miércoles, 13 de agosto de 2008

Un poco de historia VI: “No voy a poder con todo”

A todo esto, pasaron tres cosas que me añadieron nuevas preocupaciones. La primera es que mi abuela se puso muy malita y, finalmente, murió. Estuve dos veces en Bilbao en apenas una semana, una para el funeral y la otra cuando todavía vivía. Quiero pensar que me reconoció cuando me vio por primera vez, porque le cambiaron la expresión de la cara y el brillo de los ojos, pero no sé si eso es sólo algo de lo que yo me quiero convencer. El funeral fue muy duro, sobre todo por mi abuelo. Llevaban juntos 67 años. ¿Cómo se puede alguien sobreponer a eso?
El día del funeral de mi abuela, el viernes 23 de mayo, mis alumnos del taller de teatro tenían reservada hora para el único ensayo que podrían hacer en el Teatre Xesc Forteza antes de la representación del domingo. Yo no pude estar con ellos, pero Antònia, mi compañera de departamento y amiga, me echó un capote enorme y se encargó de ir con ellos hasta allí y de coordinarlo todo. Elena, mi otra salvadora, con su superfurgoneta, me ayudó con las mesas y las sillas que me dejaron en el Centro Andaluz de Palma (se portaron de maravilla con nosotros y, con todo lo que se me vino encima, ni siquiera pude agradecérselo como debía). Al final, después de muchísimos nervios que se concretaron en que el domingo por la mañana, justo antes de salir de casa, me caí por la escalera, me destrocé la espinilla y casi me parto el tobillo, la representación del domingo fue un éxito total. Me emocioné al ver a esos alumnos de 3º de ESO venciendo el miedo escénico y los nervios y haciéndolo tan bien que estuvieron insuperables. Me encantaría poner alguna foto, pero son menores de edad. Ser profesora de secundaria hoy en día implica muchos sinsabores, pero la representación de aquel día en el Xesc Forteza compensa muchos años de docencia y, en medio de tantas cosas tristes como estaba viviendo, supuso unas horas de satisfacción casi completa.
Para rematar, me llamaron de la Conselleria d’Educació para ofrecerme ser presidenta del tribunal nº 1 de las oposiciones de secundaria. En un primer momento, respondí que no, pero me insistieron, diciendo que me lo pensara un par de días. Mirando el calendario, vi que, si quería, lo podía hacer: si la operación era el día 10 de junio, la quimioterapia no empezaría hasta mediados de julio, porque no se inicia el tratamiento hasta cuatro o cinco semanas después de la intervención. Como todo lo de las oposiciones tenía que estar terminado el 10 de julio, las fechas cuadraban. La cuestión era si lo quería hacer. La otra vez que estuve de tribunal, también me cogió en un momento de mi vida muy difícil, y lo cierto es que tener que estar pendiente de algo tan delicado como decidir quién va a obtener una plaza para toda la vida me ayudó a sobrellevar el golpe. Esta vez pensé que me podía ocurrir algo similar. No quería ni pensar lo que podía suponer estar semanas en casa, sin hacer otra cosa que darle vueltas a lo que me esperaba. Al final, claro, cuando me volvieron a llamar, dije que sí, y es algo de lo que no me he arrepentido.
Cuando empezó todo esto pensé que tendría que dejarlo todo, que no iba a poder con la representación de mis alumnos, que yo misma no iba a poder actuar en las escenas de mi curso de teatro, que no me sería posible acabar el curso, que no estaría en las evaluaciones finales, que no iba a poder corregir selectividad, que no sería posible hacer lo de las oposiciones… Y, al final, lo he hecho todo. Eso sí, con mucho estrés, con muchos nervios, with a little help of my friends (and my family, aunque no esté en la canción), pensando más de una vez que no iba a poder con todo y durmiendo y descansando muy poco. Sé que hay gente que, en estas circunstancias, prefiere darse de baja y tomarse las cosas con calma y reflexión, pero yo necesito actividad y tensión. Eso es lo que me ayuda a sobrellevar lo que me ha venido.

5 comentarios:

Llista de correu dijo...

Hola Toñi. Com cada dia acabo de llegir el teu post d'avui.

Ja saps que som el teu fan.

Una abraçada ben forta.

Garci.

roser-carles dijo...

Ei Toni!!!
Acabam de llegir el 'un poco de historia' i realment ets admirable. Creim que vares fer be agafar-ho tot perque al final has pogut fer-ho! Enhorabona!
Nosaltres ara som a Varanasi. Buff! Es molt dificil explicar-ho en paraules. Es una altra concepcio de la vida, un autentic espectacle huma. No te perdua, encara que si es cert que es una mica durillo.
Pepe: no te pongas celoso que tambien leemos tus andanadas.
Una besada molt forta!

María Antonia Valdivielso dijo...

Garci,

Moltes gràcies. M'hagués agradat tenir-te com a fan quan et feia classe! Quina lluita amb l'anàlisi sintàctica!

Molt bé el llibret de Ternelles. Ja em diràs què t'han semblant els meus suggeriments.

Una abraçada també per tu.

María Antonia Valdivielso dijo...

Roser-Carles,

El més important que heu de fer és anar per ombra, que al sol els bombons es desfan!
Tothom que ha anat a l'Índia diu que és dur. Però també tothom coincideix en què et canvia la visió del món i la vida. Tendim a creure que la nostra forma de pensar és la més normal, la que "ha de ser" i veure altres concepcions, i conviure-hi, fa que un es senti més petit, però tal vegada més viu. A això dur viatjar. Ja veureu l'any que ve! Que es preparin els Mars del Sud, que hi vaig!

Molts de petons.

María Antonia Valdivielso dijo...

Pepe,

¡Chincha, lo tuyo son "andanadas" y lo mío son "posts"! Para que veas.

No sé si ya os habéis ido o estáis a punto de hacerlo. Que tengáis buen viaje, que lo disfrutéis mucho y, en Bilbao, comed mucho y acordaos de mí cuando lo hagáis.

Muchos besos para los tres.