jueves, 28 de agosto de 2008

Un poco de historia VIII: "Definitivamente, soy la mujer del diez"

El viernes, con mucho miedo por lo que me pudiera encontrar, me quité el vendaje compresivo que tenía en el pecho y los esparadrapos de plástico que lo sostenían y sentí un doble alivio. Primero, porque la cirugía había sido tan poco invasiva que el pecho me había quedado de maravilla. Aparte de una pequeña cicatriz en la axila, donde me habían hecho lo del ganglio, me quedaría de recuerdo una cicatriz horizontal de unos seis centímetros, pero la forma de la mama era la misma que antes, sin los huecos ni las mutilaciones a las que temía enfrentarme. El otro motivo de alivio fue el hecho mismo de quitarme los esparadrapos de plástico, que me habían provocado tal alergia que estaba llena de ampollas y con la piel enrojecida allí donde me habían tocado. Tiene bemoles que tuviera que ir a urgencias el viernes por la tarde, no por la operación, sino por las tiras de plástico; por lo visto, no soy la única a la que provocan alergia, pero deben de ser más baratas que las de tela, así que las ponen por defecto.

Ya que estaba en el médico, aproveché para pedir el alta; había estado de baja desde el martes hasta el viernes. El lunes quería ir al instituto a hacer los exámenes finales de 4º de ESO. Aunque lo había dejado todo preparado, por si acaso algo se complicaba, prefería ser yo la que estuviera con los alumnos. Además, el martes tenía que estar en Manacor para la Selectividad. Lo cierto es que me costó que el doctor al que fui me diera permiso para ir a trabajar, y eso que busqué a uno que no era mi médico de cabecera, quien me había dicho que con esa operación estaría como mínimo tres semanas de baja, que me dolería muchísimo y que se me hincharía el brazo, una prueba más de que no se puede escuchar a nadie y de que, en estas cosas, cada cuerpo es un mundo. Al final convencí al médico de urgencias diciéndole que no me podía encontrar mejor y que, si no iba a trabajar, me iba a coger una depresión y me gastaría un dineral en terapias. No sé si le convencí, pero me firmó el papelito.

El lunes fui al instituto, el martes estuve en Selectividad y, a última hora de la tarde fui a buscar los resultados de la biopsia al laboratorio de anatomía patológica de la clínica R., donde me llevé una gran alegría y un gran disgusto. La primer hoja del informe hacía referencia al tumor: 1’7 centímetros (lo que me dijo el radiólogo con esa especie de lector de código de barras con el que se hacen las ecografías, lejos de las apreciaciones de otras pruebas más sofisticadas e infinitamente más caras) y, lo mejor, sin rastro de células cancerígenas alrededor. Traducción: no me iban a tener que quitar el pecho, porque el tejido que rodeaba el tumor estaba completamente limpio.

Lamentablemente, la segunda página contenía las malas noticias: a pesar de lo que salió en la prueba de quirófano, los ganglios sí que tenían metástasis. Cuando leí la palabra se me doblaron las piernas, literalmente. Fue el segundo momento más duro de todo lo que había vivido hasta entonces, porque para mí suponía la posibilidad real de que el cáncer estuviera más extendido de lo que las pruebas habían dicho. Había también otros datos, sobre receptores y oncogenes, pero no los supe descifrar.

El miércoles 18 de junio fui a ver al doctor T. Con su hieratismo habitual me dijo que los receptores y los oncogenes daban resultados contradictorios, que tendrían que ser valorados por el oncólogo que me fuera a tratar y me explicó qué había pasado con los ganglios; ya me había advertido que un 10% de los resultados de la prueba de urgencia son erróneos, y que lo del quirófano necesita siempre de un análisis posterior. Yo había tenido la mala suerte de estar en el 10% que falla por una cuestión del tipo de corte que se le hace a la muestra. Pensé que era la mujer diez, pero del diez por ciento: un diez por ciento tendrá cáncer de mama en algún momento de su vida, la prueba falla en un diez por ciento… Como para jugar a la lotería, vamos.

La metástasis en los ganglios suponía una nueva intervención quirúrgica, con más días de hospitalización, y un incómodo drenaje con el que tendría que salir de la clínica. El médico me indicó el ocho de julio como fecha de la operación, y yo le propuse el 15 (ya dije que él sólo opera los martes en la privada), para tener tiempo de acabar con lo del tribunal de oposiciones, si no era cuestión de una semana. No es así; de hecho, me informó de que un tumor como el que yo tenía tarda unos seis años en formarse, así que siete días no suponían ninguna diferencia.

Me dijo que me buscara oncólogo y quedamos para la semana siguiente, cuando me quitaría los puntos. Todo fue tan frío y distante como lo cuento. ¡Como para llorar delante del Iceman, igual me echa de la consulta y se niega a tratarme más!

21 comentarios:

Gabriela dijo...

¡Hola Toñi! Soy Gabriela! Hoy he estado con María y me ha comentado lo sucedido. Cuando me lo dijo me emocione mucho y más cuando leí el comentario que le dejaste en el cual me mencionabas.
Se y estoy segura que saldrás adelate porque siempre te he considerado una mujer muy fuerte y digna de admiración, no solo por tu profesión sino también por tu persona en si.
Ya te lo dije aquella vez y sigo pensado lo mismo, me enorgullece haber podido conocerte y decirte que siempre que recuerdo mis años en el instituto y los profesores me es inevitable mencionarte y recordate porque fuiste un punto de referencia para mi.

Muchísimos ánimos y un beso muy fuerte, espero verte pronto.

tana dijo...

Hola bonita: ¡Muchas felicidades por tu cumpleaños! Un número precioso, que cumplas muchos más y nosotros que los veamos y disfrutemos de tu amistad y por fin de tu prosa tan fresca y sugerente, parece increíble pero mira por donde te has animado a escribir y nos haces participar a una cuanta gente que seguramente de no ser por la fuerza que desprendes no nos hubiésemos atrevido a seguir tus pasos.
Te queremos

sara dijo...

¡Hola Toñi! Mari Carmen me a contado lo tuyo, mi tia tambien tuvo cancer hace un año y solo le a quedado una cicatriz, asi que si ella consiguio salir adenlante con la mitad de fuerza y coraje que tu tienes (simpre as demostrado ser una persona fuerte) seguro que tu puedes, yo simpre te e visto como un muro el qual pocas personas pueden derribar. Tu tienes que decir lo mismo que yo cuando tube el accidente de moto y tube el derrame cereblar "si estoy aqui es porque soy demasiado buena para estar en el cielo y demasiado mala para estar en el infierno". Animo toñi y mucha suerte, te la deseo de corazon.

Yo también tengo cáncer dijo...

Hola Toñi,
Perdona que te trate con la misma familiaridad que las personas que te conocen y escriben en tu blog.
Te mando, con estas palabras, toda la fuerza y el ánimo que te puedan hacer falta para superar definitivamente este segundo ciclo. Piensa que ya llevas un tercio, eso es lo que yo hacía, y sigue siendo tan positiva y emprendedora. Ojalá yo hubiera tenido tu fuerza para seguir adelante con el trabajo.
Un abrazo.

María Antonia Valdivielso dijo...

Gabriela,

Para mí fue un privilegio tenerte como alumna. No sólo eras aplicada y un modelo de comportamiento, sino que siempre sonreías y nunca protestabas ni ponías una mala cara, aun cuando tuvieras motivos para ello. Encima eres tan guapa por fuera como por dentro. Si cuando yo digo que hay gente que lo tiene todo, pienso en personas como tú.

Un beso grande. Cuento este año contigo para la charla a los alumnos de 2º de Bachillerato.

María Antonia Valdivielso dijo...

Tanita,

¡Y lo que me gusta a mí encontrarme comentarios como el tuyo cuando abro el blog! ¡Seguro que es delito (o pecado) disfrutarlo tanto! Acepto las felicitaciones virtuales por el momento, a la espera de que la semana que viene me des muchos besos en el instituto.

Nos vemos, guapa.

María Antonia Valdivielso dijo...

Sara,

Qué buena la frase; nunca la había oído. En mi caso me voy a aplicar más la segunda parte que la primera...

Yo conozco a mucha gente que ha salido de un cáncer de mama. Estoy convencida de que yo también voy a hacerlo, porque tengo el mejor pronóstico y porque estoy haciendo todo lo que me dicen, aunque incluya tratamientos tan duros como la quimioterapia. El año que viene esto será sólo un recuerdo, malo por la enfermedad, pero buenísimo por lo que me estáis demostrando entre todos.

No sé si soy un muro. Sé que sí se me puede derribar, pero con lo que estoy viviendo ahora, no.

Nos vemos el lunes. No te pongas nerviosa que, si has estudiado -y estoy segura de que sí- te va a ir bien. Tú puedes, yo estoy convencida y tú también debes convencerte. Un abrazo.

María Antonia Valdivielso dijo...

Isabel,

Claro que me puedes llamar Toñi. Faltaría más, con todo lo que estamos compartiendo.

Me entiendes a la perfección. Pienso en eso, en que ya he pasado un tercio, y en que después de la próxima ya habré pasado la mitad. Descontar así ayuda. Ahora ya empiezo a encontrarme mejor y me quedan dos semanas de estar relativamente bien. ¿Te imaginas a la gente que le ponen la quimio cada semana o cada quince días? ¿Cómo lo hacen?

Lo de ir a trabajar a mí me ayuda (¡Cómo no me va a ayudar, fíjate en que compañeros y en qué alumnos tan estupendos tengo! Para que luego digan de los adolescentes de hoy en día). No lo hago por demostrar nada ni porque yo crea que es lo que hay que hacer. Al contrario, en estas circunstancias creo que hay que hacer lo que la enfermera de oncología me dice siempre que le pregunto si puedo hacer algo: "Haz lo que te pida el cuerpo". A mí el cuerpo me pedía -y me pide- ir a trabajar, porque si estoy en casa le doy vueltas a la cabeza y es mucho peor. Si el cuerpo me responde, necesito estar ocupada, y tengo la suerte de tener una constitución física fuerte que me permite reponerme con mucha facilidad. No sé cómo será a partir de ahora, pero tampoco me voy a adelantar a lo que pueda pasar.

En cualquier caso, entiendo que haya gente que no pueda ir a trabajar. El golpe psicológico es tan fuerte, que es normal necesitar tiempo para asimilarlo, contarlo, y dejarse mimar y querer.

Espero que sigamos visitándonos en nuestras "casas" respectivas. Muchos besos y ánimos. Dale un beso a tu niña de mi parte y dile a tu marido que es un hombre con todas las letras. Disfruta mucho de los dos y de lo que queda del verano.

Sabela dijo...

Hola, corazón. Aquí la tarta de merengue. He estado leyendo los comentarios que te han dedicado.¿Recuerdas cuando en una playa de Escocia (creo que era Escocia, aquella de la bajamar que nos permitió llegar a una isla, y luego casi no pudimos volver)te conté lo de aquel médico (¿?) que operaba sin bisturí, abriendo la "carnehumana" con las manos, extirpando y cerrando a su paso, con el tumor entre los dedos (ale, corrección y pregunta de tres líneas y media)? ¿Recuerdas? Estuviste riéndote hasta la noche, y los comentarios que se derivaron fueron de lo mejor del viaje (esto, el sputnic-trípode, lo de "aquí y así me caí 2, el retorno" y "parecemos tontos+gesto del dedo índice de la mano derecha en proyección vertical hasta la altura de la frente"). La magia paranormal no es más que un adorno frívolo para las noches de largas conversaciones, pero a veces vuelvo a esa playa de Escocia, desde que te leo en tu blog, y pienso que, igual que hemos ido a la luna, debería ser fácil y posible evitar todo este dolor y este sufrimiento físico y moral (aunque digas que se pasa, no te quites mérito ninguno) a cualquiera. Llámalo vacuna, doctor-mago de la tribu, o conjunción de los astros. Sí, debería ser posible. Leerte nos exorciza a todos. Muchos exteriorizan su miedo a que esto les pase, a tener tarde o temprano un cáncer. Y si no sabíamos qué cara poner, tú nos estás dando una inmejorable. Se nota que eres profe, se nota la vocación (pienso como tú, sin vocación es imposible, pero con ella es fantástico, y luego dices que no eres creyente) en tus maneras. No es que te hayas propuesto ser ejemplo de nada, pero es evidente que lo estás siendo. Y si alguien no entiende este blog, saco mi espada láser y cauterizo la incomprensión. Traduzco: este blog ha sido informativo y terapéutico para ti y para todos. Y un lugar perfecto para escribir que nos queremos. "Cosas que nunca te dije" de Coixet, aunque estaban implícitas en el silencio de las conversaciones o de los periodos de ausencia.
Te quería preguntar si estabas bien de tu segunda sesión, y si el lunes podrías ir al instituto. Ya me has contestado, al contestar a tus alumnos. Eso es, no dejes de ir, eres animal de aula y de comunicación.
Y bueno. Lo de "Señora, parece usted un torero" me parece inmejorable, y ya es una frase acuñada. Recuerda, las cicatrices son triunfos (que nadie lea una alabanza taurina aquí, me horroriza el mundo del toreo). Y sí, dime que me quieres. Yo ,desde luego, si te quería antes, que sabes que sí, ahora te quiero muchísimo más.
Me he puesto tierna y evocadora. Debe ser la edad. No volverá a ocurrir (o sí, "Siempre en movimiento está el futuro").
Un beso enorme. Buen regreso a las aulas. Disculpa lo largo del comentario.
Sabela

Maria Antonia dijo...

Uff!! Me acabo de leer todo el blog de un tirón... que duro, y que fuerte eres. Ayer me enteré de todo, Felicidades por el cumple, yo los hice 3 días antes que tu!!
Aún me acuerdo del primer día de clase, que miedo nos dabas, estábamos en 2º de BUP y después de haber tenido a Juanjo el año anterior…
Los de 1º D (Maria Bennasar, Marga Solivellas, Aina Ochogavia, Toni Font, Pedro Gamundí…) eran los únicos que te habían tenido el año anterior, y no es que hablaran mal de ti, pero si que hablaban de tu exigencia y claro…después de casi un año sabático de Lengua con Juanjo, pues supongo que era pensar: ¡que rollo! Habrá que hacer deberes y esforzarse…no estábamos acostumbrados.
Ahora han pasado los años y a veces los buenos profesores se valoran a posteriori, como a Joan Forcades, Pepe (del que solo pude disfrutar un año y sufri!!), Xesca Gomila y otros que igual no han marcado tanto pero de los que también he aprendido. Me vienen muchos recuerdos sobre ti, como en 3º de BUP tu super discusión con Azucena sobre no se que poeta, el viaje de estudios a Grecia…
…y ahora compañeras de trabajo… hace dos años cuando vine al instituto recuerdo al primera sesión informativa: “Debería estar prohibido que los antiguos alumnos dieran clase en su centro…”
Se que soy de hablar poco y sobre todo este año casi no nos hemos ni visto (esto del Ciclo Formativo te excluye de la vidilla entre profesores, estamos en el poli, allá a lo lejos). La condición de ex alumna hace que me cueste relacionarme con vosotros, os veo como en otro nivel, no me queda “na” por aprender…
Bueno, dejo de enrollarme, el lunes nos veremos. Mucha suerte, muchos ánimos!!

Maria Antonia dijo...

Ahh!! Soy M.Antonia Velasco Borras.

Pep Cànaves dijo...

¡Hola Toñi! soy Pep Cànaves, un exalumno tuyo en el instituto. Supongo que te acuerdas de mi, al menos por mi terrible caligrafía, aunque no vaya por médico.

Me enteré de lo tuyo hace unos días a través de este magnífico blog. Nada más leer unos cuantos posts me emocioné muchísimo, no tan solo por la mala noticia que recibía, sino por ver que te lo tomabas con ganas de... y muy positivamente. Si a todo esto le añades tu calidad literaria por contarnos las cosas tal como son, se hace imposible no soltar una lagrimita.

Sin nada más que añadir, sólo desearte lo mejor y animarte a escribir, ya que cada día disfruto más de leerte, estoy bien enganchado a este blog.

¡Un fuerte abrazo y hasta pronto¡

PD: ¡Ah¡ Supongo que en breve me pondré en contacto contigo para montar la cena de verano con los de siempre.

Pep Cànaves

María Antonia Valdivielso dijo...

Sabela,

Qué puedo decir después de lo que has escrito. Sí, aquel viaje fue mágico, y aquella noche es para mí uno de los recuerdos más nítidos de aquellas semanas. Seguro que ninguno de los seis nos acordamos del nombre del lugar (lo podría mirar en el diario, pero no tendría gracia), pero todos recordamos lo que dijimos y yo muchas veces evoco aquellas horas como momentos de felicidad absoluta. Y, sí, eso fue magia, con curanderos o sin ellos.

No me pidas disculpas por escribir tanto. Qué nivelazo le das al blog. La gente que no te conoce me envidia por tener una amiga como tú. Que después de tantos años y de tantas cosas todavía nos tengamos es un prodigio.

Hoy no hay cita. La cita eres tú.

María Antonia Valdivielso dijo...

María Antonia (Velasco Borràs):

Sabía que eras tú sin necesidad de la aclaración. Por ser una mujer de pocas palabras, tu comentario me ha resultado especialmente emocionante. Es verdad que no hablamos mucho, por eso de la distancia física, pero no pienses ni por un momento que nadie te tiene en menos consideración por haber sido exalumna del centro ni tienes por qué vernos en otro nivel (bueno, a los de ciencias sí, pero sólo porque están en el tercer piso). Al contrario, me encanta veros volver al instituto para estar del otro lado. El comentario al que te refieres sabes bien por qué lo hice. Ver a antiguos alumnos convertidos en compañeros de trabajo es un recordatorio de que el tiempo pasa más rápidamente de lo parece. Un día ves a aquella cría que tuviste en 2º de BUP, licenciada y piensas: "¿De verdad han pasado ocho (o nueve o diez) años?". Y, sí, han pasado y no sabes muy bien cómo.

Después de compartir claustro contigo, el otro "shock" lo viviré el día en que empiecen a matricularse en el instituto los hijos de mis primeros alumnos. Entonces sí que pensaré que soy mayor, mayor.

Me siento honradísima de que me metas en el mismo saco que, ni más ni menos, a Superforqui (al que no le llego ni a la suela de las deportivas), a mi Pepe del alma y a Xesca Gomila. Eso sí es un "dream team" y no los del básquet.

Nos veremos la próxima semana, pero puedes enrollarte aquí todo lo que quieras. No te olvides que soy de letras... Un abrazo muy, muy grande.

María Antonia Valdivielso dijo...

Pep Guineu,

A ver, a ver, dime, ¿cómo me voy a olvidar de la persona que conozco que mejor recita poesía, sobre todo "El pi de Formentor", y que es capaz de hacerlo en un restaurante de Madrid lleno hasta los topes a la hora de cenar?

Está muy bien eso de que estés enganchado al blog, pero no me gusta nada que llores; no es mi intención que nadie lo haga al leerlo. Ya hay suficientes motivos de tristeza en este mundo como para añadir otro.

En cuanto a la cena, estoy a vuestra entera disposición. Ya sabéis que a mí eso de ir a cenar con cuatro veinteañeros guapetones me parece el mejor plan posible. Me empiezo a parecer a Ana Obregón, qué triste.

Gracias por los ánimos. Siempre has sido un encanto. Un beso. Espero esa llamada.

María Antonia Valdivielso dijo...

María Antonia (Velasco Borràs):

¡Se me olvidaba! ¡Felicidades, felicidades, felicidades!

Aina Ochogavia dijo...

Hola Toñi,
Veig que tothom t'escriu en castellà però... jo ja no en sé!!!
En veure na Marian li pegaré una rapassada perquè... jo també vaig tenir en Juanjo a primer (jeje).
Va ser ella qui em va explicar que tenies un blog i avui he decidit entrar-hi per saber cosetes de tu.
Veig que estàs animada i això diuen que és el més important de tot, que en aquests casos el cap té molta força.
Estic d'acord amb na Marian que tenies fama d'exigent (i ho eres), i també és cert que mos vares fer currar com ningú. Però també ho és que quan et fas gran valores aquesta exigència i penses que si en l'etapa adolescent no t'ajuden una mica a ser seriosos amb els estudis, malament.
Jo també et record molt bé. Record com m'agradaven els teus comentaris als treballs, als exàmens... Crec que eres la única que anotava cosetes en vermell, allà, a la part dreta de dalt del full, i de vegades al final. Aquests comentaris em feien pensar que tu sí que llegies les nostres respostes a consciència i que aquell era un espai dedicat exclusivament a cadascun de noltros.
Record com em costava estudiar la teva assignatura i... com la vaig acabar gaudint plenament. Potser et semblarà estrany, però encara guardo els treballs de literatura en el meu pis minúscul de Palma!
Record també que te vares "enfadar" una mica quan na Maria Benàssar i jo vàrem decidir fer ciències! La veritat és que no em va servir de res més que per tenir maldecaps. Me va costar lo seu aprovar mates, física i química!!!! I... tanmateix he acabat essent logopeda i mestra d'educació especial (no he tornat a escriure en quaderns de quadres!!!! (jaja).
Bé guapa, jo també he pensat sempre que ets una dona SÚPER FORTA, i pens que en moments com aquests ho estàs demostrant més que mai.

Una besada ben forta i... esper que no et sàpiga greu que hagi escrit en català. Ho faig simplement perquè m'hi expresso millor.

Mua i ànims!

Aina Ochogavia dijo...

Hola una altra vegada.
Ara he acabat de llegir el blog i he vist que hi ha més gent que escriu en català (ho dic pel meu comentari anterior).

Una aferrada.
Aina

María Antonia Valdivielso dijo...

Aina,

Quantes satisfaccions m'està donant aquest blog! Retrobar-me amb persones com tu n'és la principal. Comentaris i records com els teus m'animen cada dia i em fan pensar que qualque cosa he fet bé.

Tenc molt bon record, i molt nítid encara que hagin passat bastants d'anys, del teu grup de BUP. Eren, a més, els meus primers anys a l'institut i segurament saps que vaig tenir molts de problemes, perquè compartia cursos amb en Juanjo i els pares feien comparacions. Per increible que sembli, n'hi havia que deien coses com "és veritat que amb en Juanjo no fan res, però com a mínim aproven, i amb na Toñi no". Després, també hi va haver un grup de professors que pensaven que ell havia començat a tenir problemes en arribar jo, perquè objectivament se li podien retreure coses. Va ser molt difícil, però me compensava tenir-vos com a alumnes. Entrar a fer classe em feia oblidar tots aquests problemes que m'enrevoltaven a l'institut, mi poc tenien que veure amb el que a mi m'agrada: el guix i la pissarra.

Amb la feina que tu has triat, segurament tendràs satisfaccions més immediates que les que jo estic tenguent ara. En qualsevol cas, te puc ben assegurar que jo no oblidaré el que m'estau dient.

Encara ara faig servir tant el boli vermell! Mig sou se m'en vaig en comprar-ne. N'hi ha que diuen que veure tant de vermell desmoralitza, però assenyalar el que un ha fet bé o el que s'ha de millorar és molt més pedagògic que només posar una qualificació, no?

Ah! No me vaig enfadar per la vostra elecció de fer ciències. El que em molestava abans, i encara em molesta perquè hi ha coses que no canvien mai, és aquesta pressió que es fa damunt determinats alumnes (els més bons normalment)perquè facin ciències. Jo mateixa la vaig patir quan estudiava: el meu tutor de 2n de BUP, de física i química, va telefonar els meus pares per dir que jo de cap manera havia de fer lletres, perquè jo "servia per estudiar" (talment, com si els que fan lletres no)i estaria abocada a l'atur si no feia ciències. En fi, no n'afegiré cap comentari.

No tenc paraules per agraïr-te el teu comentari. Només et desig que la teva feina et doni la meitat d'alegries que a mi m'està donant la meva.

Una abraçada enorme.

Xisca dijo...

Hola Toñi (soy la madre de Aina Zoilo par situarme) hoy me enterado de tu problema y de la existencia de este blog y he entrado a saludarte, de paso muchas felicidades por tu cumpleaños. Deseando que todo se acabe y no sea más que una experiencia más en tu vida. El otro dia una amiga me dijo una frase, que me gusto mucho. Si la vida te da limones hazte una limonada. Pues nada guapisima, te deseo lo mejor..... besos

María Antonia Valdivielso dijo...

Xisca,

¡Muchas gracias, sobre todo por lo de guapísima! Ahora necesito muchos piropos, porque cuando me miro en el espejo me veo tan diferente que no me gusto mucho, la verdad.

Sí, la vida me ha dado unos limones, algo tocadillos, pero quitándoles un trocito a lo que queda se le puede sacar mucho provecho. Hablando de limones, la limonada natural es una de las cosas que mejor me sientan y que combinan mejor con el pa amb oli (y con casi todo).

Un abrazo grande.