéndole que no me podía encontrar mejor y que, si no iba a trabajar, me iba a coger una depresión y me gastaría un dineral en terapias. No sé si le convencí, pero me firmó el papelito.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El lunes fui al instituto, el martes estuve en Selectividad y, a última hora de la tarde fui a buscar los resultados de la biopsia al laboratorio de anatomía patológica de la clínica R., donde me llevé una gran alegría y un gran disgusto. La primer hoja del informe hacía referencia al tumor: 1’7 centímetros (lo que me dijo el radiólogo con esa especie de lector de código de barras con el que se hacen las ecografías, lejos de las apreciaciones de otras pruebas más sofisticadas e infinitamente más caras) y, lo mejor, sin rastro de células cancerígenas alrededor. Traducción: no me iban a tener que quitar el pecho, porque el tejido que rodeaba el tumor estaba completamente limpio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lamentablemente, la segunda página contenía las malas noticias: a pesar de lo que salió en la prueba de quirófano, los ganglios sí que tenían metástasis. Cuando leí la palabra se me doblaron las piernas, literalmente. Fue el segundo momento más duro de todo lo que había vivido hasta entonces, porque para mí suponía la posibilidad real de que el cáncer estuviera más extendido de lo que las pruebas habían dicho. Había también otros datos, sobre receptores y oncogenes, pero no los supe descifrar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El miércoles 18 de junio fui a ver al doctor T. Con su hieratismo habitual me dijo que los receptores y los oncogenes daban resultados contradictorios, que tendrían que ser valorados por el oncólogo que me fuera a tratar y me explicó qué había pasado con los ganglios; ya me había advertido que un 10% de los resultados de la prueba de urgencia son erróneos, y que lo del quirófano necesita siempre de un análisis posterior.  Yo había tenido la mala suerte de estar en el 10% que falla por una cuestión del tipo de corte que se le hace a la muestra. Pensé que era la mujer diez, pero del diez por ciento: un diez por ciento tendrá cáncer de mama en algún momento de su vida, la prueba falla en un diez por ciento… Como para jugar a la lotería, vamos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La metástasis en los ganglios suponía una nueva intervención quirúrgica, con más días de hospitalización, y un incómodo drenaje con el que tendría que salir de la clínica. El médico me indicó el ocho de julio como fecha de la operación, y yo le propuse el 15 (ya dije que él sólo opera los martes en la privada), para tener tiempo de acabar con lo del tribunal de oposiciones, si no era cuestión de una semana. No es así; de hecho, me informó de que un tumor como el que yo tenía tarda unos seis años en formarse, así que siete días no suponían ninguna diferencia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me dijo que me buscara oncólogo y quedamos para la semana siguiente, cuando me quitaría los puntos. Todo fue tan frío y distante como lo cuento. ¡Como para llorar delante del Iceman, igual me echa de la consulta y se niega a tratarme más!&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/667353010587719589-8948779449083637815?l=mariaantoniavaldivielso.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mariaantoniavaldivielso.blogspot.com/feeds/8948779449083637815/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=667353010587719589&amp;postID=8948779449083637815' title='21 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/667353010587719589/posts/default/8948779449083637815'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/667353010587719589/posts/default/8948779449083637815'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mariaantoniavaldivielso.blogspot.com/2008/08/un-poco-de-historia-viii.html' title='Un poco de historia VIII: &quot;Definitivamente, soy la mujer del diez&quot;'/><author><name>María Antonia Valdivielso</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16622015573551436372</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='24' src='http://bp0.blogger.com/_NgBvvgh0ql0/SI4WMZZHmfI/AAAAAAAAAAc/jbgjbORIgBw/S220/camboya4.jpg'/></author><thr:total>21</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-667353010587719589.post-8530572864103916499</id><published>2008-08-26T09:27:00.003+02:00</published><updated>2008-08-27T11:21:06.904+02:00</updated><title type='text'>26 de agosto</title><content type='html'>&lt;meta equiv="Content-Type" content="text/html; charset=utf-8"&gt;&lt;meta name="ProgId" content="Word.Document"&gt;&lt;meta name="Generator" content="Microsoft Word 10"&gt;&lt;meta name="Originator" content="Microsoft Word 10"&gt;&lt;link rel="File-List" href="file:///C:%5CDOCUME%7E1%5CTOITA%7E1%5CCONFIG%7E1%5CTemp%5Cmsohtml1%5C01%5Cclip_filelist.xml"&gt;&lt;!--[if gte mso 9]&gt;&lt;xml&gt;  &lt;w:worddocument&gt;   &lt;w:view&gt;Normal&lt;/w:View&gt;   &lt;w:zoom&gt;0&lt;/w:Zoom&gt;   &lt;w:hyphenationzone&gt;21&lt;/w:HyphenationZone&gt;   &lt;w:compatibility&gt;    &lt;w:breakwrappedtables/&gt;    &lt;w:snaptogridincell/&gt;    &lt;w:wraptextwithpunct/&gt;    &lt;w:useasianbreakrules/&gt;   &lt;/w:Compatibility&gt;   &lt;w:browserlevel&gt;MicrosoftInternetExplorer4&lt;/w:BrowserLevel&gt;  &lt;/w:WordDocument&gt; &lt;/xml&gt;&lt;![endif]--&gt;&lt;style&gt; &lt;!--  /* Style Definitions */  p.MsoNormal, li.MsoNormal, div.MsoNormal 	{mso-style-parent:""; 	margin:0cm; 	margin-bottom:.0001pt; 	mso-pagination:widow-orphan; 	font-size:12.0pt; 	font-family:"Times New Roman"; 	mso-fareast-font-family:"Times New Roman"; 	color:#3366FF; 	mso-ansi-language:CA;} @page Section1 	{size:595.3pt 841.9pt; 	margin:70.85pt 3.0cm 70.85pt 3.0cm; 	mso-header-margin:35.4pt; 	mso-footer-margin:35.4pt; 	mso-paper-source:0;} div.Section1 	{page:Section1;} --&gt; &lt;/style&gt;    &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color: windowtext;" lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span style="color: windowtext;" lang="ES-TRAD"&gt;Hoy es el día de mi cumpleaños. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span style="color: windowtext;" lang="ES-TRAD"&gt;Es un día un poco extraño. En circunstancias normales, haría una celebración de aniversario, en forma de cena en pequeño grupo o de fiesta concurrida. Lo cierto es que me gustaría hacer algo, porque, a pesar de todo, creo que tengo mucho que celebrar. El problema es que así como estoy no puedo planificar nada y a mí lo de la improvisación no me va. Hoy me encuentro mejor, pero el fin de semana ha vuelto a ser muy duro, no sé si peor que después de la otra sesión o simplemente diferente. No voy a entrar en detalles, pero el domingo se me hizo realmente cuesta arriba y me habría puesto a llorar si hubiese tenido fuerzas para ello. El lunes fui mejorando y ahora ya empiezo a sentirme persona.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span style="color: windowtext;" lang="ES-TRAD"&gt;A mí me encanta celebrar mi cumpleaños. Ni siquiera el año pasado, cuando cumplí los “críticos” cuarenta sentí que tenía que esconderlos. Es más, el 26 de agosto me suele servir de revisión, de echar la vista atrás y ver lo que he hecho y lo que no he conseguido en los últimos doce meses. El año pasado tuve la sensación de que me habían pasado un montón de cosas en ese periodo de tiempo pero, a la vista de lo que me esperaba entre agosto del 2007 y agosto del 2008, aquello no fue nada.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span style="color: windowtext;" lang="ES-TRAD"&gt;¡Me han pasado tantas cosas en este último año! No sé si le pasa a todo el mundo, pero a veces tengo la sensación de que la vida se me ralentiza, y fluye suavemente, sin sobresaltos, aunque sin grandes emociones, y, de repente, es como si se acabaran los remansos del río y viniera una parte de rápidos. Cuando bajas esa parte del río, corres un cierto riesgo, porque puedes acabar en el agua y, en el peor de los casos, con la cabeza abierta, pero te sientes tan viva, con toda esa adrenalina recorriéndote las venas, que no me extraña que mucha gente se acabe enganchando a la necesidad permanente de cambio.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span style="color: windowtext;" lang="ES-TRAD"&gt;Casi todo lo que me ha pasado este año ha sido bueno; malo, malo, sólo hay una cosa, e incluso de esa mala, han acabado saliendo cosas buenas. Fijaos si no en este blog: es el mejor ejemplo de que tengo la suerte de estar rodeada de una buena porción de personas excepcionales, que no sólo están a mi lado cuando lo necesito, sino que me dejan mi espacio, me ayudan, me reconfortan, me dan ánimos y no me dejan caer. Yo ya lo sospechaba antes del cáncer; sabía que tengo la mejor familia, unos amigos increíbles y que trabajo –profesores sí, pero también alumnos- con un material humano excepcional, pero hasta ahora no había podido darme cuenta de la dimensión exacta de la suerte tan grande que he tenido. Lo dije una vez y lo repito: me considero afortunada. ¿De qué otra forma se puede sentir alguien a quien le llevan el desayuno a la cama, con torrijas nada menos, con el regalo de sus padres y una nota preciosa y con el regalo que sus tíos (un beso grande, tía, me ha encantado, que te lo pases muy bien en Lisboa y que descanses, que te lo mereces) le han hecho llegar desde Bilbao?&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span style="color: windowtext;" lang="ES-TRAD"&gt;Aparte de recapitular, el 26 de agosto suelo &lt;i style=""&gt;marcarme&lt;/i&gt; &lt;i style=""&gt;objetivos&lt;/i&gt; (aunque no me gusta nada la expresión, parece que voy a salir a cotizar en Bolsa en cualquier momento) para el año que viene. Algunos son más pedestres (apuntarme a un curso de cata de vinos en cuanto recupere el paladar) y otros serán más intangibles (sonreír más, no enfadarme por tonterías), pero en todos incluiré recordarme lo feliz que estoy por estar bien y saberme parte de vosotros.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span style="color: windowtext;" lang="ES-TRAD"&gt;(¿Me ha quedado esta entrada un poco cursi? A lo mejor me estoy volviendo blandengue con la edad o con el tratamiento. Así me siento y así lo cuento. Un beso grandísimo a todos; ya me están llegando vuestras felicitaciones…)&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/667353010587719589-8530572864103916499?l=mariaantoniavaldivielso.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mariaantoniavaldivielso.blogspot.com/feeds/8530572864103916499/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=667353010587719589&amp;postID=8530572864103916499' title='25 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/667353010587719589/posts/default/8530572864103916499'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/667353010587719589/posts/default/8530572864103916499'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mariaantoniavaldivielso.blogspot.com/2008/08/26-de-agosto.html' title='26 de agosto'/><author><name>María Antonia Valdivielso</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16622015573551436372</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='24' src='http://bp0.blogger.com/_NgBvvgh0ql0/SI4WMZZHmfI/AAAAAAAAAAc/jbgjbORIgBw/S220/camboya4.jpg'/></author><thr:total>25</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-667353010587719589.post-5539887206531214674</id><published>2008-08-25T09:26:00.003+02:00</published><updated>2008-08-25T17:39:52.312+02:00</updated><title type='text'>Un poco de historia VII: “Señora, parece usted un torero”</title><content type='html'>&lt;meta equiv="Content-Type" content="text/html; charset=utf-8"&gt;&lt;meta name="ProgId" content="Word.Document"&gt;&lt;meta name="Generator" content="Microsoft Word 10"&gt;&lt;meta name="Originator" content="Microsoft Word 10"&gt;&lt;link rel="File-List" href="file:///C:%5CDOCUME%7E1%5CTOITA%7E1%5CCONFIG%7E1%5CTemp%5Cmsohtml1%5C01%5Cclip_filelist.xml"&gt;&lt;!--[if gte mso 9]&gt;&lt;xml&gt;  &lt;w:worddocument&gt;   &lt;w:view&gt;Normal&lt;/w:View&gt;   &lt;w:zoom&gt;0&lt;/w:Zoom&gt;   &lt;w:hyphenationzone&gt;21&lt;/w:HyphenationZone&gt;   &lt;w:compatibility&gt;    &lt;w:breakwrappedtables/&gt;    &lt;w:snaptogridincell/&gt;    &lt;w:wraptextwithpunct/&gt;    &lt;w:useasianbreakrules/&gt;   &lt;/w:Compatibility&gt;   &lt;w:browserlevel&gt;MicrosoftInternetExplorer4&lt;/w:BrowserLevel&gt;  &lt;/w:WordDocument&gt; &lt;/xml&gt;&lt;![endif]--&gt;&lt;style&gt; &lt;!--  /* Style Definitions */  p.MsoNormal, li.MsoNormal, div.MsoNormal 	{mso-style-parent:""; 	margin:0cm; 	margin-bottom:.0001pt; 	mso-pagination:widow-orphan; 	font-size:12.0pt; 	font-family:"Times New Roman"; 	mso-fareast-font-family:"Times New Roman"; 	mso-ansi-language:CA;} @page Section1 	{size:595.3pt 841.9pt; 	margin:70.85pt 3.0cm 70.85pt 3.0cm; 	mso-header-margin:35.4pt; 	mso-footer-margin:35.4pt; 	mso-paper-source:0;} div.Section1 	{page:Section1;} --&gt; &lt;/style&gt;&lt;!--[if gte mso 10]&gt; &lt;style&gt;  /* Style Definitions */  table.MsoNormalTable 	{mso-style-name:"Tabla normal"; 	mso-tstyle-rowband-size:0; 	mso-tstyle-colband-size:0; 	mso-style-noshow:yes; 	mso-style-parent:""; 	mso-padding-alt:0cm 5.4pt 0cm 5.4pt; 	mso-para-margin:0cm; 	mso-para-margin-bottom:.0001pt; 	mso-pagination:widow-orphan; 	font-size:10.0pt; 	font-family:"Times New Roman";} &lt;/style&gt; &lt;![endif]--&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt; color: rgb(51, 0, 51);"&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;Encontrar cardiólogo para el informe médico preoperatorio me costó más de lo previsto. Finalmente, por una carambola, di con el doctor M., que pasa consulta en Inca. Es del modelo Supermilikito y me encantó, además, por su sentido del humor. Con él pasé uno de los mejores momentos de todo este proceso, sobre todo cuando, al explorarme y ver todas las cicatrices que tengo de intervenciones anteriores no pudo reprimir un “señora, parece usted un torero”. Para rematar la faena (atención al símil taurino, que me ha quedado redondo), al salir se despidió con el saludo budista. Es totalmente recomendable, y no debe ser malo con los informes, porque lo que hizo le gustó hasta al megaultraexigente doctor T. en persona.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt; color: rgb(51, 0, 51);"&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;Aparte de lo que El Hombre Que Nunca Sonríe me pidió, las semanas en que él estuvo de vacaciones (o de congreso, que las dos versiones me dieron sus enfermeras) las aproveché para ir al dermatólogo y a la dentista, más que nada para saber si tenía que hacer algo especial durante el tratamiento. El primero me dijo que tenía que evitar el sol a toda costa y, a la segunda, resulta que el doctor T. también la había operado de cáncer de mama; aparte de consejos sobre el cuidado de mis encías, que sufren mucho con la quimioterapia, compartió conmigo sus experiencias con el simpático galeno; con ella se portó bastante peor que conmigo, porque cuando le tocó, él estaba pasando por un divorcio. En fin, que hasta en eso he tenido suerte.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt; color: rgb(51, 0, 51);"&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;El lunes 9 de junio llevé todas las pruebas que me habían hecho, además de todos los talones debidamente autorizados y el martes 10 de junio me levanté muy tempranito, llevé el coche al mecánico y mi madre me dejó en la puerta de la clínica R., donde hice el ingreso. Me iban a operar por la tarde, pero tenía que estar allí a las 9 para que me hicieran la detección del ganglio centinela.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt; color: rgb(51, 0, 51);"&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;Para ello, hay que ir a Medicina Nuclear, nombre que, ya de por sí, impresiona. No lo hace menos el hecho de que te digan que el procedimiento consiste en la inoculación de un líquido radioactivo que actúa como contraste. Se le deja correr libremente durante dos horas más o menos y después se hacen una serie de fotos que muestran exactamente el punto donde drena el tumor, desde el cual el cáncer de mama se extiende. De ahí la importancia del ganglio centinela: si está limpio, el bicho no ha tenido tiempo de moverse.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt; color: rgb(51, 0, 51);"&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;A eso de las nueve y media ya me habían inyectado el líquido y me dieron la opción de quedar ingresada durante toda la mañana y bajar después a hacerme las radiografías, o irme y volver sobre la una. Evidentemente, elegí irme por ahí, a hacer una de las cosas que más me gusta en el mundo: ir de compras. Lo sé, lo sé, está fatal, pero algún defecto tengo que tener, ¿no?&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt; color: rgb(51, 0, 51);"&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;Cuando volví, me hicieron las radiografías, localizaron el ganglio, me lo marcaron con un rotulador indeleble y después subí a la habitación.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt; color: rgb(51, 0, 51);"&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;A las cuatro y media en punto vinieron a buscarme y en el quirófano me encontré con el doctor T. Me anestesiaron y, al despertarme, me esperaban buenas noticias. En la prueba de urgencia, los ganglios (me quitaron dos, que estaban muy juntitos) centinela estaban limpios, por lo cual no fue necesario ni vaciarme la axila ni dejarme ningún drenaje. Lo único que llevaba era un vendaje muy comprensivo, que no me dejaba entrever qué me habían quitado exactamente.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt; color: rgb(51, 0, 51);"&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;Esa misma noche me dieron de beber y, el miércoles a las 7:30 de la mañana, antes de irse a trabajar en la sanidad pública, El Hombre Que Nunca Sonríe me dio el alta desde la puerta de la habitación –igual si se acerca tiene que mostrar algún tipo de sentimiento, así que ni se acercó-, nuevas instrucciones –cuándo tenía que ir a verle, cuándo me podía quitar el vendaje, cómo hacerme yo misma las curas, qué podía hacer y qué no, además de añadir que tenía que ir a recoger el resultado definitivo de la biopsia del tumor y del ganglio para llevárselo- y me dijo que después de desayunar me podía ir. En total, no estuve ingresada ni ocho horas.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span style="color: rgb(51, 0, 51);"&gt;Al día siguiente, jueves, apenas dos días después de la intervención, me fui a la universidad, a la constitución del tribunal de Selectividad.&lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/667353010587719589-5539887206531214674?l=mariaantoniavaldivielso.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mariaantoniavaldivielso.blogspot.com/feeds/5539887206531214674/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=667353010587719589&amp;postID=5539887206531214674' title='8 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/667353010587719589/posts/default/5539887206531214674'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/667353010587719589/posts/default/5539887206531214674'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mariaantoniavaldivielso.blogspot.com/2008/08/un-poco-de-historia-vii-seora-parece.html' title='Un poco de historia VII: “Señora, parece usted un torero”'/><author><name>María Antonia Valdivielso</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16622015573551436372</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='24' src='http://bp0.blogger.com/_NgBvvgh0ql0/SI4WMZZHmfI/AAAAAAAAAAc/jbgjbORIgBw/S220/camboya4.jpg'/></author><thr:total>8</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-667353010587719589.post-2524977818841131323</id><published>2008-08-23T19:33:00.003+02:00</published><updated>2008-08-25T09:20:30.240+02:00</updated><title type='text'>Ahora sí es fácil publicar comentarios</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Gracias a que Garci me ha desvelado los secretos ocultos de mi propio blog, ahora es mucho más fácil publicar comentarios aquí. No es necesario tener correo gmail, ni repetir palabras difíciles; solo hay que escribir y darle a publicar.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/667353010587719589-2524977818841131323?l=mariaantoniavaldivielso.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mariaantoniavaldivielso.blogspot.com/feeds/2524977818841131323/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=667353010587719589&amp;postID=2524977818841131323' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/667353010587719589/posts/default/2524977818841131323'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/667353010587719589/posts/default/2524977818841131323'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mariaantoniavaldivielso.blogspot.com/2008/08/ahora-s-es-fcil-publicar-comentarios.html' title='Ahora sí es fácil publicar comentarios'/><author><name>María Antonia Valdivielso</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16622015573551436372</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='24' src='http://bp0.blogger.com/_NgBvvgh0ql0/SI4WMZZHmfI/AAAAAAAAAAc/jbgjbORIgBw/S220/camboya4.jpg'/></author><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-667353010587719589.post-3738299248435624856</id><published>2008-08-23T12:41:00.001+02:00</published><updated>2008-08-23T12:44:00.687+02:00</updated><title type='text'>¿Cómo participar en el blog?</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt; Hoy seré breve y práctica.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es evidente que, en cuanto entráis, estáis participando en el blog. Pero parece que a la hora de dejar comentarios algunos habéis tenido problemas. Por eso, os daré unas breves instrucciones con el método más fácil que se me ocurre.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt; Lo primero que tenéis que hacer es abrir una cuenta de correo electrónico en gmail. Id a google -http://www.google.es/-, arriba a la izquierda seleccionad gmail y, una vez en la página, sólo hay que seguir unas instrucciones facilísimas. Con esa dirección y la contraseña ya es tan sencillo como ir a comentarios de la entrada en la que queráis escribir algo y, al ir a publicarlo, poner los datos que os solicitan: la verificación de una palabra que sale en pantalla (volverla a escribir debajo) y, a continuación, el nombre de usuario –la dirección de gmail- y la contraseña. Se le da a “publicar comentario” y listo.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/667353010587719589-3738299248435624856?l=mariaantoniavaldivielso.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mariaantoniavaldivielso.blogspot.com/feeds/3738299248435624856/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=667353010587719589&amp;postID=3738299248435624856' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/667353010587719589/posts/default/3738299248435624856'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/667353010587719589/posts/default/3738299248435624856'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mariaantoniavaldivielso.blogspot.com/2008/08/cmo-participar-en-el-blog.html' title='¿Cómo participar en el blog?'/><author><name>María Antonia Valdivielso</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16622015573551436372</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='24' src='http://bp0.blogger.com/_NgBvvgh0ql0/SI4WMZZHmfI/AAAAAAAAAAc/jbgjbORIgBw/S220/camboya4.jpg'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-667353010587719589.post-8766502266001261130</id><published>2008-08-22T10:56:00.002+02:00</published><updated>2008-08-22T11:00:34.269+02:00</updated><title type='text'>Segunda sesión de quimioterapia: ya he pasado un tercio</title><content type='html'>&lt;meta equiv="Content-Type" content="text/html; charset=utf-8"&gt;&lt;meta name="ProgId" content="Word.Document"&gt;&lt;meta name="Generator" content="Microsoft Word 10"&gt;&lt;meta name="Originator" content="Microsoft Word 10"&gt;&lt;link rel="File-List" href="file:///C:%5CDOCUME%7E1%5CTOITA%7E1%5CCONFIG%7E1%5CTemp%5Cmsohtml1%5C01%5Cclip_filelist.xml"&gt;&lt;!--[if gte mso 9]&gt;&lt;xml&gt;  &lt;w:worddocument&gt;   &lt;w:view&gt;Normal&lt;/w:View&gt;   &lt;w:zoom&gt;0&lt;/w:Zoom&gt;   &lt;w:hyphenationzone&gt;21&lt;/w:HyphenationZone&gt;   &lt;w:compatibility&gt;    &lt;w:breakwrappedtables/&gt;    &lt;w:snaptogridincell/&gt;    &lt;w:wraptextwithpunct/&gt;    &lt;w:useasianbreakrules/&gt;   &lt;/w:Compatibility&gt;   &lt;w:browserlevel&gt;MicrosoftInternetExplorer4&lt;/w:BrowserLevel&gt;  &lt;/w:WordDocument&gt; &lt;/xml&gt;&lt;![endif]--&gt;&lt;style&gt; &lt;!--  /* Style Definitions */  p.MsoNormal, li.MsoNormal, div.MsoNormal 	{mso-style-parent:""; 	margin:0cm; 	margin-bottom:.0001pt; 	mso-pagination:widow-orphan; 	font-size:12.0pt; 	font-family:"Times New Roman"; 	mso-fareast-font-family:"Times New Roman"; 	color:#3366FF; 	mso-ansi-language:CA;} @page Section1 	{size:595.3pt 841.9pt; 	margin:70.85pt 3.0cm 70.85pt 3.0cm; 	mso-header-margin:35.4pt; 	mso-footer-margin:35.4pt; 	mso-paper-source:0;} div.Section1 	{page:Section1;} --&gt; &lt;/style&gt;&lt;!--[if gte mso 10]&gt; &lt;style&gt;  /* Style Definitions */  table.MsoNormalTable 	{mso-style-name:"Tabla normal"; 	mso-tstyle-rowband-size:0; 	mso-tstyle-colband-size:0; 	mso-style-noshow:yes; 	mso-style-parent:""; 	mso-padding-alt:0cm 5.4pt 0cm 5.4pt; 	mso-para-margin:0cm; 	mso-para-margin-bottom:.0001pt; 	mso-pagination:widow-orphan; 	font-size:10.0pt; 	font-family:"Times New Roman";} &lt;/style&gt; &lt;![endif]--&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color: windowtext;" lang="ES-TRAD"&gt;&lt;br /&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span style="color: windowtext;" lang="ES-TRAD"&gt;La segunda sesión de quimioterapia ha sido muy similar y, al tiempo, bastante diferente de la primera. Antes de subir a planta, tuve que pasar por admisión, a que comprobaran las autorizaciones y me dieran los códigos de barras y otros papelotes que, por lo visto, son tan necesarios. La burocracia nos ahoga o, al menos, a mí me persigue.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span style="color: windowtext;" lang="ES-TRAD"&gt;A las tres ya estaba con A. y B., otra enfermera estupenda, recién incorporada después de lo que yo estoy segura que son unas muy merecidas vacaciones; para trabajar en oncología hay que se de una pasta especial, de la mejor y la más resistente. Me pincharon en una vena de la muñeca, para dejarme la vía para el tratamiento después de sacarme sangre para una analítica y ahí vino un pequeño susto: apenas me salió un poquitín, y no hubo forma de conseguir más, a pesar de todos los intentos, lo que llevó a pensar que se me había roto la vena. No fue así, afortunadamente, porque algo similar implica que te pongan una cosa que se llama &lt;i style=""&gt;portacat&lt;/i&gt;, un dispositivo fijo que se coloca bajo la piel en una vena en la parte superior del pecho y cuyo problema fundamental, al menos en mi opinión, es que hay que llevarlo meses después de acabar con la quimioterapia (supongo que por si se reproduce el cáncer, aunque esas cosas nunca te las dicen) y, además, necesita un mantenimiento mensual. Un rollo, vamos.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span style="color: windowtext;" lang="ES-TRAD"&gt;Mientras esperaba los resultados de la analítica, para que no me aburriera, han tenido a bien brindarme un &lt;i style=""&gt;show&lt;/i&gt;. Una mujer inglesa, que también empezó con la quimio conmigo, subió alteradísima, gritando y casi llorando, porque en administración no le habían dado la autorización para ponerse el segundo ciclo. Su argumento básico es que no le hacían caso porque sólo habla inglés, y que todo el mundo la trataba fatal por ello. Ha sido un momento violentísimo, que encima se ha agravado porque la mujer iba acompañada de su hija veinteañera, que hablaba un español aceptable, pero, sobre todo, por la presencia de una amiga de esta, con un español excelente pero unos modales deplorables. Las enfermeras han llamado a administración, han pedido un traductor para no tener que tratar con la impresentable, sino directamente con la paciente y, finalmente, ha llegado la doctora. No sé qué ha pasado, pero le han puesto el tratamiento. Entiendo perfectamente la angustia de la mujer, que continuamente decía que ella lo que quería era curarse; no obstante, no tenía razón en lo de que no la atendían por ser inglesa. Tendría que pedir explicaciones a su seguro, que es el que no quiere pagar su tratamiento. Enfadarse con el equipo médico y azuzar contra las enfermeras a un perro de presa no me parece la mejor solución. En cualquier caso, qué valor hay que tener para someterse a quimioterapia en un país sin defenderte en su idioma. Espero que se le solucionen todos los problemas, y me reafirmo en mi impresión: cuanto más conozco los seguros privados, más alabo la seguridad social. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span style="color: windowtext;" lang="ES-TRAD"&gt;Entre una cosa y otra, la doctora no me ha pasado a ver hasta las cuatro. Ha dicho que mi analítica estaba bien y que, por lo tanto, me pondrían el mismo tratamiento que la vez pasada: por ahora, no hay EPO, ya que mi hematocrito es correcto. ¡Snif! Cuanto más tarden en ponérmelo, menos posibilidades tendré de ganar el &lt;i style=""&gt;tour&lt;/i&gt; de Francia después, con la ilusión que me hacía. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span style="color: windowtext;" lang="ES-TRAD"&gt;Mientras me iban pasando los siete sueros, casi me he &lt;span style="font-style: italic;"&gt;comido&lt;/span&gt; la novela de Guelbenzu &lt;i style=""&gt;No acosen al asesino&lt;/i&gt;. Mi padre está un poco mosqueado porque dice que, desde que yo he llegado, no se ven en su casa más que libros de asesinatos y muertes. He contagiado a todos mi pasión por la novela negra, pero mi progenitor no está muy convencido de que no estemos planeando entre todos el crimen perfecto.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span style="color: windowtext;" lang="ES-TRAD"&gt;A las siete y veinte he acabado, Biel –puntual como un reloj, y siempre, siempre, al pie del cañón cuando lo necesito- me ha venido a buscar, nos hemos ido a comprar un par de cosas y, después, a cenar algo. Eso sí, esta vez he empezado a notar pronto síntomas que la otra vez no sabía que lo eran; por ejemplo, una especie de vacío en el estómago, que la primera vez achaqué al hambre, pero que ahora sé que es el principio de las ganas de vomitar que sobrevienen indefectiblemente, aun a pesar de la medicación que te empiezan a dar una hora antes de la quimioterapia.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span style="color: windowtext;" lang="ES-TRAD"&gt;Esta noche he dormido hasta las cuatro y media. Después, el sueño no me ha vencido, así que he releído los periódicos de ayer, he terminado el libro de Guelbenzu y hasta me he atrevido a empezar &lt;i style=""&gt;Vida y destino&lt;/i&gt;, todo un reto: 1.111 páginas y, ya en la primera, una frase: “Todo lo que vive es irrepetible”. No se puede decir más con menos.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/667353010587719589-8766502266001261130?l=mariaantoniavaldivielso.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mariaantoniavaldivielso.blogspot.com/feeds/8766502266001261130/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=667353010587719589&amp;postID=8766502266001261130' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/667353010587719589/posts/default/8766502266001261130'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/667353010587719589/posts/default/8766502266001261130'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mariaantoniavaldivielso.blogspot.com/2008/08/segunda-sesin-de-quimioterapia-ya-he.html' title='Segunda sesión de quimioterapia: ya he pasado un tercio'/><author><name>María Antonia Valdivielso</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16622015573551436372</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='24' src='http://bp0.blogger.com/_NgBvvgh0ql0/SI4WMZZHmfI/AAAAAAAAAAc/jbgjbORIgBw/S220/camboya4.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-667353010587719589.post-1618697894573939584</id><published>2008-08-20T20:07:00.003+02:00</published><updated>2008-08-20T20:16:00.488+02:00</updated><title type='text'>Después de Berlín</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/_NgBvvgh0ql0/SKxfFB4oZwI/AAAAAAAAAB4/6mdnz6TfWYU/s1600-h/ciber.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 0pt 10px 10px; float: right; cursor: pointer;" src="http://3.bp.blogspot.com/_NgBvvgh0ql0/SKxfFB4oZwI/AAAAAAAAAB4/6mdnz6TfWYU/s200/ciber.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5236665006734993154" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;meta equiv="Content-Type" content="text/html; charset=utf-8"&gt;&lt;meta name="ProgId" content="Word.Document"&gt;&lt;meta name="Generator" content="Microsoft Word 10"&gt;&lt;meta name="Originator" content="Microsoft Word 10"&gt;&lt;link rel="File-List" href="file:///C:%5CDOCUME%7E1%5CTOITA%7E1%5CCONFIG%7E1%5CTemp%5Cmsohtml1%5C01%5Cclip_filelist.xml"&gt;&lt;!--[if gte mso 9]&gt;&lt;xml&gt;  &lt;w:worddocument&gt;   &lt;w:view&gt;Normal&lt;/w:View&gt;   &lt;w:zoom&gt;0&lt;/w:Zoom&gt;   &lt;w:hyphenationzone&gt;21&lt;/w:HyphenationZone&gt;   &lt;w:compatibility&gt;    &lt;w:breakwrappedtables/&gt;    &lt;w:snaptogridincell/&gt;    &lt;w:wraptextwithpunct/&gt;    &lt;w:useasianbreakrules/&gt;   &lt;/w:Compatibility&gt;   &lt;w:browserlevel&gt;MicrosoftInternetExplorer4&lt;/w:BrowserLevel&gt;  &lt;/w:WordDocument&gt; &lt;/xml&gt;&lt;![endif]--&gt;&lt;style&gt; &lt;!--  /* Style Definitions */  p.MsoNormal, li.MsoNormal, div.MsoNormal 	{mso-style-parent:""; 	margin:0cm; 	margin-bottom:.0001pt; 	mso-pagination:widow-orphan; 	font-size:12.0pt; 	font-family:"Times New Roman"; 	mso-fareast-font-family:"Times New Roman"; 	color:#3366FF; 	mso-ansi-language:CA;} @page Section1 	{size:595.3pt 841.9pt; 	margin:70.85pt 3.0cm 70.85pt 3.0cm; 	mso-header-margin:35.4pt; 	mso-footer-margin:35.4pt; 	mso-paper-source:0;} div.Section1 	{page:Section1;} --&gt; &lt;/style&gt;&lt;!--[if gte mso 10]&gt; &lt;style&gt;  /* Style Definitions */  table.MsoNormalTable 	{mso-style-name:"Tabla normal"; 	mso-tstyle-rowband-size:0; 	mso-tstyle-colband-size:0; 	mso-style-noshow:yes; 	mso-style-parent:""; 	mso-padding-alt:0cm 5.4pt 0cm 5.4pt; 	mso-para-margin:0cm; 	mso-para-margin-bottom:.0001pt; 	mso-pagination:widow-orphan; 	font-size:10.0pt; 	font-family:"Times New Roman";} &lt;/style&gt; &lt;![endif]--&gt;    &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span  lang="ES-TRAD" style="color:#000000;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span  lang="ES-TRAD" style="color:#000000;"&gt;Ya estoy en casa, después de mis minivacaciones en Berlín. Sólo han sido cinco días, pero me han servido para reafirmarme en la sensación de que el cáncer, por ahora, no me impide hacer ninguna de las cosas que me apetece hacer. Sólo se trata de encontrar el cuándo. Está claro que en la primera semana después del tratamiento una no está como para hacer un &lt;i style=""&gt;rafting&lt;/i&gt; de 37 kilómetros y que plantearse un mes en un destino exótico no es realista, pero, adaptándose al momento y a los ánimos, se pueden hacer muchas cosas, con cáncer y con quimioterapia. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span  lang="ES-TRAD" style="color:#000000;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span  lang="ES-TRAD" style="color:#000000;"&gt;&lt;span style=""&gt;            &lt;/span&gt;Berlín me ha encantado. Qué civilizados son los alemanes de allí, cómo reciclan y qué bajo nivel de ruido y de contaminación lumínica hay en la ciudad. ¡Y qué diferentes son de los que me encuentro por El Arenal (sigo apalancada en casa de mis padres; me van a tener que echar con una pala excavadora) cuando salgo a pasear por la noche! No sé si es por lo que les ofrecemos aquí o por lo que beben, pero es como si, al pisar el aeropuerto de Palma, se transformaran. Ya sé que hay excepciones, y que generalizar a través de un ejemplo concreto es horrible, pero, esperando las maletas, una niña se ha comido un plátano y su padre, ni corto ni perezoso, ha dejado la piel de la fruta en la cinta de equipajes, dando vueltas. Ni se ha molestado en buscar una papelera. Estoy segura que en Alemania no lo haría. Aunque, claro, allí tampoco bebería sangría de &lt;i style=""&gt;tetra-brick&lt;/i&gt; con una caña de un metro de largo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span  lang="ES-TRAD" style="color:#000000;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span  lang="ES-TRAD" style="color:#000000;"&gt;&lt;span style=""&gt;            &lt;/span&gt;De la ciudad me ha gustado casi todo, y me ha sorprendido cómo se han difuminado las diferencias entre un sector y otro, como mínimo en el centro. No sé si en barrios periféricos es igual, pero, sin un mapa con el antiguo recorrido del muro, resulta dificilísimo saber qué era, hace apenas veinte años, Berlín Este y qué era Berlín Oeste. ¡Qué horror! Soy tan mayor que me acuerdo perfectamente del día en que el muro cayó y un alumno de una academia donde yo trabajaba dando clases de español a extranjeros entró llorando de felicidad en el aula. Yo no, pero él sí era consciente de lo que eso iba a significar y acabó contagiándonos su emoción a todos.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span  lang="ES-TRAD" style="color:#000000;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span  lang="ES-TRAD" style="color:#000000;"&gt;&lt;span style=""&gt;            &lt;/span&gt;Por ponerle una pega a mi estancia en Berlín, he de decir que casi me quedo sin ver la final de Nadal. Ninguno de los veinte canales de la televisión del hotel, ni siquiera TVE Internacional, cuya programación es de vergüenza ajena y tendría que hacer pensar a alguien en la imagen que damos al extranjero –el sábado, por ejemplo, daban “Cine de barrio”, lo prometo-, retransmitía el partido. La solución fue seguirlo por Internet, a través de una retransmisión chilena, y a eso responde la fotografía que acompaña esta entrada. No soy yo en la radio, soy yo siguiendo la final olímpica desde un cibercafé.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span  lang="ES-TRAD" style="color:#000000;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span  lang="ES-TRAD" style="color:#000000;"&gt;&lt;span style=""&gt;            &lt;/span&gt;Ha sido un placer especial poder pasear, caminar y disfrutar del gusto de ser turista casi con mi energía de siempre. Al final del día estaba algo más cansada de lo habitual, pero ni me sentía mareada ni afiebrada ni, por supuesto, enferma. Lo que sí me ha molestado ha sido El Sistema (mi pelo de pega), pero si hay una lección que una mujer aprende pronto, es que para presumir hay que sufrir. Por cierto, hoy me han puesto Mi Sistema Definitivo. Pronto lo contaré, con material gráfico incluido.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span  lang="ES-TRAD" style="color:#000000;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span  lang="ES-TRAD" style="color:#000000;"&gt;&lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;&lt;span style=""&gt;           &lt;/span&gt;Mañana, jueves, me toca la segunda sesión de quimioterapia. No sé si es mejor o peor saber lo que me espera. Por si acaso, procuro no pensar mucho en ello. Ir de viaje ha sido una buena solución para no darle muchas vueltas, así que, a partir de ahora, antes de cada sesión (y me quedarán otras cuatro, después de la de mañana), me iré cinco días de tour turístico. ¡Espero financiación, que la nómina no da para tanto!&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/667353010587719589-1618697894573939584?l=mariaantoniavaldivielso.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mariaantoniavaldivielso.blogspot.com/feeds/1618697894573939584/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=667353010587719589&amp;postID=1618697894573939584' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/667353010587719589/posts/default/1618697894573939584'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/667353010587719589/posts/default/1618697894573939584'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mariaantoniavaldivielso.blogspot.com/2008/08/despus-de-berln.html' title='Después de Berlín'/><author><name>María Antonia Valdivielso</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16622015573551436372</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='24' src='http://bp0.blogger.com/_NgBvvgh0ql0/SI4WMZZHmfI/AAAAAAAAAAc/jbgjbORIgBw/S220/camboya4.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_NgBvvgh0ql0/SKxfFB4oZwI/AAAAAAAAAB4/6mdnz6TfWYU/s72-c/ciber.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-667353010587719589.post-2828904654173164556</id><published>2008-08-18T19:32:00.004+02:00</published><updated>2008-08-20T18:44:03.701+02:00</updated><title type='text'>¡Estoy en Berlín!</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_NgBvvgh0ql0/SKmyaHIhq7I/AAAAAAAAABw/N-o0jHMQ6Gw/s1600-h/berlin.JPG"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5235912203456064434" style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center;" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_NgBvvgh0ql0/SKmyaHIhq7I/AAAAAAAAABw/N-o0jHMQ6Gw/s320/berlin.JPG" border="0" /&gt;&lt;/a&gt; No os penséis que os tengo abandonados porque esté muy deprimida por haberme quedado pelona; al contrario, estoy en Berlín, escribiendo desde un cibercafé (de ahí que falten algunos signos de puntuación: este teclado es un poco diferente del nuestro, pero ya lo arreglaré al volver a Mallorca). La prueba de que, efectivamente estoy aquí, es que aquello tan bonito que se ve a mi espalda es la Puerta de Brandenburgo, por donde quise empezar la visita.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Si la pregunta es cómo es que estoy de viaje, la respuesta es que, claro, tenía &lt;em&gt;mono&lt;/em&gt; de avión. Ha sido, además, una salida dicha y hecha, de esas sin apenas planificación que, a la larga, son las que acaban saliendo más redondas. Yo no conocía Berlín y es una ciudad que ofrece muchas ventajas a alguien en mis circunstancias: hay un montón de vuelos directos cada día, si tengo que volver urgentemente en dos horas y cuarto estoy en casa y el clima es perfecto, porque al estar nublado prácticamente todo el día no tengo que preocuparme porque me dé el sol.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Obviamente, antes de venir pedí permiso a A., la enfermera de oncología, quien me dijo que no dejara de irme si me apetecía. Creo que ella sabe que es probable que más adelante no me apetezca tanto, así que es cuestión de aprovechar mientras pueda. Ya dije el otro día que, después de pensar que la enfermedad me impediría hacer muchas cosas, al final estoy haciendo lo que tenía planificado más algunos extras que me han dado algo más de &lt;em&gt;vidilla&lt;/em&gt;.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Ya contaré después mis experiencias berlinesas, con calma y reflexión, pero, de momento, mi aventura alemana no puede ser mejor.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/667353010587719589-2828904654173164556?l=mariaantoniavaldivielso.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mariaantoniavaldivielso.blogspot.com/feeds/2828904654173164556/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=667353010587719589&amp;postID=2828904654173164556' title='9 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/667353010587719589/posts/default/2828904654173164556'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/667353010587719589/posts/default/2828904654173164556'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mariaantoniavaldivielso.blogspot.com/2008/08/estoy-en-berln.html' title='¡Estoy en Berlín!'/><author><name>María Antonia Valdivielso</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16622015573551436372</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='24' src='http://bp0.blogger.com/_NgBvvgh0ql0/SI4WMZZHmfI/AAAAAAAAAAc/jbgjbORIgBw/S220/camboya4.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_NgBvvgh0ql0/SKmyaHIhq7I/AAAAAAAAABw/N-o0jHMQ6Gw/s72-c/berlin.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>9</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-667353010587719589.post-6575158682940864425</id><published>2008-08-15T13:20:00.002+02:00</published><updated>2008-08-15T13:23:00.979+02:00</updated><title type='text'>Una cuestión peliaguda (II)</title><content type='html'>&lt;meta equiv="Content-Type" content="text/html; charset=utf-8"&gt;&lt;meta name="ProgId" content="Word.Document"&gt;&lt;meta name="Generator" content="Microsoft Word 10"&gt;&lt;meta name="Originator" content="Microsoft Word 10"&gt;&lt;link rel="File-List" href="file:///C:%5CDOCUME%7E1%5CTOITA%7E1%5CCONFIG%7E1%5CTemp%5Cmsohtml1%5C01%5Cclip_filelist.xml"&gt;&lt;!--[if gte mso 9]&gt;&lt;xml&gt;  &lt;w:worddocument&gt;   &lt;w:view&gt;Normal&lt;/w:View&gt;   &lt;w:zoom&gt;0&lt;/w:Zoom&gt;   &lt;w:hyphenationzone&gt;21&lt;/w:HyphenationZone&gt;   &lt;w:compatibility&gt;    &lt;w:breakwrappedtables/&gt;    &lt;w:snaptogridincell/&gt;    &lt;w:wraptextwithpunct/&gt;    &lt;w:useasianbreakrules/&gt;   &lt;/w:Compatibility&gt;   &lt;w:browserlevel&gt;MicrosoftInternetExplorer4&lt;/w:BrowserLevel&gt;  &lt;/w:WordDocument&gt; &lt;/xml&gt;&lt;![endif]--&gt;&lt;style&gt; &lt;!--  /* Style Definitions */  p.MsoNormal, li.MsoNormal, div.MsoNormal 	{mso-style-parent:""; 	margin:0cm; 	margin-bottom:.0001pt; 	mso-pagination:widow-orphan; 	font-size:12.0pt; 	font-family:"Times New Roman"; 	mso-fareast-font-family:"Times New Roman"; 	color:#3366FF; 	mso-ansi-language:CA;} @page Section1 	{size:595.3pt 841.9pt; 	margin:70.85pt 3.0cm 70.85pt 3.0cm; 	mso-header-margin:35.4pt; 	mso-footer-margin:35.4pt; 	mso-paper-source:0;} div.Section1 	{page:Section1;} --&gt; &lt;/style&gt;&lt;!--[if gte mso 10]&gt; &lt;style&gt;  /* Style Definitions */  table.MsoNormalTable 	{mso-style-name:"Tabla normal"; 	mso-tstyle-rowband-size:0; 	mso-tstyle-colband-size:0; 	mso-style-noshow:yes; 	mso-style-parent:""; 	mso-padding-alt:0cm 5.4pt 0cm 5.4pt; 	mso-para-margin:0cm; 	mso-para-margin-bottom:.0001pt; 	mso-pagination:widow-orphan; 	font-size:10.0pt; 	font-family:"Times New Roman";} &lt;/style&gt; &lt;![endif]--&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span style="color: windowtext;" lang="ES-TRAD"&gt;Desde luego, si hay algo que no se puede decir es que los especialistas no tienen controlados los efectos de la quimioterapia. De hecho, la oncóloga me dijo que en la actualidad hay medios para combatir y minimizar todos los efectos de la medicación, menos uno: la caída del pelo. Se supone que a las dos semanas del primer &lt;i style=""&gt;chute&lt;/i&gt; se empieza con ella y yo he cumplido con el pronóstico como un reloj.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span style="color: windowtext;" lang="ES-TRAD"&gt;El martes por la noche empecé a notar que se me desprendían apéndices capilares que en circunstancias normales estaban bien fijos; el miércoles la cosa fue a más y ayer, jueves, cuando me levanté tenía la almohada llena de pelos y cada vez que me pasaba la mano me quedaba con mechones; lo dicho, a los quince días justos, tal y como me pronosticaron.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span style="color: windowtext;" lang="ES-TRAD"&gt;El problema es que Mi Sistema, que no es más que una prótesis capilar fija hecha a medida (una peluca de pelo natural que no se quita, para que nos entendamos) no llega hasta el miércoles que viene, con lo cual iba a tener que ver cómo durante seis días me iba quedando calva poco a poco. El director del centro R. me dio dos opciones: una, que hasta el miércoles no me tocara el pelo, no me lo lavara y me pusiera laca para que los cabellos que se desprenden se quedaran pegados a los últimos supervivientes (pero, aun así, el lunes o el martes ya tendría que llevar un pañuelo); y, la otra, raparme la melena que todavía llevaba –y todavía tenía mucho pelo, a pesar de lo que se me había caído, pero si hay algo que me sobraba antes de todo esto era cabello- y ponerme Un Sistema Provisional para llegar en condiciones al miércoles.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span style="color: windowtext;" lang="ES-TRAD"&gt;A grandes males, grandes remedios. “Que me rapen”, dije.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span style="color: windowtext;" lang="ES-TRAD"&gt;Y me pasaron la máquina y me dejaron calvita.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span style="color: windowtext;" lang="ES-TRAD"&gt;Pensaba que me lo tomaría peor, pero supongo que estar mentalizada ayuda. Aun así, no fui tan valiente como para afrontar mi propia imagen en el espejo después de que me hubieran pasado la máquina. Natalie Portman está guapísima en “V de Vendetta” con su cabeza bien rapada, Demi Moore está hasta sexy en “La teniente O’neill”con su corte al cero y La Mari de Chambao demuestra ser muy alternativa sin tener que preocuparse por ir a que la peinen, pero yo ni soy tan guapa como la Portman, ni tan espectacular como la Moore ni tan &lt;i style=""&gt;hippy&lt;/i&gt; como La Mari, por lo cual pedí que me taparan el espejo mientras me pasaban el cortacésped. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span style="color: windowtext;" lang="ES-TRAD"&gt;Después me pusieron la peluca, teñida de mi color, me la ajustaron y me la dejaron fija, la cortaron más o menos como llevaba el pelo antes y, finalmente, me peinaron normalmente: secador, cepillo redondo y plancha.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span style="color: windowtext;" lang="ES-TRAD"&gt;¿Cuál es el resultado? Lo veréis cuando me pongan Mi Sistema, el definitivo, porque pienso colgar fotos. Ahora me veo un poco rara, porque el corte no es igual, y el pelo no tiene ni tanto movimiento ni tanto brillo como el propio (es la grasa del cuero cabelludo la que lo provoca; cosas de las que una se entera en estas circunstancias), pero creo que la gente que no lo sepa no lo notará. De hecho, a la hora y media pasé la prueba de fuego, porque fui a la óptica a recoger mis nuevas gafas, y ni la chica de la tienda –que me conoce hace años- ni las tres alumnas que me encontré allí hicieron ningún comentario, ni siquiera del tipo “te has cambiado el peinado”.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span style="color: windowtext;" lang="ES-TRAD"&gt;No he tenido problemas para dormir, aunque la sensación que tengo es que llevo un gorro de natación, con la salvedad de que llevo el pelo por encima, en lugar de llevarlo por debajo, que sería lo normal.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/667353010587719589-6575158682940864425?l=mariaantoniavaldivielso.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mariaantoniavaldivielso.blogspot.com/feeds/6575158682940864425/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=667353010587719589&amp;postID=6575158682940864425' title='8 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/667353010587719589/posts/default/6575158682940864425'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/667353010587719589/posts/default/6575158682940864425'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mariaantoniavaldivielso.blogspot.com/2008/08/una-cuestin-peliaguda-ii.html' title='Una cuestión peliaguda (II)'/><author><name>María Antonia Valdivielso</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16622015573551436372</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='24' src='http://bp0.blogger.com/_NgBvvgh0ql0/SI4WMZZHmfI/AAAAAAAAAAc/jbgjbORIgBw/S220/camboya4.jpg'/></author><thr:total>8</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-667353010587719589.post-1380054932861688318</id><published>2008-08-13T12:58:00.001+02:00</published><updated>2008-08-13T13:02:52.359+02:00</updated><title type='text'>Un poco de historia VI: “No voy a poder con todo”</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;A todo esto, pasaron tres cosas que me añadieron nuevas preocupaciones. La primera es que mi abuela se puso muy malita y, finalmente, murió. Estuve dos veces en Bilbao en apenas una semana, una para el funeral y la otra cuando todavía vivía. Quiero pensar que me reconoció cuando me vio por primera vez, porque le cambiaron la expresión de la cara y el brillo de los ojos, pero no sé si eso es sólo algo de lo que yo me quiero convencer. El funeral fue muy duro, sobre todo por mi abuelo. Llevaban juntos 67 años. ¿Cómo se puede alguien sobreponer a eso?&lt;br /&gt;El día del funeral de mi abuela, el viernes 23 de mayo, mis alumnos del taller de teatro tenían reservada hora para el único ensayo que podrían hacer en el Teatre Xesc Forteza antes de la representación del domingo. Yo no pude estar con ellos, pero Antònia, mi compañera de departamento y amiga, me echó un capote enorme y se encargó de ir con ellos hasta allí y de coordinarlo todo. Elena, mi otra salvadora, con su superfurgoneta, me ayudó con las mesas y las sillas que me dejaron en el Centro Andaluz de Palma (se portaron de maravilla con nosotros y, con todo lo que se me vino encima, ni siquiera pude agradecérselo como debía). Al final, después de muchísimos nervios que se concretaron en que el domingo por la mañana, justo antes de salir de casa, me caí por la escalera, me destrocé la espinilla y casi me parto el tobillo, la representación del domingo fue un éxito total. Me emocioné al ver a esos alumnos de 3º de ESO venciendo el miedo escénico y los nervios y haciéndolo tan bien que estuvieron insuperables. Me encantaría poner alguna foto, pero son menores de edad. Ser profesora de secundaria hoy en día implica muchos sinsabores, pero la representación de aquel día en el Xesc Forteza compensa muchos años de docencia y, en medio de tantas cosas tristes como estaba viviendo, supuso unas horas de satisfacción casi completa.&lt;br /&gt;Para rematar, me llamaron de la Conselleria d’Educació para ofrecerme ser presidenta del tribunal nº 1 de las oposiciones de secundaria. En un primer momento, respondí que no, pero me insistieron, diciendo que me lo pensara un par de días. Mirando el calendario, vi que, si quería, lo podía hacer: si la operación era el día 10 de junio, la quimioterapia no empezaría hasta mediados de julio, porque no se inicia el tratamiento hasta cuatro o cinco semanas después de la intervención. Como todo lo de las oposiciones tenía que estar terminado el 10 de julio, las fechas cuadraban. La cuestión era si lo quería hacer. La otra vez que estuve de tribunal, también me cogió en un momento de mi vida muy difícil, y lo cierto es que tener que estar pendiente de algo tan delicado como decidir quién va a obtener una plaza para toda la vida me ayudó a sobrellevar el golpe. Esta vez pensé que me podía ocurrir algo similar. No quería ni pensar lo que podía suponer estar semanas en casa, sin hacer otra cosa que darle vueltas a lo que me esperaba. Al final, claro, cuando me volvieron a llamar, dije que sí, y es algo de lo que no me he arrepentido.&lt;br /&gt;Cuando empezó todo esto pensé que tendría que dejarlo todo, que no iba a poder con la representación de mis alumnos, que yo misma no iba a poder actuar en las escenas de mi curso de teatro, que no me sería posible acabar el curso, que no estaría en las evaluaciones finales, que no iba a poder corregir selectividad, que no sería posible hacer lo de las oposiciones… Y, al final, lo he hecho todo. Eso sí, con mucho estrés, con muchos nervios, &lt;span style="font-style: italic;"&gt;with a little help of my friends &lt;/span&gt;(&lt;span style="font-style: italic;"&gt;and my family&lt;/span&gt;, aunque no esté en la canción), pensando más de una vez que no iba a poder con todo y durmiendo y descansando muy poco. Sé que hay gente que, en estas circunstancias, prefiere darse de baja y tomarse las cosas con calma y reflexión, pero yo necesito actividad y tensión. Eso es lo que me ayuda a sobrellevar lo que me ha venido.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/667353010587719589-1380054932861688318?l=mariaantoniavaldivielso.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mariaantoniavaldivielso.blogspot.com/feeds/1380054932861688318/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=667353010587719589&amp;postID=1380054932861688318' title='5 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/667353010587719589/posts/default/1380054932861688318'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/667353010587719589/posts/default/1380054932861688318'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mariaantoniavaldivielso.blogspot.com/2008/08/un-poco-de-historia-vi-no-voy-poder-con.html' title='Un poco de historia VI: “No voy a poder con todo”'/><author><name>María Antonia Valdivielso</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16622015573551436372</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='24' src='http://bp0.blogger.com/_NgBvvgh0ql0/SI4WMZZHmfI/AAAAAAAAAAc/jbgjbORIgBw/S220/camboya4.jpg'/></author><thr:total>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-667353010587719589.post-46633632667686374</id><published>2008-08-12T11:32:00.002+02:00</published><updated>2008-08-12T11:43:58.002+02:00</updated><title type='text'>Sanidad pública versus sanidad privada</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;No hace falta decir que todo lo que estoy contando en este blog responde única y exclusivamente a mi experiencia personal. Ni pretendo generalizar, ni mostrar ningún camino ni ser ejemplo de nada. Cuento las cosas como yo, en este momento concreto –y puede ser que más adelante no sea así-, las estoy viendo y viviendo.&lt;br /&gt;Convivir con un cáncer y un seguro privado al mismo tiempo no es fácil. En más de un momento me he sentido perdida e indefensa, y no precisamente por la enfermedad, sino por no saber por dónde tenía que seguir o a quién tenía que llamar.&lt;br /&gt;Para empezar, fue el ginecólogo el que me diagnosticó el cáncer. Como él no es especialista en mama, me recomendó al doctor T., El Hombre Que Nunca Sonríe, y hasta me concertó una cita con él, pero, a partir de ahí, todo lo he tenido que hacer sola.&lt;br /&gt;Cuando el doctor T. me empezó a solicitar pruebas, tuve hasta que consultar qué era una gammagrafía para saber quién me la podía hacer; es cuestión de coger el cuadro médico del seguro y empezar a llamar, hasta que alguien te dice que te puede dar una hora relativamente pronto y que, además, te puede hacer un informe antes de que las ranas críen pelo o el tumor se extienda más. Lo mismo se puede aplicar al informe del preoperatorio, a los Rayos X con informe, al ecocardiograma… He tenido que buscar radiólogo, cardiólogo y, lo que es peor, hasta oncólogo. Ese fue un momento especialmente duro: empezar a llamar a los médicos que, en el librito del seguro, están bajo el epígrafe de oncología te hace tomar conciencia total de lo que tienes.&lt;br /&gt;Y no sólo es eso. Hay pruebas que el seguro quiere que se hagan en una clínica determinada, con la que tiene concierto, y el doctor T. exige que sean de otra clínica, donde en teoría yo no puedo ir. El doctor T. insistió en que la resonancia magnética nuclear y la punción con aguja gruesa tenían que ser de la clínica R., para añadir a continuación que seguramente me pondrían muchas pegas, y que en ese caso pidiera ver a algún supervisor, y que insistiera y que llorara si era necesario para que me autorizaran el volante. Creo que es fácil imaginar la angustia: no es sólo que te digan que tienes lo que tienes, sino que a ello se le suma la incertidumbre de pensar si darán permiso para hacer las pruebas, si de verdad habrá que montar un número, si al final no quedará más remedio que pagarlo. Al final, no me pusieron problemas, pero la preocupación añadida y la sensación de que estás suplicando por un favor no me las quita nadie.&lt;br /&gt;Luego está lo de las autorizaciones en general, para cualquier prueba excepto para una analítica de sangre; ni un día he salido del médico sin algún volante que necesitara supervisión: para cada ingreso hospitalario, para la detección del ganglio centinela… y, lo último, para cada uno de los ciclos de la quimio. No hay una autorización global, no, que eso sería facilitar las cosas: antes de cada ciclo, debo ir a las oficinas de la compañía del seguro a pedir autorización. Absurdo, ¿no?&lt;br /&gt;Se suele pensar que la gran ventaja de la sanidad privada frente a la pública es la rapidez (no lo es el cuadro médico, porque todos, absolutamente todos los médicos que me han tratado trabajan en la pública y en la privada), pero incluso eso lo puedo desmontar fácilmente. A mi madre y a mí nos estaban haciendo prácticamente lo mismo en el mismo momento; pues bien, desde la mamografía hasta el resultado de la punción con aguja gruesa, con mi madre en la sanidad pública tardaron diez días menos que los que yo tardé. Y todo eso sin que ella se tuviera que molestar en buscar médicos, solicitar autorizaciones y sentirse perdida más de una vez, y sin que tuviera que moverse por la mitad de los centros sanitarios privados de Palma arrastrando una enorme bolsa de radiografías que cada día iba engordando con nuevos informes y pruebas. Envidiaba a mi madre cuando recibía un mensaje en el móvil diciéndole a qué médico tenía que ir y cuándo tenía que hacerlo, mientras yo buscaba e intentaba cuadrar todo lo que me pedían para que me pudieran operar el día acordado.&lt;br /&gt;¿Cómo puede ser que se acabe tardando más en la privada? Es fácil. El doctor T., por ejemplo, sólo opera los martes. Si ya tiene a dos pacientes, pasas al otro martes; si coincide con un congreso o con un viaje, te vas a tres semanas más tarde, que es lo que me pasó a mí. Quiero pensar que si ven que el caso es urgente se dan más prisa.&lt;br /&gt;Es verdad que la sanidad privada tiene ventajas, las más importantes de las cuales son, quizás, la intimidad y una cierta comodidad. En las dos operaciones he tenido una habitación para mí sola, con una cama para un acompañante. Y en la quimio hay unos boxes individuales que, según me han dicho, no existen en el mayor hospital público de Mallorca. Aparte de eso, poco más.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/667353010587719589-46633632667686374?l=mariaantoniavaldivielso.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mariaantoniavaldivielso.blogspot.com/feeds/46633632667686374/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=667353010587719589&amp;postID=46633632667686374' title='6 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/667353010587719589/posts/default/46633632667686374'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/667353010587719589/posts/default/46633632667686374'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mariaantoniavaldivielso.blogspot.com/2008/08/sanidad-pblica-versus-sanidad-privada.html' title='Sanidad pública versus sanidad privada'/><author><name>María Antonia Valdivielso</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16622015573551436372</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='24' src='http://bp0.blogger.com/_NgBvvgh0ql0/SI4WMZZHmfI/AAAAAAAAAAc/jbgjbORIgBw/S220/camboya4.jpg'/></author><thr:total>6</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-667353010587719589.post-1350181432284106609</id><published>2008-08-11T09:42:00.002+02:00</published><updated>2008-08-12T11:45:05.378+02:00</updated><title type='text'>Un poco de historia (V): “Tengo dos noticias: una buena y otra mala”</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;La punción con aguja gruesa se realiza bajo control ecográfico. De lo que se trata es de “pinchar” el tumor en diferentes puntos, para extraer diferentes muestras que se envían a anatomía patológica para su estudio histológico. Se hace con anestesia local y, aun así, se avisa de que es un procedimiento doloroso. Casualmente, un mes antes se lo habían hecho a mi madre y había estado un par de días bastante perjudicada. A mí no me dolió nada, no sé si por la pericia del radiólogo o por el propio instinto de supervivencia del cáncer. Parece ser que, cuanto peor es el bulto, menos duele. Es como si el cáncer tuviera capacidad de razonar y pensara algo como “voy a pasar inadvertido durante el máximo tiempo posible, a fin de que, cuando me encuentren, ya sea demasiado tarde para acabar conmigo”. A mí ni me dolía el tumor, ni me han dolido las pruebas que en él me han hecho.&lt;br /&gt;Tuve que esperar después casi diez días para tener los resultados de la punción, que, en lo esencial, no difirieron mucho de lo que ya sabía (carcinoma ductal infiltrante), aunque se añadieron nuevas informaciones, como que era de Grado I, es decir, el menos agresivo de todos los posibles. Se adjuntaba también un informe de marcadores hormonales y receptores moleculares, que son los que indican a qué tipo de tratamiento responderá ese tumor en concreto.&lt;br /&gt;Con ello, más los resultados de la resonancia magnética nuclear (que sí, mucha tecnología, pero el informe ponía que tenía un tumor de 2,5 centímetros, cuando el radiólogo me dijo que era de 1’5), más unos Rayos-X informados volví a ver al doctor T. el 26 de mayo. El Hombre que Nunca Sonríe miró con mucha atención los resultados de la clínica R., me tiró por encima de la mesa el informe de los rayos de tórax con la frase “para esto, mejor que no me traigas nada” (se ve que no le gusta cómo hacen las cosas en el Hospital de M., pero yo no tengo la culpa, como le dije) y, con esa sensibilidad y simpatía que le caracterizan, me dijo: “Bueno, lo que ya sabíamos, es cáncer y hay que operar. Yo me voy de viaje y no te puedo intervenir hasta el 10 de junio”. Lo bueno de que te traten sin ninguna empatía es que sales del médico pensando que tienes algo equivalente a una gripe y ni se te ocurre llorar ante semejante despliegue de indiferencia. Lo malo ni me voy a molestar en escribirlo.&lt;br /&gt;A continuación, y ante mis preguntas, añadió una noticia buena y una mala, como en el tópico. La buena es que no me iba a quitar el pecho, como mínimo en la primera intervención; si después, en el tejido de seguridad que quitan alrededor del tumor había células cancerígenas, sí que me someterían a una segunda operación donde me extirparían la mama, pero donde, al mismo tiempo, ya me harían la reconstrucción. Por tanto, sin pecho no me iba a ver. Fue un verdadero alivio. La mala noticia era que los marcadores, que le parecieron algo contradictorios y que requerían la opinión de un oncólogo, indicaban que me tendría que someter, con toda seguridad, a quimioterapia, la tercera palabra terrible después de “cáncer” y “metástasis”.&lt;br /&gt;Me explicó después muy detalladamente en qué iba a consistir la intervención: además de extirpar el tumor, se iba a quitar también el ganglio centinela, que es el primer ganglio donde drena el tumor. En el mismo quirófano se hace un análisis de urgencia (que resulta fiable en el 90% de los casos). Si ese primer ganglio está infectado, hay que quitar los otros de la axila; si no, no es necesario y la operación es mucho más sencilla porque no hay que llevar drenaje. En este último caso, con 24 horas de hospitalización estaba lista.&lt;br /&gt;Volví a salir de allí con otro montón de volantes para solicitar autorizaciones (para la intervención, para la detección del ganglio…) a mi seguro. Además, me tenía que hacer un informe médico preoperatorio con un cardiólogo.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/667353010587719589-1350181432284106609?l=mariaantoniavaldivielso.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mariaantoniavaldivielso.blogspot.com/feeds/1350181432284106609/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=667353010587719589&amp;postID=1350181432284106609' title='5 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/667353010587719589/posts/default/1350181432284106609'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/667353010587719589/posts/default/1350181432284106609'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mariaantoniavaldivielso.blogspot.com/2008/08/un-poco-de-historia-v-tengo-dos.html' title='Un poco de historia (V): “Tengo dos noticias: una buena y otra mala”'/><author><name>María Antonia Valdivielso</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16622015573551436372</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='24' src='http://bp0.blogger.com/_NgBvvgh0ql0/SI4WMZZHmfI/AAAAAAAAAAc/jbgjbORIgBw/S220/camboya4.jpg'/></author><thr:total>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-667353010587719589.post-2946510703301770929</id><published>2008-08-09T20:17:00.003+02:00</published><updated>2008-08-12T11:45:47.566+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='http://www.blogger.com/img/gl.align.full.gif'/><title type='text'>Volviendo a la normalidad poco a poco</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Estoy teniendo ciertos problemas con la conexión a Internet, por eso no he podido colgar nada en los dos últimos días.&lt;br /&gt;De todas formas, lo que quería comentar es que, básicamente, voy yendo hacia la normalidad. El jueves, en vista de que me encontraba bastante mejor, hasta me atreví a ir a la fiesta de cumpleaños de Tana, en Pollença, y aproveché también para comprobar cómo estaba mi casa, porque esta semana, para pasar el achuchón grande, me he quedado en casa de mis padres. Esta bien eso de que te me mimen, te cuiden, te alimenten, te mantengan... Cada mañana, mi madre me despierta con una bandeja de un pantagruélico desayuno y mi padre me trae los periódicos a la cama. ¿Se puede pedir más?&lt;br /&gt;Me habían avisado de que el tratamiento es muy duro la primera semana, pero que las dos siguientes se puede hacer una vida relativamente normal. Por ahora, se está cumpliendo. Y, en realidad, duros de verdad son dos días. Por tanto, sólo me quedan diez días de pesadilla, dos por cada uno de los cinco ciclos que me faltan. ¡Esto ya está hecho! ¡No pasa nada! ¡Podemos!&lt;br /&gt;Como efectos secundarios, me han quedado molestias menores: noto menos sensibilidad en la yema de los dedos, los ojos los tengo más secos y llorosos (ni pensar en ponerme las lentillas), tengo la boca como más pastosa, y, sobre todo, sigo teniendo problemas con las bebidas frías. El agua me sigue sabiendo mal (aunque no tanto como antes), las bebidas gaseosas me dan dentera y, claro, el alcohol no puedo ni probarlo. Lo mejor hasta ahora son las infusiones, pero me plantean un problema: no me voy a tomar un pa amb oli de jamón y queso con un poleo menta. Quedaría raro, como mínimo para alguien que no sea inglés, que peores combinaciones hacen los hijos de la Pérfida Albión.&lt;br /&gt;Lo que tampoco puedo hacer es tomar el sol y estar expuesta a él, así que no me queda mucho más remedio que estar en casa, ver algo de tele, escuchar música, leer lo que puedo (se me cansa la vista, ¡qué faena!), escribir en el blog y, como los vampiros, esperar a que se haga de noche para salir a dar una vuelta.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/667353010587719589-2946510703301770929?l=mariaantoniavaldivielso.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mariaantoniavaldivielso.blogspot.com/feeds/2946510703301770929/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=667353010587719589&amp;postID=2946510703301770929' title='7 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/667353010587719589/posts/default/2946510703301770929'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/667353010587719589/posts/default/2946510703301770929'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mariaantoniavaldivielso.blogspot.com/2008/08/volviendo-la-normalidad-poco-poco.html' title='Volviendo a la normalidad poco a poco'/><author><name>María Antonia Valdivielso</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16622015573551436372</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='24' src='http://bp0.blogger.com/_NgBvvgh0ql0/SI4WMZZHmfI/AAAAAAAAAAc/jbgjbORIgBw/S220/camboya4.jpg'/></author><thr:total>7</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-667353010587719589.post-7204799680551286811</id><published>2008-08-07T18:24:00.003+02:00</published><updated>2008-08-12T11:48:42.869+02:00</updated><title type='text'>Buenas noticias</title><content type='html'>&lt;meta equiv="Content-Type" content="text/html; charset=utf-8"&gt;&lt;meta name="ProgId" content="Word.Document"&gt;&lt;meta name="Generator" content="Microsoft Word 10"&gt;&lt;meta name="Originator" content="Microsoft Word 10"&gt;&lt;link rel="File-List" href="file:///C:%5CDOCUME%7E1%5CTOITA%7E1%5CCONFIG%7E1%5CTemp%5Cmsohtml1%5C01%5Cclip_filelist.xml"&gt;&lt;!--[if gte mso 9]&gt;&lt;xml&gt;  &lt;w:worddocument&gt;   &lt;w:view&gt;Normal&lt;/w:View&gt;   &lt;w:zoom&gt;0&lt;/w:Zoom&gt;   &lt;w:hyphenationzone&gt;21&lt;/w:HyphenationZone&gt;   &lt;w:compatibility&gt;    &lt;w:breakwrappedtables/&gt;    &lt;w:snaptogridincell/&gt;    &lt;w:wraptextwithpunct/&gt;    &lt;w:useasianbreakrules/&gt;   &lt;/w:Compatibility&gt;   &lt;w:browserlevel&gt;MicrosoftInternetExplorer4&lt;/w:BrowserLevel&gt;  &lt;/w:WordDocument&gt; &lt;/xml&gt;&lt;![endif]--&gt;&lt;style&gt; &lt;!--  /* Style Definitions */  p.MsoNormal, li.MsoNormal, div.MsoNormal 	{mso-style-parent:""; 	margin:0cm; 	margin-bottom:.0001pt; 	mso-pagination:widow-orphan; 	font-size:12.0pt; 	font-family:"Times New Roman"; 	mso-fareast-font-family:"Times New Roman"; 	mso-ansi-language:CA;} @page Section1 	{size:595.3pt 841.9pt; 	margin:70.85pt 3.0cm 70.85pt 3.0cm; 	mso-header-margin:35.4pt; 	mso-footer-margin:35.4pt; 	mso-paper-source:0;} div.Section1 	{page:Section1;} --&gt; &lt;/style&gt;&lt;!--[if gte mso 10]&gt; &lt;style&gt;  /* Style Definitions */  table.MsoNormalTable 	{mso-style-name:"Tabla normal"; 	mso-tstyle-rowband-size:0; 	mso-tstyle-colband-size:0; 	mso-style-noshow:yes; 	mso-style-parent:""; 	mso-padding-alt:0cm 5.4pt 0cm 5.4pt; 	mso-para-margin:0cm; 	mso-para-margin-bottom:.0001pt; 	mso-pagination:widow-orphan; 	font-size:10.0pt; 	font-family:"Times New Roman";} &lt;/style&gt; &lt;![endif]--&gt;      &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;Estoy muy contenta porque he recibido buenas noticias. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;Cuando me hicieron la biopsia del tumor, El Hombre Que Nunca Sonríe dijo que veía unos resultados contradictorios. Resulta mi cáncer es (era) del tipo I en la Gradación de Nottingham, que mide la malignidad de los tumores, lo cual significa que es el menos agresivo. Sin embargo, en un apartado de los marcados hormonales y receptores moleculares (que son los que indican a los médicos el tipo de tratamiento al que responderá el bicho) daba un resultado positivo débil (una cruz) de una proteína llamada HER2. Este nombre tan raro responde a un oncogen bastante peligroso, porque tiene un comportamiento muy errático. Es decir, que si se tiene el HER2 hay un riesgo bastante grande de desarrollar otro cáncer, si no se toman medidas.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;A la oncóloga tampoco le cuadraba que tuviera un tumor de clase I y ese gen &lt;i style=""&gt;loco&lt;/i&gt; (así lo describió ella), y, además, con un resultado débil. Así que, como en el caso de los ciclistas, me pidió un contraanálisis. La semana pasada fui a buscar las muestras que estaban en el laboratorio de anatomía patológica de la clínica privada en la que me operaron y las llevé a Son Dureta. Hoy he ido a buscar el resultado de la segunda opinión y el informe pone: “valoración de sobreexpresión de proteína HER2 &lt;b style=""&gt;&lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;&lt;/b&gt;negativo. Intensidad de tinción: 0/3".&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;Ya sé que todo esto es un poco rollo, pero son unas buenas nuevas que quería compartir con vosotros, porque tener ese oncogen implica un tratamiento más agresivo (más quimioterapia: se me llegó a hablar de un año si el resultado daba tres cruces), que te den una medicación similiar a una vacuna y, sobre todo, la incertidumbre de pensar que llevas dentro una especie de bomba de relojería que puede estallar en cualquier momento.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;Para celebrarlo, me he ido a la peluquería y a Can Joan de S’Aigo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span&gt;¡Ah! Aprovecho para felicitar desde aquí a Tana, que hoy cumple años, y que está más estupenda y positiva que nunca. Te quiero, guapa.&lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/667353010587719589-7204799680551286811?l=mariaantoniavaldivielso.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mariaantoniavaldivielso.blogspot.com/feeds/7204799680551286811/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=667353010587719589&amp;postID=7204799680551286811' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/667353010587719589/posts/default/7204799680551286811'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/667353010587719589/posts/default/7204799680551286811'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mariaantoniavaldivielso.blogspot.com/2008/08/buenas-noticias.html' title='Buenas noticias'/><author><name>María Antonia Valdivielso</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16622015573551436372</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='24' src='http://bp0.blogger.com/_NgBvvgh0ql0/SI4WMZZHmfI/AAAAAAAAAAc/jbgjbORIgBw/S220/camboya4.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-667353010587719589.post-4686169770401883821</id><published>2008-08-06T13:33:00.000+02:00</published><updated>2008-08-06T13:34:26.996+02:00</updated><title type='text'>Una cuestión peliaguda (I)</title><content type='html'>&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;Cuando a una le diagnostican cáncer de mama, se hace, y hace al médico, tres preguntas básicas que son, por este orden: ¿Me voy a morir de esto? ¿Me van a quitar el pecho? ¿Me voy a quedar calva? Una vez se ha obtenido una respuesta negativa en las dos primeras (que son, es obvio, infinitamente más importantes, sobre todo la primera, porque si te mueres lo otro no creo que importe mucho), la cuestión capilar se convierte, nunca mejor dicho, en una cuestión peliaguda.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;Aunque hay contados casos en los que a la gente no se le cae el pelo con la quimioterapia, lo normal, en más del 95% de los casos, es que uno se quede calvo justo dos semanas después de la primera sesión. Esa ausencia capilar es, además, lo que hace que los otros sepan que tienes cáncer. Cuando se ve a alguien con un pañuelo en la cabeza, o con una culminación corporal lisa y brillante, los otros saben lo que tiene. El trauma que supone quedarse sin pelo no lo es sólo por lo que implica de presunción, sino por lo que acarrea como señal. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;Tapar la manifestación más llamativa del tratamiento se puede hacer de muchas maneras. Se pueden llevar gorras, gorros y sombreros. Existe el socorrido pañuelo, con gran variedad de formas y colores y, ¡atención!, con posibilidad de que lleve añadido flequillo, una especie de patillas y algo de pelo artificial en la nuca. Porque, claro, el pañuelo tapa lo que tapa, pero o se lleva encasquetado sobre los ojos, o deja al aire otra de las consecuencias de la quimio: la falta de cejas y de pestañas. Para solucionarlo, se venden pañuelos ya con los postizos añadidos. No deja de tener su gracia (hay que ver lo que piensan algunos), pero el trozo de tela sigue manifestando externamente lo que llevas por dentro.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;La otra posibilidad es la de llevar peluca. Y las hay de todos los precios y formas: desde la clásica de toda la vida hasta las de base de silicona; desde las sintéticas hasta las de pelo natural; desde las baratas hasta las que pasan de los 1.200 euros. Visitar una tienda pelucas da un poco de grima: todos esos bustos ahí, con todos esos postizos coronándolos tiene algo de museo de cera o de tienda de taxidermista. Lo sintético grita que es artificial, y tras el pelo natural se pueden imaginar historias de pobres huerfanitas que se ven obligadas a vender sus trenzas para poder dar de comer a sus hermanitos. Bastante triste todo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;A mí lo de perder el pelo me preocupaba mucho. No es que me importe que la gente que me importa sepa lo que tengo (de hecho, lo estoy contado con pelos –ejem- y señales), pero no quería llevar la marca grabada. Lo del pañuelo no me convencía nada, porque te señala aún más y porque yo nunca llevo nada en la cabeza, por fuera al menos. Por otra parte, en mi caso quedarme calva era especialmente doloroso, porque yo soy de las que se pasan media vida en la peluquería: si tengo que salir a cenar, si tengo que ir al médico, si salgo de viaje, si tengo que entrar en el quirófano… voy a que me peinen. &lt;i style=""&gt;Vanitas vanitatis et omnia vanitas&lt;/i&gt;, si queréis, pero no concibo ir arreglada sin ir bien peinada. Lo del cáncer ha sido un doble golpe a mi vanidad: “¿que te gustan de ti tu pelo y tu pecho? Pues, mira, después de esto van a ser sustancialmente distintos”, para que te vayas acostumbrando a que la belleza es efímera y esas cosas.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span style=""&gt;            &lt;/span&gt;Una vez decidido que me iba a poner peluca, fui a visitar una tienda del centro de Palma, de hecho la única que conocía, y salí de allí bastante afectada. Me pareció triste y oscura, deprimente con esas cabezas cortadas en filas y dos lavacabezas al fondo. En cambio, las chicas que me atendieron fueron estupendas y me aconsejaron que me cortara el pelo bien cortito para que cuando se me cayera la impresión no fuera tan grande. Lo iba a hacer, pero fui aplazando la decisión, dispuesta a disfrutar un poquito más de mi melena. Estaba a resignada a adquirir una peluca con unas tiras de silicona adaptables por unos 500 euros, pero temía el momento en que me tenía que enfrentar al espejo y a mi nueva imagen.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span style=""&gt;            &lt;/span&gt;La primera vez que hablé con A., mi Ángel, la enfermera de oncología que me ha solucionado un montón de cosas, me preguntó qué iba a hacer con el pelo. Cuando le dije que me lo iba a cortar, y que a mí lo del físico me importa bastante, me recomendó que no hiciera nada y que fuera a un centro capilar, el Centro R., que está situado justo enfrente de un gran centro comercial de las Avenidas de Palma. Me explicó que era muy caro, pero que valía la pena. En efecto, salí de allí mucho más animada, y con 600 euros menos en mi tarjeta de crédito, correspondientes a un primer pago. Otro día contaré en qué consiste El Sistema y hasta os enseñaré fotos de mi antes y mi después. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/667353010587719589-4686169770401883821?l=mariaantoniavaldivielso.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mariaantoniavaldivielso.blogspot.com/feeds/4686169770401883821/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=667353010587719589&amp;postID=4686169770401883821' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/667353010587719589/posts/default/4686169770401883821'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/667353010587719589/posts/default/4686169770401883821'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mariaantoniavaldivielso.blogspot.com/2008/08/una-cuestin-peliaguda-i.html' title='Una cuestión peliaguda (I)'/><author><name>María Antonia Valdivielso</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16622015573551436372</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='24' src='http://bp0.blogger.com/_NgBvvgh0ql0/SI4WMZZHmfI/AAAAAAAAAAc/jbgjbORIgBw/S220/camboya4.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-667353010587719589.post-9050953473108629853</id><published>2008-08-05T18:00:00.003+02:00</published><updated>2008-11-15T10:35:06.350+01:00</updated><title type='text'>Ya ha pasado lo peor</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_NgBvvgh0ql0/SJh6Aftp23I/AAAAAAAAABo/UCtSnfpTq_c/s1600-h/Marc.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 0pt 10px 10px; float: right; cursor: pointer;" src="http://1.bp.blogspot.com/_NgBvvgh0ql0/SJh6Aftp23I/AAAAAAAAABo/UCtSnfpTq_c/s320/Marc.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5231065116122405746" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;Este que sale aquí en la foto es el integrante más joven de este blog. Se llama Marc. Para que después digan que todo lo malo viene por rachas: la misma semana que a mí me diagnosticaron lo mío, mi hermano y Mónica supieron que iban a ser papás. Si normalmente no existe una especie de ley de compensación, durante aquellos &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;días al menos rigió en mi casa. ¡Ah! Y para que veáis lo que son las abuelas, ¡mi madre dice que se parece a mi hermano! Lo prometo. Yo le veo un poco de cara de &lt;i style=""&gt;alien&lt;/i&gt;, la verdad, pero supongo que es lo normal estando donde está y a estas alturas de su formación como persona (hay que ver el daño que ha hecho la LOGSE). Seguro que saldrá listísimo y guapísimo, como sus papás. (Por favor, que no se parezca a su tía Toñi)&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;Ayer por la mañana estuve hablando con la enfermera de oncología. Me están haciendo un seguimiento especial, porque voy a figurar en un estudio. Eso no significa que vayan a probar conmigo ningún tratamiento experimental; lo único que implica es un registro más exhaustivo de cómo me voy sintiendo después de la guerra bacteriológica. El caso es que la enfermera, A., me dijo que ella no es partidaria de poner la primera sesión de quimio en jueves, como fue mi caso, porque el achuchón fuerte lo pasamos solos y sin poder consultar con nadie del equipo. También me dijo que el pico del malestar se produce a las 48 horas de la sesión. Que me lo digan a mí: mientras el pobre Joan Mas de este año se quedaba en blanco en el que seguramente será el momento más importante de su vida, yo pedía que me hibernaran durante cuatro meses y medio y despertar después de toda esta pesadilla. Claro que todas estas cosas te las dicen a posteriori, supongo que para que no te sugestiones con lo que supuestamente te va a pasar. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;La gráfica de estos días dibujaría una línea casi de euforia el jueves por la tarde, estaría bien arriba el viernes por la mañana, iría bajando el viernes por la tarde y el sábado por la mañana y tocaría el cenit (qué bonita palabra, estaba deseando usarla) el sábado por la tarde y el domingo por la mañana. A partir del domingo por la tarde, la mejoría se va produciendo de forma paulatina y hoy hasta me he atrevido a preparar una crema de calabaza que me apetecía para comer. Sigo teniendo algunas molestias y las bebidas frías me siguen sabiendo a rayos, pero que ya ha pasado lo peor está fuera de toda duda.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;Hoy también me he puesto la última de las cinco inyecciones de Granocyte 34,y desde este momento hasta que vaya a la segunda sesión, el 21 de agosto, ya no tengo que tomar más medicación. Ahora lo único que tengo que hacer es reponerme poco a poco e intentar pensar lo menos posible en lo que me queda por delante. ¿Qué era aquello que decía no sé qué chino de que hay que ponerse de espaldas al camino recorrido y de cara al que nos queda por recorrer? Venga, vosotros que sois tan listos y que citáis tanto, aclarádmelo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/667353010587719589-9050953473108629853?l=mariaantoniavaldivielso.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mariaantoniavaldivielso.blogspot.com/feeds/9050953473108629853/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=667353010587719589&amp;postID=9050953473108629853' title='8 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/667353010587719589/posts/default/9050953473108629853'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/667353010587719589/posts/default/9050953473108629853'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mariaantoniavaldivielso.blogspot.com/2008/08/ya-ha-pasado-lo-peor.html' title='Ya ha pasado lo peor'/><author><name>María Antonia Valdivielso</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16622015573551436372</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='24' src='http://bp0.blogger.com/_NgBvvgh0ql0/SI4WMZZHmfI/AAAAAAAAAAc/jbgjbORIgBw/S220/camboya4.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_NgBvvgh0ql0/SJh6Aftp23I/AAAAAAAAABo/UCtSnfpTq_c/s72-c/Marc.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>8</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-667353010587719589.post-2577597992401169843</id><published>2008-08-04T19:31:00.001+02:00</published><updated>2008-08-04T19:32:59.628+02:00</updated><title type='text'>Un poco de historia (IV): "El Hombre Que Nunca Sonríe"</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;        El lunes 5 de mayo, pertrechada con todas las pruebas supuestamente necesarias, fui a la consulta del doctor T. Si alguien recuerda la película protagonizada por Richard Gere, que la olvide ya: &lt;i style=""&gt;mi &lt;/i&gt;doctor T., conocido también a partir de ahora como El Hombre Que Nunca Sonríe, no puede estar más lejos del médico encantador que retrata el filme. Lo suyo no son las relaciones sociales con las pacientes ni con sus familias, no vaya a ser que la confianza se desborde y tenga que verte como algo más que una patología del seno. Hoy, después de haber pasado por sus manos dos veces en un quirófano y haberme visto más de una docena de días en su consulta, amén de otros cinco o seis en la clínica, continúa sin saber cómo me llamo, ni cuántas veces me ha operado. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;El Hombre Que Nunca Sonríe me hizo entrar con una hora y media de retraso en su consulta, marcando desde el primer momento lo que es una constante en nuestra relación. Además, en la sala de espera tiene revistas con una antigüedad mínima de ocho meses, así que, después de la tercera visita empecé a hacer algo, que se ha convertido en una costumbre: antes de entrar me compro una revista, la leo allí (me da tiempo a aprenderme artículos enteros de memoria) y, después, la dejo encima de la mesa, como si fuera de la consulta. Me encanta ver cómo otras pacientes, aburridas tras horas de espera y de remirar las mismas fotografías semana tras semana, se lanzan en plancha hacia la nueva publicación en cuanto toca el cristal del mueble.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;El doctor T. ni siquiera echó un vistazo a las pruebas que le llevé. Funciona sin ordenador, y como los rayos X me los dieron en un CD, me pidió que me lo imprimiera yo misma y que, si el informe recogía algo sustancial, se lo llevara. La ecografía y las analíticas tampoco merecieron su atención más de treinta segundos. En cambio, me dijo que quería una resonancia magnética nuclear y una biopsia con aguja gruesa (una BAG) y que, además, me las tenía que hacer en una clínica determinada del centro de Palma, donde, desgraciadamente, los funcionarios no podemos ir porque nuestro seguro privado es de segunda división. Insistió en que las dos pruebas tenían que ser de allí y me entregó una carta –manuscrita, claro- para el radiólogo que me haría la punción y otra para el seguro. Al día siguiente debía ir a la clínica personalmente a pedir hora y a solicitar autorización a mi compañía sanitaria.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;Efectivamente, al día siguiente fui a solicitar cita y la chica del mostrador ya me dijo que mi seguro no me lo autorizaría. Insistí en que me dieran hora, dispuesta a pagar las pruebas de mi bolsillo si hacía falta. Con dos citas, una para el día siguiente y otra para el siguiente lunes, salí de la clínica y me fui al seguro, donde, la verdad, no tuve que llorar nada para que me autorizaran las pruebas. Creo que el hecho de invocar el nombre del doctor T. impone incluso a las administrativas de la sanidad privada. Aun así, no deja de ser otro motivo de congoja pensar si vas a tener problemas para que te hagan las pruebas que tu médico solicita, pero así funciona un sistema donde lo que prima es el dinero. Yo ya no soy rentable.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;A todo esto me quedaba lo peor: decírselo a mis padres. Lo sabían algunos íntimos y me daba miedo que llegara a los oídos de mi madre a través de una tercera persona. Imaginé la escena muchas veces durante los días previos y al final resultó más o menos como yo lo había previsto. La cosa empezó con un “tengo algo que deciros, algo malo, pero quiero que estéis tranquilos” y acabó con una reacción por parte de los dos que fue la que yo esperaba: mi padre aparentó calma y dijo algo así como “no te preocupes, no pasa nada”, quitándole importancia, y mi madre se lo tomó bastante a la tremenda. Entre otras cosas, ella no entendía que hubiera pasado por el proceso hasta ese momento sin decirle nada (“solita, como si no tuvieras familia”, creo que fueron sus palabras &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;exactas). Mi madre no acaba de entender que hay cosas que yo siento que tengo que hacer sola; de hecho, cuando he necesitado su ayuda (o la de otros), la he pedido. Pero si no hay necesidad de preocuparse por anticipado, ni de sufrir antes de tiempo, ¿por qué hacerlo? Después alguien me dijo que Luz Casal llamó a su madre momentos antes de entrar al quirófano, y yo la entiendo: se trata única y exclusivamente de ahorrar sufrimientos a los que quieres. Seguramente volvería a hacerlo igual.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;El miércoles 7 me hice la resonancia magnética nuclear, el fin de semana me fui con dos alumnos del Instituto que habían ganado un concurso de Caja Madrid a pasar tres días a la capital, el lunes me hice otra analítica necesaria para la prueba del día siguiente (porque hay riesgo de hemorragias y hay que mirar la coagulación de la sangre) y el martes 13 de mayo me hicieron la punción con aguja gruesa. Cuando digo que empiezo a tener más informes archivados que el FBI no exagero.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/667353010587719589-2577597992401169843?l=mariaantoniavaldivielso.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mariaantoniavaldivielso.blogspot.com/feeds/2577597992401169843/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=667353010587719589&amp;postID=2577597992401169843' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/667353010587719589/posts/default/2577597992401169843'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/667353010587719589/posts/default/2577597992401169843'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mariaantoniavaldivielso.blogspot.com/2008/08/un-poco-de-historia-iv-el-hombre-que.html' title='Un poco de historia (IV): &quot;El Hombre Que Nunca Sonríe&quot;'/><author><name>María Antonia Valdivielso</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16622015573551436372</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='24' src='http://bp0.blogger.com/_NgBvvgh0ql0/SI4WMZZHmfI/AAAAAAAAAAc/jbgjbORIgBw/S220/camboya4.jpg'/></author><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-667353010587719589.post-6156148948705880729</id><published>2008-08-03T18:41:00.000+02:00</published><updated>2008-08-03T18:43:20.407+02:00</updated><title type='text'>Los días más duros</title><content type='html'>&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;br /&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;            Esto de la quimioterapia sí que es &lt;i style=""&gt;heavy metal&lt;/i&gt;, incluso para una de Bilbao como yo.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Si hasta se me han quitado las ganas de comer y todo, que en mi caso ya es grave.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;El jueves salí, ya os lo expliqué, como una rosa de la primera sesión. El viernes por la mañana tampoco me encontraba demasiado mal: volví dos veces a la clínica por el asunto de unas inyecciones para regenerar los glóbulos blancos que me tengo que poner durante cinco días seguidos (no me digáis que no es absurdo, que te lo maten todo y que luego te den medicamentos para que se te multiplique) y, excepto unas leves ganas de vomitar (cortadas de raíz con más pastillas) y una especie de leve mareo, no me sentía mal. Estaba hasta valiente y todo y pensaba que, si ese era el segundo día –en teoría, el más duro-, la cosa se podía sobrellevar con mucha facilidad. La enfermera de la clínica me dijo que al día siguiente no me encontraría tan bien (no dijo “peor”), y tenía razón.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;El viernes por la tarde empecé a sentirme peor y ayer, sábado, alcancé un nivel de cansancio infinito que no puede ser descrito. Hasta para darme la vuelta en la cama me lo tenía que pensar. Ducharme fue como correr la maratón y la hazaña de pasar de la cama al sofá se me asemejó a la última final de Wimbledon.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Y eso que creo que puedo sentirme afortunada, porque de todos los efectos secundarios que se pueden tener, lo único que noto son las ganas de vomitar (que no llegan ni a la categoría de náuseas), la boca como pastosa, un ligero mareo y, sobre todo, esa sensación de que no poder ni con mi alma. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;Esta mañana ha sido incluso más dura, pero después de comer he dormido un ratito de siesta y me he levantado algo mejor. No es para tirar cohetes, pero creo que a partir de ahora remontaré. Desanima algo pensar que tendré que volver a pasar otras cinco veces por esto, pero la buena noticia es que, justamente, sólo me quedarán otras cinco.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;Lo de la comida es curiosísimo. No tengo hambre, pero me obligo a comer poca cantidad de tanto en tanto, y en un momento me apetecen las cosas más extrañas (nocilla, pan con queso, leche preparada…), que media hora después no puedo ni oler. Lo que ingiero ha dejado de tener el sabor que tenía y, sin embargo, el agua tiene un gusto metálico de lo más extraño. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;Siento mi cuerpo como una especie de campo de batalla: unas fuerzas pugnan por conseguir una cosa y otras por todo lo contrario. Mientras, yo estoy en medio agotada, pero confortada por todos los mensajes de ánimo y por todas las fuerzas que me hacéis llegar.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;Os aseguro que mañana estaré mejor. Me hago ese firme propósito.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/667353010587719589-6156148948705880729?l=mariaantoniavaldivielso.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mariaantoniavaldivielso.blogspot.com/feeds/6156148948705880729/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=667353010587719589&amp;postID=6156148948705880729' title='9 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/667353010587719589/posts/default/6156148948705880729'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/667353010587719589/posts/default/6156148948705880729'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mariaantoniavaldivielso.blogspot.com/2008/08/los-das-ms-duros.html' title='Los días más duros'/><author><name>María Antonia Valdivielso</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16622015573551436372</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='24' src='http://bp0.blogger.com/_NgBvvgh0ql0/SI4WMZZHmfI/AAAAAAAAAAc/jbgjbORIgBw/S220/camboya4.jpg'/></author><thr:total>9</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-667353010587719589.post-9193463829773038741</id><published>2008-08-01T11:03:00.005+02:00</published><updated>2008-11-15T10:35:06.665+01:00</updated><title type='text'>Un poco de historia (III): "No puedes tener tan mala suerte"</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/_NgBvvgh0ql0/SJLVQ-If9UI/AAAAAAAAABg/qC_wZO7BL7c/s1600-h/profes1.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer;" src="http://3.bp.blogspot.com/_NgBvvgh0ql0/SJLVQ-If9UI/AAAAAAAAABg/qC_wZO7BL7c/s320/profes1.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5229476604863837506" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;b style=""&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;Con el inquietante informe del radiólogo me fui a ver al doctor M., quien intentó tranquilizarme con la frase “No puedes tener tan mala suerte”, refiriéndose sin duda a los problemas de salud que había tenido hasta entonces y que ya me habían hecho pasar por el quirófano más de media docena de veces. En ese mismo momento me hizo una PAAF (una punción con aguja fina que forma parte, con la exploración clínica y la técnica de imagen, de la tríada diagnóstica para el cáncer de mama) y me dijo que el miércoles de la semana siguiente tendría los resultados. Cuando salí, oí cómo le decía a la enfermera que llamara a un mensajero para dar máxima prioridad a la muestra tomada. Supongo que no le gustó lo que vio.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span style=""&gt;            &lt;/span&gt;El martes 22 de abril yo estaba en Madrid, de viaje de estudios con mis alumnos de 4º de ESO. Frente a la Casa-Museo de Lope de Vega, a primera hora de la mañana, recibí una llamada de la consulta del médico: debía pasar urgentemente por allí ese mismo día. No era posible: no volvíamos a Mallorca hasta el día siguiente por la noche, así que me dijeron que el miércoles me esperarían en la consulta, que debía pasar por allí sin falta, pero no me quisieron dar por teléfono el resultado de la prueba, que ellos ya sabían. Tampoco hacía falta ser Sherlock Holmes para darse cuenta de que, definitivamente, aquello no iba bien.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span style=""&gt;            &lt;/span&gt;Pasé como pude aquellos dos días, intentando que los críos no notaran nada, pero el miedo es libre y no podía dejar de pensar en lo que me iban a decir. El miércoles me estaban esperando en el aeropuerto y, sin maleta ni nada (¡gracias Tana y Rubén por ocuparos de todo!Para quien no los conozca, son la chica y el chico tan estupendos que están conmigo en la foto, tomada justamente el día del libro en El Retiro), fui a ver al ginecólogo. En cuanto entré por la puerta me dijo: “lo siento, pero sí has podido tener tan mala suerte. Es cáncer”. He de reconocer que casi me enfadé con él y que muchas cosas de las que me dijo después me las tomé a mal: no entendía que la solución fuera que me tomara &lt;i style=""&gt;orfidales&lt;/i&gt; para dormir ni que asistiera a sesiones de terapia, como mínimo todavía no. En aquel momento yo quería saber y él me ofrecía un grupo de apoyo y lo que a mí me parecieron perogrulladas: “Hay dos formas de aceptar el cáncer: con optimismo o con pesimismo” “¿Con optimismo? –le dije- ¿El cáncer se puede afrontar con optimismo?” Creo que me quería decir que tenía que afrontar con entereza lo que venía, pero esa especie de compasión en aquel momento no me sentó bien. Lloré mucho allí mismo, y era la segunda vez lloraba por mi pecho después del viernes anterior, cuando tuve la brillante idea de ir a ver la última película de Isabel Coixet, “Elegy”. Los que la hayan visto sabrán por qué derramé tantas lágrimas, que diría un cursi.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span style=""&gt;            &lt;/span&gt;Salí del ginecólogo deshecha, cabreada con él, con cuatro talones para diferentes pruebas médicas que iba a necesitar más adelante (análisis de sangre, ecografía abdominal, Rayos X de tórax y gammagrafía ósea) y con el nombre de un especialista en senología, el doctor T., según mi ginecólogo el mejor en Mallorca. La enfermera del doctor M. se encargó de concertarme una cita con él para el lunes 5 de mayo, con tiempo suficiente para que le llevara todas las pruebas que me iba a hacer la semana siguiente.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span style=""&gt;            &lt;/span&gt;Dije antes que no he querido consultar nada por Internet y que sólo había mirado una cosa: qué es una gammagrafía ósea y para qué sirve. Me enteré de que era una prueba que se hacía para detectar metástasis en los huesos y que requería de un líquido de contraste y algo de paciencia para no moverse mientras le fotografían a una el esqueleto. La prueba dio bien, tuve los resultados el mismo día en que me la hice, el miércoles 30, y lo cierto es que respiré aliviada: después de “cáncer”, la peor palabra que alguien puede leer o escuchar en estas circunstancias es “metástasis”.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/667353010587719589-9193463829773038741?l=mariaantoniavaldivielso.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mariaantoniavaldivielso.blogspot.com/feeds/9193463829773038741/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=667353010587719589&amp;postID=9193463829773038741' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/667353010587719589/posts/default/9193463829773038741'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/667353010587719589/posts/default/9193463829773038741'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mariaantoniavaldivielso.blogspot.com/2008/07/un-poco-de-historia-iii-no-puedes-tener.html' title='Un poco de historia (III): &quot;No puedes tener tan mala suerte&quot;'/><author><name>María Antonia Valdivielso</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16622015573551436372</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='24' src='http://bp0.blogger.com/_NgBvvgh0ql0/SI4WMZZHmfI/AAAAAAAAAAc/jbgjbORIgBw/S220/camboya4.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_NgBvvgh0ql0/SJLVQ-If9UI/AAAAAAAAABg/qC_wZO7BL7c/s72-c/profes1.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-667353010587719589.post-7660910761896221249</id><published>2008-07-31T22:47:00.002+02:00</published><updated>2008-07-31T22:52:27.156+02:00</updated><title type='text'>Primera sesión de quimioterapia, o cómo te llenan el cuerpo de armas de destrucción masiva</title><content type='html'>&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span style=""&gt;            &lt;/span&gt;Antes de empezar con mi peripecia de doy, quiero dar las gracias a todos los que habéis entrado o participado en el &lt;i style=""&gt;blog&lt;/i&gt;. Sois estupendos y hacéis que sienta querida, acompañada, apreciada, apoyada… No sé si de todo esto saldrán algunas cosas buenas, pero una sí, que ya la había intuido y ahora está más que confirmada: estoy rodeada de gente magnífica. Soy una afortunada.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span style=""&gt;            &lt;/span&gt;Como no he acabado de contar la historia (continuará e irá alternándose con el día a día), no había dicho que me tenían que poner quimioterapia. Van a ser seis sesiones, una cada tres semanas, y hoy me han puesto la primera. Ayer empecé a tomar un medicamento profiláctico, fortecortín, que prepara para las armas de destrucción masiva que componen la quimioterapia. La oncóloga me ha dicho cada vez que me ha visto que el tratamiento lo mata todo, lo malo y lo bueno. Da rabia pensarlo, porque yo he entrado esta tarde con unos análisis de sangre impecables, sin ningún marcador tumoral positivo, sintiéndome y sabiéndome completamente limpia del cáncer, y en poco tiempo estaré hecha un trapo, pero si es necesario, lo es, y si hay que ir, se va.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;Hace apenas un par de meses yo era una ignoranta (¡toma, ministra!) en estos temas y pensaba que eso de la quimio consistía en un suero y ya está. Nada más lejos de la realidad: de los siete medicamentos diferentes me han puesto, tres son para preparar las venas y prevenir efectos secundarios, otros tres son los propiamente del tratamiento y el último es para “empujar” todo el cóctel anterior. Si alguien quiere saber exactamente qué es lo que me han puesto, que me lo diga, que lo tengo todo en los papeles, no doy los nombres porque resultará aburrido para el no iniciado. He entrado en la clínica a las tres y media y he salido a las siete y media.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span style=""&gt;            &lt;/span&gt;Las enfermeras y las oncólogas de la Clínica P. son del Modelo Milikito. No pueden ser más amables, simpáticas y encantadoras. Me han dado unas charlas explicativas sobre lo que me iban a hacer y los posibles efectos secundarios y han respondido a todo lo que se me ha ocurrido preguntar (que ha sido mucho, creedme) con paciencia y claridad. Los tratamientos los ponen, además, en unos &lt;i style=""&gt;boxes&lt;/i&gt; individuales, con todas las comodidades y una intimidad que se agradece. Como un hotel de cuatro estrellas, vamos.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span style=""&gt;            &lt;/span&gt;Y si la pregunta es cómo me encuentro, la respuesta es muy bien. Estoy escribiendo, que ya es prueba de ello. Es más, al salir de la clínica, he ido a recoger un libro que tenía encargado, he paseado un rato por Palma y me he tomado un heladito que me ha sabido a gloria. Desde que me dijeron que tenía cáncer puedo asegurar que disfruto más de las cosas. Esta misma mañana he ido un ratito a la playa, a despedirme del sol (que no me puede tocar mientras dure todo el tratamiento) y el cielo me ha parecido más azul que nunca y el mar más… verde que nunca (he ido al Puerto de Pollença, y el agua tenía un color de lo más sospechoso, como viene siendo habitual),&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;la música suena en mis oídos mejor que nunca (sobre todo ahora que, casi un año después, he descubierto que el &lt;i style=""&gt;i-pod &lt;/i&gt;se puede apagar), las buenas películas me parecen mejores (ayer volví a ver “Master and Commader”: me gustó más que cuando la vi en el cine y me pareció que se ha convertido en un clásico en apenas cuatro años)… Es como si, de pronto, pudiera ver las cosas con otra luz, que las mejora sustancialmente.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span style=""&gt;            &lt;/span&gt;De momento no tengo náuseas, ni estoy mareada, ni me duele nada. Lo único que noto es un ligero sabor metálico en la garganta y algo de sed, igualito que si tuviera resaca, pero sin jaqueca. Mañana y pasado mañana son los días más críticos, pero estoy convencida de que no va a ser, en absoluto, tan terrible como me lo imaginaba antes de empezar.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/667353010587719589-7660910761896221249?l=mariaantoniavaldivielso.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mariaantoniavaldivielso.blogspot.com/feeds/7660910761896221249/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=667353010587719589&amp;postID=7660910761896221249' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/667353010587719589/posts/default/7660910761896221249'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/667353010587719589/posts/default/7660910761896221249'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mariaantoniavaldivielso.blogspot.com/2008/07/primera-sesin-de-quimioterapia-o-cmo-te.html' title='Primera sesión de quimioterapia, o cómo te llenan el cuerpo de armas de destrucción masiva'/><author><name>María Antonia Valdivielso</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16622015573551436372</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='24' src='http://bp0.blogger.com/_NgBvvgh0ql0/SI4WMZZHmfI/AAAAAAAAAAc/jbgjbORIgBw/S220/camboya4.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-667353010587719589.post-197874920666029529</id><published>2008-07-30T11:37:00.003+02:00</published><updated>2008-07-30T11:37:01.163+02:00</updated><title type='text'>Un poco de historia (II): “No tienes que preocuparte, te tienes que ocupar urgentemente”</title><content type='html'>&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: center;" align="center"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"  style="font-size:14;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span style=""&gt;            &lt;/span&gt;El jueves 10 de abril fui, pues, al radiólogo. El Dr. R. pertenece al modelo 2 de médico que me he encontrado en todo este proceso. Para que nos entendamos, el modelo 1 es, para mí, el modelo Milikito -Emilio Aragón en aquella serie en que hacía de médico-: cariñoso, un poco paternal, de los que ponen cara de “pobrecita, siento lo que te está pasando”, de los que, incluso, mantienen cierto contacto físico, y que, en mi modesta opinión, son de receta de &lt;i style=""&gt;orfidal&lt;/i&gt; fácil. El modelo 2 es el modelo House, el médico que parece permanentemente en guerra contra el mundo, que no sonríe nunca ante un paciente y al que casi te dan ganas de pedir disculpas por haberte puesto enferma; en la televisión resulta hasta simpático y te congratulas cuando trata a los pacientes sin ninguna consideración ni conmiseración, pero cuando te toca en la vida real la cosa cambia sustancialmente, lo digo por experiencia propia, y no sólo por lo de la mama, porque puedo hablar de un urólogo que consulté una vez que se lleva la palma, pero esa es otra historia.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span style=""&gt;            &lt;/span&gt;Me reconduzco: el Dr. R., el radiólogo al que voy hace años y que tiene su consulta en una calle de reminiscencias conventuales, no puede ser más seco en el trato personal, pero en su descargo voy a anunciar ya que lo que me puso en el informe de las pruebas que me hizo fue un diagnóstico más fiable que las resonancias magnéticas que vinieron después. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span style=""&gt;            &lt;/span&gt;Me hicieron la mamografía y luego pasé a que me hicieran la ecografía mamaria. Le dije al médico que me había notado un bulto, y se lo señalé. El Dr. R. estuvo un buen rato conmigo, mirando y volviendo a mirar, y finalmente me dijo: “Conviene que te pinchen esto”. Entendí que algo no iba bien, definitivamente. Pregunté, pecando de ingenua por mi parte, sobre todo pensando que tenía delante a un House-II, si me tenía que preocupar, y él me contestó: “Preocuparte, no; te tienes que ocupar urgentemente”. “Blanco y en botella”, pensé yo primero. Y a continuación lo que se me pasó por la cabeza fue: “se avecinan tiempos difíciles”.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span style=""&gt;            &lt;/span&gt;Yo ya sabía que, si un médico dice que conviene pinchar un bulto es porque ve algo que no le gusta. Curiosamente, por esas mismas fechas, mi madre estaba pasando por el mismo proceso. Por suerte, lo suyo fue benigno. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span style=""&gt;            &lt;/span&gt;Como el Dr. R. tiene tanto trabajo, es de los que tardan en dar el informe que acompaña normalmente las pruebas diagnósticas. La enfermera me dijo que el miércoles 16 de abril estaría listo y, como yo ya sabía lo de la punción, al salir de la consulta llamé enseguida a mi ginecólogo, que, esta vez sí, me dio cita con toda urgencia para el jueves 17.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span style=""&gt;            &lt;/span&gt;El miércoles tenía una reunión en Palma, porque el grupo de teatro de mis alumnos de 3º de ESO había sido seleccionado para representar la obra que estaban preparando en el Teatre Xesc Forteza de Palma. No puedo decir mucho de lo que en se trató en la reunión, porque apenas lo recuerdo. Había ido antes a recoger el informe, y, entre otras cosas, la valoración de la ecografía decía: “existencia a nivel de cuadrante superior de mama derecha de imagen hipoecoica, lobulada, con contornos espiculados, rodeada de un halo hiperdenso, que interpretamos como nódulo de características no benignas, a valorar con estudio de la biopsia […]. Diagnóstico diferencial: degeneración (Ca)”. Supuse que “ca” era una abreviatura de carcinoma y el sintagma “cáncer de mama” fue lo único que fui capaz de analizar una y otra vez durante la reunión.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/667353010587719589-197874920666029529?l=mariaantoniavaldivielso.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mariaantoniavaldivielso.blogspot.com/feeds/197874920666029529/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=667353010587719589&amp;postID=197874920666029529' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/667353010587719589/posts/default/197874920666029529'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/667353010587719589/posts/default/197874920666029529'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mariaantoniavaldivielso.blogspot.com/2008/07/un-poco-de-historia-ii-no-tienes-que_30.html' title='Un poco de historia (II): “No tienes que preocuparte, te tienes que ocupar urgentemente”'/><author><name>María Antonia Valdivielso</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16622015573551436372</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='24' src='http://bp0.blogger.com/_NgBvvgh0ql0/SI4WMZZHmfI/AAAAAAAAAAc/jbgjbORIgBw/S220/camboya4.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-667353010587719589.post-3699382357728219441</id><published>2008-07-29T20:19:00.003+02:00</published><updated>2008-11-15T10:35:06.867+01:00</updated><title type='text'>Un poco de historia (I): "Houston, es probable que tengamos un problema"</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/_NgBvvgh0ql0/SI9gmpMvfKI/AAAAAAAAAAw/2V9VQuDDMUY/s1600-h/juanjo.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; float: left; cursor: pointer;" src="http://3.bp.blogspot.com/_NgBvvgh0ql0/SI9gmpMvfKI/AAAAAAAAAAw/2V9VQuDDMUY/s320/juanjo.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5228503909411028130" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;b style=""&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"  style="font-size:14;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;  &lt;b style=""&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span style=""&gt;            &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;Como muchos de vosotros sabéis, el año pasado cumplí los cuarenta y lo celebré con una fiesta que recuerdo como uno de los mejores días de mi vida (¡un beso enorme otra vez a todos los que lo compartisteis conmigo!). Lo que seguramente no sabéis es que, cuando soplé las velas de la tarta, recurrí como deseo al socorrido “¡Virgencita, que me quede como estoy!”, aun sin ser creyente. Porque eso es lo que quería: quedarme como estaba. Lamentablemente, y recurriendo otra vez a un refrán de carácter religioso –¡a ver si me voy a convertir a estas alturas!-, “El hombre propone y Dios dispone”. No me voy a meter en disquisiciones políticamente correctas sobre &lt;i style=""&gt;miembros y miembras&lt;/i&gt; (perdón por el pareado en asonante), pero en este caso el hombre era yo y el Dios que iba a disponer de mí en los próximos meses era un bulto en el pecho.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span style=""&gt;            &lt;/span&gt;En enero de este mismo año me fui de viaje a Estados Unidos. Y allí, en el hotel de Las Vegas, al ducharme, descubrí un bulto que antes no me había notado. Había terminado con la menstruación. No es que me hiciera una autoexploración &lt;i style=""&gt;ad hoc&lt;/i&gt;, pero solía hacerme una especie de revisión un poco después de la regla, &lt;i style=""&gt;just in case of&lt;/i&gt;.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Como tengo las mamas muy densas, estaba acostumbrada a notar como nudos, pero aquello era distinto. No me alarmé, aunque decidí pedir hora a mi ginecólogo, el Dr. M., adelantando un mes la revisión anual.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span style=""&gt;            &lt;/span&gt;Me dieron cita para el 25 de febrero, casi un mes después: es lo que tiene ser un médico mediático y salir en los papeles; pagando –porque no admite ningún tipo de seguro privado-, el Dr. M. tarda casi un mes en dar hora cuando no es una urgencia, pero de lo de la medicina privada &lt;i style=""&gt;versus&lt;/i&gt; medicina pública prometo ocuparme otro día. Obviamente, le comenté lo que me había notado, me exploró, no me hizo ningún comentario y me mandó una mamografía y una ecografía mamaria.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span style=""&gt;            &lt;/span&gt;El Dr. M. es de los que piensan que, a partir de los 35 años, una mujer que no ha tenido hijos tiene que hacerse una mamografía cada año; de hecho, yo me las he venido haciendo desde entonces. Además, en casos como el mío, piensa que hay que complementar aquel procedimiento diagnóstico con una ecografía, que termina de aclarar algunas cosas. Posteriormente, el radiólogo me dijo que no entendía por qué los ginecólogos no mandaban las dos pruebas, que él era partidario de hacerlas ambas porque el diagnóstico era mucho más fiable. Por tanto, chicas,  pedidle a vuestro ginecólogo que os rellene  dos talones  y que os hagan las dos pruebas.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span style=""&gt;            &lt;/span&gt;Y aquí me gustaría hacer una aclaración, también para lo que pueda contar otros días. No soy médico ni pretendo serlo. Nada más lejos de mi vocación. Con una sola excepción, que después explicaré, tampoco he consultado nada por Internet, así que puede ser que algunos de los términos clínicos que uso no sean los científicamente más correctos o exactos, pero yo voy a poner por escrito las cosas según yo las entendí cuando me las explicaron o tal y como están recogidas en las decenas de papeles e informes que empiezo a acumular y que llevo siempre conmigo como si fueran una continuación de mi persona. Pido perdón desde este momento por cualquier inexactitud que pueda cometer, pero soy profana en la materia, aunque esté haciendo un &lt;i style=""&gt;máster&lt;/i&gt; a marchas forzadas.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span style=""&gt;            &lt;/span&gt;Lo habíamos dejado cuando mi ginecólogo me mandó al radiólogo. El Dr. R. es otro de esos médicos de Palma con consulta permanentemente abarrotada. Cuando llamé con mi siguiente menstruación para que me dieran hora (si no estás menopáusica, hay que ir a hacerse la mamografía la semana después de la regla), ya estaba todo lleno, así que tuve que esperar al mes siguiente. Supongo que si hubiera dicho que era una urgencia me habrían hecho un hueco antes, pero como el Dr. M. no me dijo nada al respecto, simplemente pensé que no corría tanta prisa, aunque el bulto seguí allí, y me lo podía notar cada día. Finalmente, el jueves 10 de abril fui a ver al radiólogo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/667353010587719589-3699382357728219441?l=mariaantoniavaldivielso.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mariaantoniavaldivielso.blogspot.com/feeds/3699382357728219441/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=667353010587719589&amp;postID=3699382357728219441' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/667353010587719589/posts/default/3699382357728219441'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/667353010587719589/posts/default/3699382357728219441'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mariaantoniavaldivielso.blogspot.com/2008/07/un-poco-de-historia-i-houston-es.html' title='Un poco de historia (I): &quot;Houston, es probable que tengamos un problema&quot;'/><author><name>María Antonia Valdivielso</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16622015573551436372</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='24' src='http://bp0.blogger.com/_NgBvvgh0ql0/SI4WMZZHmfI/AAAAAAAAAAc/jbgjbORIgBw/S220/camboya4.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_NgBvvgh0ql0/SI9gmpMvfKI/AAAAAAAAAAw/2V9VQuDDMUY/s72-c/juanjo.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-667353010587719589.post-7501938837266342455</id><published>2008-07-28T21:01:00.002+02:00</published><updated>2008-08-01T10:38:16.227+02:00</updated><title type='text'>Algunas consideraciones previas</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;    Lo mejor de que a uno le pase lo peor que se le pueda ocurrir es que ya no hay que tener miedo de que le ocurra. Dicho así puede parecer un sinsentido, pero para mí no lo es. Si le preguntáramos a un grupo suficientemente amplio de mujeres a qué le tienen más miedo en esta vida, qué es lo peor que se les ocurre que les pueda pasar a ellas mismas, es muy probable que una mayoría dijera que aquello que más les aterra es contraer un cáncer de mama. Yo seguramente hubiera respondido eso a aquella pregunta hipotética. Por eso, cuando me dijeron que tenía cáncer de mama, pensé algo así como “bueno, es terrible, pero como mínimo ahora ya no tengo que tener miedo de tenerlo, ahora no me queda más remedio que afrontarlo y hacer todo lo que me digan para curarme”. Eso sí, me pasé la primera noche llorando como una Magdalena, para qué os voy a engañar.&lt;span style="font-style: italic;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;   En mi familia cercana no ha habido ningún caso de cáncer de mama, afortunadamente: ni mi madre, ni mis abuelas, ni mis tías, ni ninguna de mis primas… Pero, aun así, yo siempre había tenido una especie de intuición de que a mí, en esa lotería tan siniestra, me iba a tocar alguna vez el premio. Sí, ya sé que se me puede decir que eso de la intuición es una tontería, y que a toro pasado es fácil adivinarlo, e incluso que, en una persona como yo, que no cree en nada que no vea, es poco congruente, pero es así: pensaba que me tocaría.&lt;br /&gt;   Arriba he dicho que, cuando me dijeron lo que tenía, pensé que tenía que hacer todo lo que me dijeran para curarme. Sobre esto me gustaría decir dos cosas. La primera, que yo no me considero una enferma, por lo menos ahora, que aún no he empezado con la quimioterapia. Tenía un tumor y algunos ganglios infectados, me lo han sacado todo y, como dijo un presidente de gobierno de infausto recuerdo, “había un problema y lo hemos solucionado” (eso sí, drogando a los inmigrantes y metiéndolos en un avión como si fueran fardos, pero esa es otra historia). A lo que iba, que me desvío del tema: no estoy ni me siento enferma y por eso he continuado con mi vida –casi- como si nada, con dos breves paréntesis de las dos intervenciones quirúrgicas.&lt;br /&gt;   La segunda  cuestión que me gustaría aclarar es que no he entendido nunca eso de “luchar” contra la enfermedad y que, de hecho, yo no considero que esté luchando contra ella. ¿O es que la gente dice que “ha luchado” contra el cáncer porque se ha sometido a los tratamiento que le han prescrito? ¿De verdad hay gente normal (entiéndase esto correctamente, porque integristas los hay en todas las facetas de la vida, y a ellos no me voy a referir) que, ante un diagnóstico como este, no hace lo que le dicen sus doctores?&lt;br /&gt;   Desde el momento en que se sospechó que el bulto que me había notado en el pecho un par de meses antes era cáncer, he pensado en poner por escrito todo lo me estaba pasando. Al principio quería llevar una especie de diario, pero lo cierto es que un final de curso de locos me lo impidió y tampoco veía muy claro el medio y la finalidad de contar (¿Lo iba a hacer para mí, como terapia? ¿Para releerlo después, cuando ya estuviera bien? ¿Para dejárselo a alguien que pasara por lo mismo?), hasta que hace un par de días se me ocurrió la idea de expresarme a través del blog.&lt;br /&gt;   Le di algunas vueltas y, cuanto más lo pensaba, más ventajas le veía: no sólo permitía que otras personas lo leyeran (y aquí mis aspiraciones son del todo modestas, así que YouTube puede estar tranquilo) sino que iba a posibilitar que todos aquellos  que se han interesado por mí estos meses, y que me ha dado ánimos, apoyo y ayuda, tuvieran información de primera mano. Si, además, lo que yo cuento aquí le sirve a alguien, miel sobre hojuelas...&lt;br /&gt;   He tenido tantos mensajes agradables y tantas llamadas tan cariñosas durante este tiempo que no sé cómo agradecer lo bien que me han hecho sentir. Siento también ciertos remordimientos por no haber podido responder en la misma medida. Me disculpo: a veces no he tenido tiempo o ánimos y a veces, simplemente, se me ha pasado. Desde aquí un beso y un abrazo a todos los que me habéis hecho sentir querida y apreciada (ya, ya abrevio, que me estoy poniendo tonta): a mi familia, claro; y, por riguroso orden alfabético y pidiendo perdón por anticipado por si me olvido de alguien, a Álex y Doro; a Ana; a Ann; a Antònia, Sebastià, Magdalena y mi ahijada; a Biel; a Blanca; a Carolina y Pep; a Catalina Cortès; a Cati Bestard; a Cati Moragues; a Elena; a Emilia Marco; a Ignasi; a Ignacio Jiménez; a Joan Forcades; a Juanjo y Cristelle; a Lucía; a Macu y Paco; a Magdalena Alzamora; a Maria del Teatre Sans; a Maria Torrandell; a Mateu; a Meli; a Miriam; a Patricia; a Pepe y Marifé; a Pere Martorell; a Ricardo; a Roser y Carles; a Rubén y Susana; a Sabela y Toni; a Tana y Pere; a Teresa; a Tomeu Vilanova; a Toni Llinàs; a Toto; a Xesca Gomila…&lt;br /&gt;   Los arriba citados, y los que os queráis añadir –os aseguro una bienvenida muy calurosa- podéis usar este blog como una  forma más de comunicación entre nosotros. No sé si podré colgar algo diariamente, pero intentaré teneros informados de forma regular y espero que vosotros, de tanto en tanto, me contéis vuestras cosas. Podríais empezar poniéndome los dientes largos con esos viajes que vais a hacer este verano.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/667353010587719589-7501938837266342455?l=mariaantoniavaldivielso.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mariaantoniavaldivielso.blogspot.com/feeds/7501938837266342455/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=667353010587719589&amp;postID=7501938837266342455' title='21 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/667353010587719589/posts/default/7501938837266342455'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/667353010587719589/posts/default/7501938837266342455'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mariaantoniavaldivielso.blogspot.com/2008/07/algunas-consideraciones-previas.html' title='Algunas consideraciones previas'/><author><name>María Antonia Valdivielso</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16622015573551436372</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='24' src='http://bp0.blogger.com/_NgBvvgh0ql0/SI4WMZZHmfI/AAAAAAAAAAc/jbgjbORIgBw/S220/camboya4.jpg'/></author><thr:total>21</thr:total></entry></feed>
